17.12.14

vargas llosa y magris

la república
Un interesantísimo diálogo en la Biblioteca Nacional de Perú tuvieron los escritores Mario Vargas Llosa y Claudio Magris reproducido en ADN Cultura, el suplemento cultural de “La Nación”. Vale la pena rescatar algunos párrafos de la charla de estos pensadores.

MVL: Las democracias, tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo, enfrentan problemas idénticos: la corrupción, por ejemplo, que contribuye tanto al desprestigio de las instituciones democráticas, está muy presente en el Tercer Mundo, desde luego, pero en el Primer Mundo constantemente vemos aparecer el feo rostro de los tráficos, del poder como un instrumento de enriquecimiento. Eso por supuesto provoca una enorme desilusión en la democracia y se advierte en el ausentismo electoral, tan grande en los países desarrollados -por lo general bastante mayor que en los países del Tercer Mundo-, la falta de nuevas ideas, el hecho de que la democracia atraiga poco a los mejores y mucho a los mediocres.

Ese problema se vive del mismo modo en las democracias desarrolladas y en las democracias subdesarrolladas. Las mejores inteligencias, los mejores creadores no se sienten atraídos por la política. Al contrario, la rechazan y eso empobrece a la política, y si la política se llena de mediocres entonces se vuelve muy mediocre. Ése es un problema que compartimos las democracias del mundo subdesarrollado y el Primer Mundo. Al mismo tiempo, la democracia sigue siendo el mejor de los sistemas o el menos malo de todos los sistemas políticos. Eso lo vemos sobre todo por la manera como los países que no tienen democracia envidian y sueñan con tener ese sistema que a nosotros nos parece tan mediocre y corrompido, porque aquello que se vive en un país como Cuba o en un país como Corea del Norte es infinitamente peor que estas mediocres democracias que tenemos.

¿Qué hay que hacer? Lo que hay que hacer es no jugar al avestruz, no volver la espalda a la política, entrar en ella aunque sea tapándose la nariz, convencer a la sociedad de que hay que participar en política si queremos que la política no sea esa cosa pobre y mediocre que es hoy día, y convencer sobre todo a los jóvenes de que en política se puede ser creativos, generosos, solidarios, se puede ser probo, y que la política puede ser también una hermosa aventura, que no se vive en la ficción sino en la realidad. Qué cosa más hermosa que construir una sociedad libre, próspera, donde se conviva en la diversidad, que vaya dejando atrás los horrores de la ignorancia, de la pobreza, de la explotación, de la marginación. ¡Qué maravilla construir en la vida real algo tan hermoso como una gran novela! Eso es por lo que hay que luchar si queremos que las democracias no sigan desfalleciendo. Porque si siguen esa curva negativa lo que nos espera al final ya sabemos qué es: alguna forma de sistema dictatorial en el que por lo menos eso que la mediocre democracia sí nos garantiza, que es la libertad -un espacio para vivir sin sentirse asfixiados-, lo vamos a perder

(…)

CM: En Italia -y creo, temo no sólo en Italia- ha cambiado una sintaxis de la política, un estilo; ha cambiado el modo de hacer política, han cambiado las clases sociales, algunos valores fundamentales han decaído y han cambiado incluso algunas normas civiles de comportamiento; valores y normas que creíamos que no podrían decaer. Se trata de un proceso negativo que debe ser combatido, pero que en primer lugar debe ser entendido, justamente para combatirlo, y que no debemos subestimar o simplemente despreciar. Esta política pop nos tomó por sorpresa a nosotros, que la vemos como una cosa grave, cada vez más indecente, especialmente en Italia; pero justamente el que nos haya tomado por sorpresa, no haber comprendido esta transformación, es culpa nuestra y la razón principal de nuestras derrotas.

La oposición al “berlusconismo” -oposición que comparto con pasión y que intento, con mis medios y mis posibilidades, conducir con dureza- ha sido (y temo sea en parte aún) floja; no es suficiente deplorar o condenar lo que sucede, sino que, para que no suceda más, es necesario entender por qué un fenómeno ha podido suceder. Una victoria electoral de una parte política puede gustar o no gustar, pero es necesario entender -sobre todo si se lo considera un mal- por qué una mayoría de ciudadanos ha podido determinar esta victoria. No es suficiente cerrarse en un rechazo aristocrático respecto a quienes han votado de cierta manera. Han cambiado las reglas del juego -también las elementales del buen sentido y del buen gusto- y hay quien, desgraciadamente, lo advirtió antes que nosotros y se aprovechó de ello.

(…)

En uno de sus últimos discursos, hace años, un notable político italiano, Beniamino Andreatta, poco tiempo después vencido por la enfermedad, puso de manifiesto que hoy está sucediendo a escala casi mundial algo parecido a lo que sucedió en la Grecia del siglo V a. C., cuando la crisis de las realidades inmediatas que conferían identidad al individuo (la familia, el clan, la tribu) y el surgir de la polis, de la democracia griega con sus relaciones abstractas -así como son también abstractas, "frías", las relaciones entre los ciudadanos, a diferencia de las relaciones "cálidas" entre los miembros de una familia o de un grupo de amigos-, habían provocado una profunda desorientación en el alma de los griegos. Esta crisis, esta pérdida de identidad había turbado el espíritu griego, pero éste reaccionó a esa crisis con la tragedia griega; las historias de Edipo y de Orestes -que asesina a su madre, escindiendo estos vínculos inmediatos y siendo absuelto por este crimen, aunque sea con fórmula dubitativa y por un solo voto- son la expresión de esa crisis y de su difícil, dramática y a veces incluso trágica pero luminosa superación.

También hoy vivimos, a escala planetaria, un peligroso y en sí falso choque entre valores cálidos y valores fríos. En la vida personal -amores, amistades, afectos, pasiones- prevalecen obviamente los valores cálidos; yo no puedo amar a todos mis conciudadanos como amo a mis amigos y la vista del mar me llega al corazón mucho más que el sufragio universal o el resultado de las elecciones. Pero muchas veces el pensamiento reaccionario ha visto falsa y torpemente en la democracia, con sus valores fríos -el derecho al voto, los elementales derechos reservados a cada uno, etcétera-, la negación abstracta e intelectualista, ideológica, de los valores cálidos. Y, al contrario, son justamente los valores fríos de la democracia aquellos por los que nos entusiasmamos mucho menos que por nuestros valores cálidos personales, los que le permiten a cada uno, individuo o pueblo o comunidad, cultivar sus propios valores cálidos. No puedo amar a los compañeros de escuela de personas que no conozco como a los míos, pero sé que a cada uno de ellos le sucede lo mismo conmigo.

Ésta no es la base de una fría legalidad, sino la premisa para poder vivir cálidamente la propia vida. La democracia, en este sentido, es poética, y pariente del arte porque es la capacidad de ponerse en la piel del otro, de ciudadanos desconocidos, como en la piel de Anna Karénina.

Hoy la civilización está bajo la amenaza de dos peligros, Escila y Caribdis. Por un lado el peligro y el miedo de la globalización, o bien de una supresión y una nivelación de todas las diversidades, de todas las identidades; por el otro, como reacción a este miedo, una regresiva fièvre identitaire, un cierre visceral, agresivo y autodestructivo, en la propia peculiaridad, en la propia diversidad vivida no como realización concreta del universal humano, sino como diversidad absoluta y salvaje. Predrag Matvejevic ha escrito que la particularidad no es aún un valor; no es un valor ser italianos o peruanos, hombres o mujeres, católicos o protestantes o agnósticos; la particularidad de cada uno de nosotros es la premisa para poder realizar, con ella, un valor. También el patriotismo, la identidad nacional, ha escrito Mario Vargas Llosa, son valores, pero valores segundos respecto a los valores universales humanos.

La cultura regresiva de la diversidad y del localismo ofende, alzando furiosamente el puente levadizo no sólo a las unidades más grandes que la comprenden, sino también, y diría que en primer lugar, a sí misma. Si para mí el mundo se iniciase en la periferia de Trieste por un lado y terminase en la periferia opuesta, no sólo perdería el mundo, sino que perdería también el significado y el sentido mismo de Trieste, de su peculiaridad como imagen concreta del mundo.

(…)

No tenemos sólo una, sino muchas identidades; de la identidad deberíamos hablar solamente en plural, tenemos de hecho muchas: la nacional, la regional, la religiosa, la política, la sexual y otras más. La identidad política, por ejemplo, puede ser incluso más importante que la nacional; yo me siento más cercano a un liberal de Uruguay que a un fascista italiano, por ejemplo. Además, ha escrito Roberto Toscano, las identidades no pueden nunca ser fotografiadas, es decir, definidas, sino que deberían ser siempre “cinematografiadas”, porque no son estáticas sino dinámicas, se mueven, cambian y se transforman en el tiempo.

(…)

Otro gran problema de hoy -tal vez el problema- consiste en el encuentro, que tiene lugar por primera vez a escala global, entre y con culturas diferentes, que conlleva sistemas de valores diferentes. Por un lado esto implica un gran enriquecimiento, que debe ser acogido con una gran disponibilidad al diálogo, es decir a enriquecerse en el encuentro con el otro, a poner en discusión los propios valores. Por primera vez podría nacer una cultura realmente universal. Por otro lado, como observa Todorov, conlleva la necesidad de delinear algunas (pocas) fronteras bien precisas. Debemos estar dispuestos a discutir muchos de nuestros valores, en los que hemos creído ciegamente, pero es necesario establecer unos pocos precisos y esenciales valores ya no negociables que deben considerarse adquiridos para siempre, y - al menos para nosotros- absolutos. Dialogar significa ponerse en juego; si yo dialogo con alguien, significa que estoy listo para discutir con él, haciendo lo posible para cambiar sus opiniones y convencerlo de las mías, pero dispuesto, si al final sus argumentos me resultan más convincentes, a dejarme convencer. Es decir que se dialoga realmente si, aun amando y defendiendo apasionadamente las propias ideas, no se ha decidido a priori tener razón; por lo tanto se puede dialogar y discutir defendiendo una economía más orientada hacia el liberalismo o el dirigismo, se pueden e incluso se deben poner en discusión muchas cosas también en el plano moral, muchas costumbres y tradiciones.

(…)

En el diálogo entre culturas diferentes, que nos enriquecen y nos abren hacia tantas realidades, no es posible discutir sobre algunos valores que consideramos definitivamente adquiridos, como por ejemplo la paridad de derechos independientemente de la pertenencia étnica, sexual, religiosa o nacional. De estos principios ya no se discute.

(…)

MVL: El problema de la inmigración hoy día en Europa ha pasado a ser el problema mayor, quizá el principal y el de más difícil solución. Es uno de esos casos típicos en el que vemos aparecer eso que Isaiah Berlin llamaba “los valores contradictorios”, valores que a nosotros nos parecen tener la misma respetabilidad, necesidad y que al mismo tiempo son incompatibles el uno con el otro. Él ponía el ejemplo de la libertad y de la igualdad. Una absoluta libertad crea desigualdad. Si uno quiere imponer la igualdad tiene que restringir la libertad, y dos valores tan profundamente atractivos y que nos parecen tan necesarios son muy difíciles de armonizar totalmente dentro de una sociedad. Europa vive hoy día con la inmigración el problema de los valores contradictorios. Por una parte los países europeos dicen “tenemos problemas, tenemos altísimos niveles de desempleo, no podemos abrir enteramente las fronteras como quería la tradición liberal, porque simplemente no caben, no hay trabajo, no hay espacio para todos los inmigrantes que quisieran venir”. Y, por otro lado, desde el punto de vista de los inmigrantes, lo que vemos detrás de ese movimiento constante y creciente del mundo subdesarrollado, sobre todo del mundo africano, subsahariano, hacia Europa es un movimiento en defensa de la supervivencia, de la vida. Son gente pobre, pobrísima, miserables que van hacia Europa para escapar del infierno de la pobreza, de la explotación más espantosa, huyendo a veces de regímenes monstruosos, de una crueldad que produce vértigo.

Cómo no reconocer a esos seres humanos el derecho a vivir. Es el derecho a la vida lo que los lleva a esas cosas enloquecidas como subirse a las pateras, donde se ahogan por millares, y tratar de entrar en condiciones trágicas a los países europeos. Ahí hay dos derechos, igualmente nobles y dignos, muy difíciles de conciliar. Por otra parte, hay un problema que no se puede escamotear con palabras de corrección política. Europa vive una psicosis que tiene una razón de ser. Hay comunidades, las comunidades islámicas, las comunidades musulmanas, que, contrariamente a lo que se creía en las sociedades abiertas, no se integran. No lo hacen porque tienen profundamente enraizadas unas creencias, unas costumbres que traen consigo y que, en lugar de debilitarse por el contagio de los valores y las instituciones modernas, europeas, se cierran, se ensimisman y prevalecen en los guetos en los que viven. Eso en Europa está creando cada vez más una verdadera paranoia.

Hay fenómenos desde luego tremendamente inquietantes, pues la presión de esas comunidades, en nombre de su identidad, en nombre de su cultura, está llevando a algunos países europeos a aceptar cosas que parecían impensables. En Francia, por ejemplo, la existencia de piscinas separadas para hombres y mujeres, porque lo piden las comunidades musulmanas. Como esas comunidades son muy fuertes en algunas regiones, han llegado a conseguir de las alcaldías que se creen piscinas separadas. Es decir, Europa renunciando a la igualdad de sexos, uno de los grandes valores democráticos, en nombre de la igualdad de civilizaciones, de la igualdad de culturas, en nombre de una corrección política profundamente antidemocrática. Es decir, grandes logros, grandes conquistas de la democracia, comienzan de pronto, en nombre de la identidad, a aceptar que las mujeres sean ciudadanos de segundo grado, que sigan aceptándose los matrimonios negociados entre las familias como ocurre en muchas sociedades africanas, sobre todo musulmanas, está ocurriendo en Europa y en varios países. Cuando yo vivía en Inglaterra hubo casos impresionantes, campañas en las que se defendía por ejemplo la ablación del clítoris ante tribunales en nombre de la cultura, en nombre de la identidad cultural, y se pedía respeto para una práctica profundamente enraizada. Eso, desde luego, tiene que provocar inquietud y alarma. Sin este contexto, no hubiera sido concebible siquiera un plebiscito para impedir que se construyan minaretes en las mezquitas en Suiza. Eso, hace veinte o treinta años, hubiera sido inimaginable. La discusión del velo, otro ejemplo. La prohibición del velo en las escuelas ha conmovido a Francia y provocado un debate de gran complejidad. Detrás de eso hay un gran temor a que la Europa democrática, la Europa liberal, de pronto, por la presión de comunidades que ya forman parte de Europa, comience a renunciar a esas grandes conquistas. Eso ha crispado el debate político y yo no veo una solución pronta y rápida.

(…)

Una sociedad democrática no puede aceptar que las mujeres sean ciudadanos de segunda clase, no puede aceptar la ablación del clítoris, no puede aceptar que las muchachas sean vendidas por las familias. Sin embargo, eso está ocurriendo en Europa constantemente. Como el problema es muy complejo y hay muchos complejos además, desde el punto de vista cultural y desde el punto de vista ideológico, los gobiernos miran hacia atrás. O prefieren no ver ese tipo de problema porque provoca grandes querellas. Entonces, eso está creando movimientos xenófobos, atizando un racismo que viene de atrás. Por desgracia, ese problema no tiene solución inmediata. La solución a largo plazo sería reducir la inmigración no por controles o prohibiciones o murallas o persecuciones, sino porque los países originales, exportadores de seres humanos, prosperen de tal manera que puedan ofrecer trabajos y condiciones de vida dignas a sus propios ciudadanos. Pero eso es una cuestión de muy largo plazo y, por lo tanto, la inmigración va a continuar y los problemas de choque de costumbres, de culturas, y los fenómenos de xenofobia y de racismo me temo que en el futuro inmediato van a continuar.

“La democracia, ese arte de ponerse en la piel del otro”
Entrevista de ENRIQUE PLANAS entre MARIO VARGAS LLOSA y CLAUDIO MAGRIS
(la nación, 28.11.14)

16.12.14

papel prensa: tres panqueques

superchatarra

perfil
panqueque 1

Racing es asunto serio. Habría que internarlo. Una vez más nos hizo creer que se podía fantasear. Aunque había señales que nadie vio: su DT, Diego Cocca, estadísticamente es el peor entrenador debutante en la historia del Santos Laguna mexicano, pero sus breves actuaciones en el fútbol argentino y la falta de exposición mediática, lo tornaron creíble. Inicialmente creíble. Sin embargo, al llenar su equipo de jugadores gerenciados por su mismo representante, Cristian Bragarnik, trastabilla y nos lleva a tomar Rivotril para creer que aún así hay esperanza, que es posible.

(…)

En su debut, Cocca le ganó a su anterior club, Defensa y Justicia, cuyo fútbol lo maneja su representante (¿curioso, no?) y luego a ‘medio’ San Lorenzo –cinco suplentes–, que aún festejaba el título continental.

(…)

Cocca arma el equipo con prioridades que no son las ideales. Pone a Saja porque no se atreve a sacarlo, pero Saja está mal, en un año pasó de ser imbatible a totalmente vulnerable;…

(…)

El joven entrenador de Racing pone desde el arranque a Diego Milito, la principal estrella, cuando es patente que no puede jugar los noventa minutos,…

(…)

Cocca no parece preocuparse, lo reemplaza con Gustavo Bou, otro ‘crack’ (¡my god!) de Christian Bragarnik. Así no, así no va.
EDGARDO MARTOLIO
(442; 04/09/14)

Aparecieron los defensores de Diego Cocca. Eternos apologistas de plazo vencido. Expertos en subir las velas del oportunismo cuando llegan los vientos populares. Son los mismos que pisan a los caídos en la avalancha de la derrota. Demagogos de micrófono abierto, cámara enfocada o página en blanco: la ovación o el escarnio de la masa les dan la letra. La hacen fácil: cero compromiso, cero riesgo. Cero.

(…)

Se dicen periodistas pero son amebas que van y vienen con el flujo y el reflujo de la marea. Los conozco.

(…)

Cocca no precisa defensores y menos aún defensores que en el medio del relato, en línea perdida, por si acaso, quien sabe mañana, abren el paraguas en el punto flaco de la discusión. El técnico de Racing no precisa defensores porque no fue atacado: fue descubierto.

(…)

Cocca no necesita de ellos ni de los jugadores de Bragarnik para mostrar quien es, ya lo demostró este año dando dos vueltas olímpicas, una a mitad de año con Defensa y Justicia en la B Nacional y otra ahora, a fin de año, con Racing en Primera División.
EDGARDO MARTOLIO
(442; 16/12/14)

panqueque 2

El ingreso de Gustavo Bou por Milito, a los 34 minutos del PT, dejó aún más al desnudo la decisión de la CD de Racing de contratar a un delantero con escasos pergaminos para ser el reemplazo del capitán. La dirigencia avaló el arribo de un jugador que pertenece a Cristian Bragarnik, el mismo representante de Cocca. Ayer, su inclusión dejó afuera de la lista a Rentería.
DAMIÁN CÁCERES
(la nación, 01.09.14)

La sorpresa del Racing campeón. De incógnita a factor decisivo. Gustavo Bou llegó sobre el cierre del libro de pases y le ganó la titularidad a Gabriel Hauche. En una semana (Newell´s, Boca, Belgrano) marcó cinco de los 10 goles que sumó en el torneo. Superó ampliamente los 7 de Maximiliano Estévez, máximo artillero del Racing campeón 2001.
DAMIÁN CÁCERES
(la nación, 15.12.14)

infobae
panqueque 3

Racing tuvo 'todo' para hacer un gran mercado de pases (en realidad, tuvo dinero disponible). Pero eligió no hacerlo. Prefirió traer un técnico (Diego Cocca) carente de toda jerarquía para ser el entrenador de un grande, e incorporó, en su gran mayoría, futbolistas de nula valía.

(…)

¿Quién considera que con delanteros como Bou, Rentería y Castillón se puede ser candidato a ganar 'algo'? ¿Por qué a Cocca le debiera ir bien en la "Academia", considerando que le fue mal en todos los clubes en los que estuvo,excepto Defensa y Justicia?

(…)

Blanco es tremendamente responsable de esta situación. Él eligió a este mal entrenador, y aceptó que arme este mediocre plantel. Empresario exitoso, muy buena persona, pero sin la más mínima noción de fútbol.

(…)

Entonces, lamentablemente, Racing tendrá que afrontar de esta manera el resto de un añoque ya de por sí es complicado, considerando que habrá elecciones en diciembre. Y la verdad que es un 'combo explosivo': un mal plantel y un mal entrenador. Así, es imposible pensar en mejorar. ¡Imposible!

Por lo tanto, los dirigentes debieran darse cuenta de su error. Todo persona de bien sabe reconocerlos. Y Blanco, sin dudas, lo es. ¿Qué debería hacer? Echar a Cocca. En sólo ocho partidos, Racing ya se quedó sin ningún objetivo: perdió el clásico, no pelea el torneo y está eliminado de la Copa Argentina.

(…)

Racing es un equipo que está mal conformado, que juega mal, que carece de fútbol asociado, que no tiene personalidad ni capacidad de reacción, ni identidad. De todo esto, más allá de la conformación del plantel, es responsable Cocca. Además, no hay indicios de una mejora, ya que se involuciona permanentemente.

"Estamos por el camino correcto", dijo Cocca la semana pasada. Sin dudas, el técnico se burla de los hinchas y del club. ¿De qué "camino correcto" habla si Racing perdió el clásico, no pelea el torneo y, ahora, quedó eliminado de la Copa Argentina? Sin dudas, una nueva muestra de su incoherencia.

(…)

Por todo esto, y porque fuera de la cancha también le hizo mucho daño a Racing, Cocca no debe seguir siendo el técnico. Él, seguramente, se aferrará a un cargo que no merece y que jamás volverá a tener en otro grande, y no renunciará. Entonces, es el momento para que actúen los directivos. Ellos sí son de Racing.

MAURO GUNDIN
(infobae, 18.09.14)

Había que ir a Bahía Blanca y ganar. Era lo único que servía. El objetivo no era tan complicado, ya que Olimpo marcha último y tiene de los planteles de menor jerarquía de Primera División. Era el momento ideal para hacerse fuerte y dejar en claro que el equipo ya tiene una identidad, más allá de los nombres propios.

(…)

Pero nada de esto sucedió. Es más, la "Academia" jugó de los peores partidos del campeonato. Fue superado por un rival 'menor' y no perdió porque Saja, después de haberse comido el gol, tuvo dos muy buenas intervenciones. Es cierto que en el primer tiempo hubo dos chances claras (Hauche y Milito –su partido más flojo desde el 'gran' regreso-), pero más cierto es que fueron de 'casualidad', no por el juego colectivo de un equipo que carece, justamente, de un fútbol asociado.

(…)

Y esto le cabe a la perfección a Racing. ¿Cuál es la realidad? Sencilla, contundente y dolorosa: aún no empezó noviembre y este pobre equipo ya quedó fuera de todo.

(…)

Es cierto que nos ilusionamos. Pero no había sustento como para hacerlo. Racing siempre flaqueó en los momentos cruciales. Otro semestre más que se va. En éste, había que pelear el torneo sí o sí por las erogaciones económicas que se hicieron. La vara tenía que ser más alta.

¿El resultado? El ciclo de Cocca es negativo, con un saldo claramente desfavorable. ¿Lo dice, de manera arbitraria el que suscribe? No, para nada. Lo marca la realidad.

El que quiera verla, bienvenido. Desde el asumir los errores se crece. Y Racing tiene un enorme potencial como para hacerlo (obviamente, con otro DT). Otros, seguramente, seguirán consumiendo el discurso de un técnico que a lo largo de su carrera, se caracterizó por hablar mucho más de lo que hace...

MAURO GUNDIN
(infobae, 25.10.14)


¡Qué hermosa sensación! A falta de una sola fecha para la finalización del torneo, Racing es líder.

(…)

Los 'Anti-Racing' (sólo pueden vivir de esto, ya que su propio club es incapaz de otorgarle alegrías) dirán que el árbitro fue fundamental, por el primer gol, el cual fue en offside. Es cierto que la conquista de Díaz se dio en una posición no válida. A ellos, habrá que 'recordarles' que si no fuera por los horrores arbitrales que perjudicaron a la "Academia" con Independiente y Lanús, hoy ya se estaría hablando de un nuevo título.

(…)

El equipo mutó durante la competencia. Perdió juego, pero ganó solidez. Ya no genera tantas situaciones de gol, pero casi que ni le patean al arco. Y lógicamente, en esto tiene méritos Diego Cocca. Se dio cuenta que había que cambiar, y cambió. Habla bien del entrenador el hecho de haberse dado cuenta de lo que había que 'pulir'. Lo hizo. ¡Bien por el DT que está a punto de hacer historia!

Pero en este presente de 'ensueño', hay un protagonista principal. El hombre que dejó de ganar fortunas en Europa para volver al club que lo vio nacer. El delantero que fue figura a nivel mundial y ganó todo lo que puede ganar un futbolista. ¿Hace falta decir que se trata del enorme DIEGO MILITO! ¡Sí, con mayúscula!

(…)

Ahora, y aunque la ansiedad no lo permita, hay que disfrutar de estos días. Ya no importa que la definición se retrase. Cuando todos esperaban que la "Academia" se caiga en Rosario, no sucedió. La victoria de River, era lógica, esperada. Entonces, el escenario no cambió.

MAURO GUNDIN
(infobae, 30.11.14)

15.12.14

con gusto a revancha

la nación

A veces (casi siempre), la vida no te retribuye el esfuerzo realizado. No siempre los resultados avalan lo realizado en la previa. Y uno debe admitir que hay cierta dosis de injusticia cósmica que no se debe soslayar en ninguna actividad de la vida.

Cuando a mitad de año, Diego Cocca agarró la dirección técnica de Racing, gran parte de la prensa deportiva argentina le tiró los dardos desde el primer día, con una agresividad que, personalmente, hace tiempo no recuerdo. Tal vez, la última vez que via algo así fue el ataque para destituir al Checho Batista de la dirección técnica de la Selección Argentina.

Seguramente relacionado con que este año había elecciones en la Academia, algunos mercenarios de la prensa deportiva recibieron el encargo de hundir el proceso que recién empezaba, en la que había que encontrar el funcionamiento de un equipo totalmente nuevo. Racing venía de campeonatos mediocres, con un plantel de jóvenes jugadores provenientes de las inferiores que demostraron poco profesionalismo y actitud. Ése plantel se comió varios técnicos y quedaba claro que era muy improbable que pudieran mostrar lo que no habían mostrado hasta entonces.

Por eso llamaba la atención el fusilamiento mediático, casi unánime, sin ninguna piedad ni reflexión. Racing empezó ganando y ni aún así los ecos se callaron. Pusieron sombras sobre el representante del entrenador, el mismo representante de varios jugadores traídos al club, y se sugirió que no eran capaces para estar en el equipo. La vileza se llevó a cabo, con una perversidad pocas veces vistas, con Gustavo Bou, un jugador que había venido a último momento, a cubrir la plaza de suplente de los delanteros titulares y al que nadie le pedía que se pusiera el traje de salvador.

Racing tropezó en un par de partidos (en dos de ellos, Independiente y Lanús, con arbitrajes muy discutibles), en los que (¡oh, casualidad!) coincidió con lesiones y suspensiones de los delanteros titulares Hauche y Milito y todos los sopapos le tocaron a Gustavo Bou que, desde el banco, agarró el hierro caliente. En un par de partidos se lo vio cerca del gol, pero la prensa mercenaria no dudo en ridiculizarlo, indicar que no tenía la capacidad para jugar en primera, que era un capricho del técnico ponerlo en el equipo.

La cabeza de Cocca tenía precio en el partido contra Newell’s en Rosario. El periodismo se frotaba las manos, augurando que era el último partido de Cocca. Y, como si fuera poco, empezó con un gol del equipo rosarino. Era un final cantado.

Daba pena pensar que un equipo que se estaba armando, que no jugaba mal, que mostraba cosas muy interesantes, que no especulaba y tenía en la mira al arco de enfrente, se iba a frustrar por una crítica malintencionada que no quería esperar los tiempos necesarios para ordenar al equipo. “Gente tóxica” me lo definió tiempo después un taxista y era la mejor definición. Críticos que sólo querían ver destruido al tipo, a Diego Cocca y a los jugadores que él confió para esta etapa.


Y cómo en esas películas de Hollywood, todo empezó a torcer en ese momento que perdían con Newell’s. Bou empató el partido. Marcó su primer gol. Y tres días después, en el segundo tiempo suspendido ante Boca perdiendo Racing 1 a 0, Bou marcó dos goles y la Academia dio vuelta el partido.

A partir de allí, Racing ganó más partidos de los que perdió, se volvió más sólido en defensa y Bou se transformó en el goleador del equipo con 10 goles, formando una sociedad memorable con Diego Milito.

Ayer, la Academia cerró la campaña con un título, arrebatándole un campeonato a River que parecía dueño del certamen. Y la conquista, además de una justa retribución para un grupo que se bancó con carácter la suciedad del ambiente deportivo, tiene un sano aire de revancha. Diego Cocca le tapó la boca a más de un crítico. Alguno, lo suficientemente cínico, vino a acercarse al costado de la cancha a felicitar al mismo Bou que defenestró cierto tiempo atrás.

Prefiero pensar qué hubiera pasado si, en vez de meter ese gol contra Newell’s que empezó la remontada, el zapatazo de Bou se hubiera ido a medio centímetro o hubiera pegado en el palo y Racing perdía ese partido. Este campeonato hubiera sido ficción.

Sería equitativo que los tipos que criticaron con tanta mala leche a este equipo en formación, tengan un poco de decencia, renuncien a su puesto de trabajo y se queden sin laburo, como ellos pretendieron hacerlo con este técnico y con estos jugadores. Sería un acto de justicia. Porque desde un micrófono tienen impunidad para descargar sus humores sin tener que justificar nunca sus dichos.

¿A cuántos equipos destruyeron antes de empezar? ¿A cuántos jugadores arruinaron su carrera? ¿A cuántos técnicos? ¿Quién les dio ese derecho? ¿Con qué autoridad?

Presumieron corrupción en Cocca; uno presume corrupción en ellos.

En un clima de fiesta, en una estadio repleto, Racing festejó otro campeonato, después de trece años de sequía. Y la hinchada, la afición académica, no se hizo notar por la violencia. Ni en el Cilindro en Avellaneda, ni en la sede de Villa del Parque ni en el Obelisco.

Ése es otro campeonato a valorar.

Academia querida, gracias por este sueño cumplido.

12.12.14

frases de “Primicia mortal”

 photo nightcrawler97_zpsc2782000.jpg

¿Qué pasa si mi problema no es que yo no entienda a la gente sino que no me gustan? ¿Qué pasa si yo soy el tipo de persona que está obligada a hacerte daño por esto? Físicamente me refiero. Creo que tienes que considerar que, aceptar participar y arrepentirte en el momento crítico, fue un error. Debido a lo que te estoy diciendo, claramente puede serlo.

Mi lema es: si quieres ganar la lotería tienes que ganar dinero para comprar el billete.

Recuerda: usa tu zoom. Manos firmes.

Porque a veces es tan importante perseguir algo como lo que perseguimos.

¿Sabes lo que es el miedo? Evidencia falsa que parece real.

-Lo filmó mientras moría.
-Ése es mi trabajo. Me gusta pensar que si me estás viendo estás teniendo el peor día de tu vida.

Quiero detenerme en nuestra discusión sobre los precios. Esto nos ahorrará tiempo. Así que cuando digo un número particular es mi precio más bajo y puedes estar segura que está cuidadosamente calculado. Ahora, cuando digo que quiero estas cosas, quiero decir que las quiero y no quiero tener que volver a preguntar.

-Los amigos no presionan a sus amigos a dormir con ellos.
-En verdad, eso no es cierto, porque como sabes, Nina, un amigo es un regalo que te das a ti mismo.

 photo nightcrawler98_zpse774bbb5.jpg

Has abusado de mi poder de negociación. No deberías hacerlo otra vez.

No trabajas conmigo; eres alguien que me vende.

El precio aún no se ha negociado.

No lo pediría a nadie hacer algo que yo no haría.

-¿Quieres ser reportero?
-No. Yo quiero ser el tipo que es dueño del canal, el propietario de las cámaras. El verdadero precio del éxito es lo que alguien esté dispuesto a pagar por él.

Quiero lo que me prometiste. Quiero algo a lo que la gente no le pueda dar la espalda.

-Soy el Detective Fronteiri. Creo que ocultó información.
-Eso sería muy poco profesional de mi parte.
-Eso sería homicidio.

-Encontramos que nuestros televidentes están más interesados en la delincuencia urbana en los suburbios. Lo que significa que la víctima, o víctimas, tengan un buen pasar o sean blancos, heridos a manos de pobres o una minoría.
-¿Sólo crímenes?
-No… también accidentes de coches, buses, trenes, aviones, incendios…
-… pero sangrientos.
-Más bien… gráficos… El mejor modo de definírtelo, Lou, para capturar el espíritu de lo que emitimos es pensar en nuestro noticiero como una mujer gritando corriendo por la calle con la garganta cortada.
-Entiendo.

 photo nightcrawler94_zps4b0fb782.jpg

-Estoy empezando en el negocio de las noticias de televisión. Yo filmé noticias estremecedoras. Puede ser que me hayas visto en la mañana, en un accidente fatal de autos.
-No… quiero decir… no tengo televisión.
-¿Tienes un teléfono celular?
-Sí.
-¿GPS?
-Sí.
-¡Felicitaciones! Estás contratado.

-¿Esto saldrá en televisión?
-Noticias de la mañana. Si sangra, conduce.
-¿Están contratando gente?

 photo nightcrawler90_zps4ae09a8a.jpg

Estoy buscando trabajo. De hecho, me hice a la idea de buscar una carrera en la que pueda aprender y crecer. ¿Quién soy? Trabajo duro, tengo metas altas y me han dicho que soy persistente. Pienso que las noticias de televisión es algo que amo y creo que soy bueno haciéndolo. Ahora sé que la cultura del trabajo de hoy no recompensa la lealtad como se prometía a las generaciones anteriores. Pero creo que las cosas buenas le ocurren a los que se rompen el culo trabajando y que los buenos alcanzan la cima de la montaña, no sólo aterrizan ahí.

-Deberíamos llamar a la policía.
-Y lo haremos… a su debido tiempo. Mientras, nosotros seguiremos al hombre que conduce el auto.

aves de carroña


 photo nightcrawler92_zpse26928ae.jpg
PRIMICIA MORTAL
data: http://www.imdb.com/title/tt2872718

Hay algo raro en Louis Bloom con sólo verlo. La sonrisa, la mirada, la postura que toma cuando se pone las manos en los bolsillos. Una falta de empatía psicópata que nos inunda al escuchar sus monólogos extensos, racionales, con frases prefabricadas de manuales de autoayuda. En ningún momento se conecta con los otros. No podemos imaginarlo en ninguna situación íntima. Es un búho, un ave de carroña, un pájaro que revolotea en el margen y la noche, donde se siente cómodo, donde puede medrar. Cuanto más esfuerzo hace en ser simpático y en convencer a su interlocutor, más difícil es creerle. Y el frío que nos corre por la espalda nos da la certeza que estamos ante la presencia de alguien que está mal, muy mal. Y que de a poco se va acomodando en la sociedad, logrando dónde ser respetado.

 photo nightcrawler96_zps35d12de0.jpg

“Primicia mortal” (el título local para “Nigthcrawler”, “merodeador nocturno” para la traducción del original) pasó rauda por las pantallas locales y muchos pudieron perderse la excepcional actuación de Jake Gyllenhaal que se candidatea a muchos premios por esta interpretación. No es para dejarlo pasar. Agéndelo para ver en Netflix o el cable. Porque la película se sostiene en un sólido guión con un tono muy negro, humorístico a veces, y en la brillante actuación de Gyllenhaal. Hace tiempo que no veíamos a un personaje que pudiera hundirnos en la butaca sólo con su mirada o su tono al hablar. El Louis Bloom de “Primicia Mortal” no es un loco que corra a la gente con un hacha. Y no deja de causarnos miedo aunque en pantalla esté apenas torciendo las reglas. Sospecho que es porque todos nos hemos cruzado con gente así, personas que tienen tal confusión en su cabeza que pueden transformarse en un riesgo para todo el que se cruce en su camino.

 photo nightcrawler93_zps811a8a24.jpg

La película es el ascenso de un ladrón de poca monta, solitario y sin estudios formales, en un camarógrafo de noticias sangrientas para los noticiarios de televisión. El negocio de Bloom (un Nightcrawler) es llegar antes que la policía y sus colegas y retratar sangre. Cuanto más cruento, más se venderá el video en los canales de noticias. Bloom empieza con una cámara de mano, aprendiendo el oficio en la trinchera. Y en sociedad con la productora de un canal de televisión mediocre, irá destacándose del resto, haciéndose un nombre en la profesión.

Su contraparte es Rene Russo que brilla en sus intervenciones. La pelirroja (esposa del guionista y director Dan Gilroy, hermano de Tony, también destacado guionista y director) regala el retrato de una mujer en decadencia que se aferra a la última chance de triunfo en una industria autodestructiva. La solidez del tándem Louis – Nina se sostiene en la dinámica de sobrevivencia: uno necesita al otro. Louis para trepar; Nina para no caer. Y la habilidad (patológica) de Louis es su capacidad para manipular la desesperación de Nina para lograr su objetivo.

 photo nightcrawler91_zpscc465d16.jpg

Junto al rico retrato del delirante protagonista, que por sí solo justifica el filme, sobrevuela otra línea de reflexión: la necesidad del morbo como sostén del rating televisivo. Es una espiral que se retroalimenta: nunca alcanza la sangre. Porque una vez llegado a un nivel, es necesario elevar el escalón a un nivel más sangriento para que funcione. No hay límites, no hay momento de la reflexión. El que duda, pierde el contrato y sale de la industria. Así que no importa que lo que se vea en pantalla no tenga mérito para ser exhibido. Lo único que interesa es captar la atención del espectador, apelar de tal modo a los golpes bajos, que el televidente no pueda dar la espalda a la pantalla y se quede esperando qué más puede pasar, qué nuevo tragedia puedes registrar la videograbadora.

 photo nightcrawler95_zpsa5b76249.jpg

Un último detalle: Louis es un símbolo de esa parte de la sociedad que se está quedando afuera del juego. Su lucha no es sólo una cuestión de prestigio o rédito económico; es una batalla por sobrevivir. Cuando empieza el filme es una sombra, un adorno más del entorno, alguien no registrado por el resto de los mortales. A lo largo de la película, Louis, a codazos, se mete en la estructura, en la sociedad. Los chistes a los periodistas en los pasillos del estudio de noticias es un símbolo de que ha sido aceptado. Es uno más. Aunque todavía lo miren como un freak.

“Primicia mortal” es una película que no marcará época pero que tiene una solidez que se añora en estos tiempos.

Mañana, las mejores frases.

11.12.14

nabla

wikipedia

Nabla es el nombre que recibe, en geometría analítica, el operador diferencial vectorial. El símbolo con que se representa este operador tiene la forma de un triángulo invertido. Y estamos tentados a decir que es el nombre de una letra griega. Pero no. La historia es otra.

Quien introdujo este símbolo fue William Hamilton quien usó este símbolo en sus cursos sobre cuaternios aunque sin darle nombre. James Clerk Maxwell (el célebre Maxwell de las ecuaciones de Maxwell) y Peter Guthrie Tait, discutiendo los resultados de Maxwell, se toparon con el símbolo. Maxwell preguntó cómo debían llamarlo, en el sentido de qué objeto matemático era. Pero Tait entendió que le preguntaba por el nombre del objeto. Así que consultó con un amigo, profesor de hebreo y estudioso de la Biblia, William Robertson Smith quien propuso el nombre nabla por su similitud con la lira irlandesa de tal nombre. Nabla es la palabra griega para arpa y de ahí llegó a Irlanda para denominar a ese instrumento símbolo nacional.

Como nabla es una letra delta invertida, algunos llaman atled (delta al revés) a este símbolo. Pero nabla tiene primicia.

Como dato de color, la cerveza Guiness tiene un arpa (un nabla) en su logo, como símbolo irlandés.

wikipedia

fuentes:

http://resistencianumantina.blogspot.com.ar/2011/04/nabla-no-es-una-letra-griega.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Nabla

10.12.14

parpadeo

Pedro Salinas
dice en un poema
que no quiere dejar de sentir
el dolor de la ausencia
de la mujer a la que ama
porque eso es lo único
que le queda de ella:
el dolor.
No recuerdo sus palabras exactas.
Él lo dice mejor que yo.
Eran otros tiempos.
Salinas está muerto.
La mujer a la que amaba también.
Pronto lo estaremos todos.
La vida es un mero parpadeo.
Abre los ojos
y ciérralos

ROGER WOLFE
fuente: http://amediavoz.com/wolfe.htm

9.12.14

la fisiología de la fe

adn cultura la nación

(…)

Los antropólogos registran evidencias de que ya hace 160.000 años los Neandertales enterraban intencionalmente a sus muertos, lo que sugeriría que ya existía un pensamiento (¿o sentimiento?) religioso o mitológico de un "más allá". Desde el punto de vista evolutivo, Franz de Waal, el célebre primatólogo, afirma incluso que en nuestros ancestros evolutivos ya se advierten signos de empatía, colaboración y ciertas normas sociales que podrían considerarse precursores de la moral humana, que antecedió al surgimiento de la religión.

Desde entonces hasta hoy, el mito y la religión se encuentran en todas las culturas a partir de una noción de lo sobrenatural y lo ritual, un pensamiento moral y una serie de verdades sagradas. Semejante universalidad no podía dejar de atraer el interés de los científicos. Entre otras disciplinas, las neurociencias se sienten particularmente interpeladas por el desafío de comprenderla, ya que muchos de los indicios que logran reunir sobre el funcionamiento del cerebro aportan evidencias que orientan la interpretación de fenómenos vinculados con las creencias y las experiencias místicas.

(…)

Según un estudio de Marita Carballo de 2005, hoy son casi 3000 los grupos religiosos inscriptos en la Secretaría de Culto de la Nación. Y a pesar de que hay quienes suponen que el avance de la ciencia y la tecnología destierran la religiosidad, las estadísticas sobre este punto son controvertidas. El estudio de Carballo sugiere que, por el contrario, ésta iría en aumento: en 1984 el 62 % de los argentinos se consideraban personas religiosas; en 1991, el 70%; seis años después, el 79% y, en 1999, el 81%. La misma tendencia mostraban quienes opinaban que la religión era muy importante en su vida: pasaron del 40 al 55% entre 1991 y 1999.

Sin embargo, un estudio del Centro de Investigaciones Pew dado a conocer la semana última por el Buenos Aires Herald describe un panorama algo diferente: el número de argentinos que se reconocen como católicos, según este trabajo realizado en toda América Latina entre 2013 y 2014, habría caído un 20% desde 1970, mientras aumentaba el protestantismo evangélico y la población no afiliada a ninguna religión organizada. Los argentinos se encontrarían en el extremo inferior de las estadísticas en términos de cuán importante es la religión en sus vidas, con sólo un 43% que la consideran "muy importante".

(…)

La universalidad de las creencias religiosas es llamativa. Tanto, que una corriente de las neurociencias considera que éstas podrían tomar forma a partir de fenómenos emergentes de la mente, como la atribución de intencionalidad al mundo inanimado, que está presente incluso en bebés, y la tendencia a encontrar patrones en acontecimientos que se producen por azar. La religión también podría generarse a partir de necesidades sociales y morales que, al favorecer la cohesión, habrían otorgado ventajas evolutivas a los grupos humanos.

Incluso hay hipótesis que se basan en argumentos estrictamente bioquímicos. Andrés Canales-Johnson, investigador argentino que trabaja en la Universidad de Cambridge, en Gran Bretaña, dice: “Independientemente de si el contenido de una religión en particular es cierto o no (por ejemplo, si existe o no Alá, Thor o Yahvé), el hecho es que el fenómeno religioso (la descripción de experiencias místicas o trascendentes) ha sido parte de nuestra especie desde sus inicios. Por ejemplo, aunque nadie tiene evidencia acerca de las historias que sustentan sus respectivas religiones, cerca del 85% de los seres humanos se describen a sí mismos como religiosos. Por lo tanto, no estamos lidiando con un fenómeno aislado o casual. Es por esto que muchos investigadores se han interesado por esta tremenda irrealidad que, fenomenológicamente hablando, representa más bien una realidad para muchas personas (en el mundo, por caso, la gente dona más dinero a sus instituciones religiosas que a cualquier otra institución de la comunidad). El fenómeno religioso es, entonces, un fenómeno que amerita explicación científica”.

¿Cuál sería esta explicación para Canales-Johnson? “Bueno, se ha sugerido que [la religión es un hecho] causado por el cerebro. Es, por así decirlo, una secreción del cerebro. El cerebro es el órgano que lo recibe, lo integra en las redes asociadas con la personalidad y luego con aquellas vinculadas con la estructura social. El argumento neurobiológico es que el cerebro genera la experiencia religiosa, y a su vez la consume, mediante la secreción de neuroquímicos. Por ejemplo, el antropólogo Lionel Tiger, de la Universidad Rutgers, y el psiquiatra Michael McGuire, de la Universidad de California en Los Ángeles, han sugerido que la serotonina, un neurotransmisor químico, estaría implicada en un circuito cuyo resultado final es el hacernos sentir bien y cuyo mediador sería precisamente la práctica activa de alguna religión. La secreción de serotonina en primates se asocia con el alto estatus, que a su vez está asociado con sentirse bien. En cambio, cuando los niveles de serotonina disminuyen, el cerebro comienza a secretar hormonas tales como la cortisona, que se asocia con bajo estatus y con el sentimiento general de 'bajón'.”

Y más adelante agrega: “El argumento de Tiger y McGuire se resume en que la práctica constante de una religión, cumplir con una ceremonia religiosa durante los fines de semana (por ejemplo, ir a misa los domingos por la mañana) representaría una forma simple de hacer que nuestro cerebro secrete niveles de serotonina suficientes para hacernos sentir bien y reconfortados por un tiempo determinado. Sin embargo, este efecto de 'alto estatus' y de bienestar no es permanente y tiende a disminuir, ya sea por el estrés de la vida diaria o por acciones que, dentro del marco de una determinada religión, son concebidas como malas o negativas (haber pecado durante la noche del viernes). Esta 'baja de estatus' con la consecuente disminución de la serotonina sería la que hace que el cerebro quiera seguir consumiendo religión para volver a sentirse bien. En resumen, la religión, concebida desde la neuroquímica del cerebro, verdaderamente representa el 'opio de los pueblos'.”

Otros investigadores atribuyen su masividad a los genes. El controvertido Dean Hamer (…)afirma que venimos "programados" para crear mitos fundacionales y religiones. Hamer, ex director de la Unidad de Estructura y Regulación Genéticas del Instituto del Cáncer de Estados Unidos, creyó haber identificado uno de esos genes que nos predisponen a cierto nivel de espiritualidad. En su libro El gen de Dios (…) afirma que éste codifica para una proteína, la VMAT2 (vesicular monoamine transporter 2), crucial para muchas funciones cerebrales.

Basándose en estudios de genética del comportamiento, neurobiológicos y psicológicos, Hamer argumenta que la espiritualidad puede ser cuantificada, que la tendencia a ser más o menos religioso es parcialmente heredable, que parte de esa heredabilidad puede ser atribuida a dicho gen y que la selección natural favorece a los individuos más espirituales porque les otorga un sentido del optimismo que los afecta positivamente, tanto en el nivel físico como psicológico. Más allá de las exageraciones de Hamer, estudios en gemelos parecen indicar que la espiritualidad que predispone a los sentimientos religiosos está genéticamente determinada en un 50%.

(…)

Precisamente, el físico y neurocientífico argentino Enzo Tagliazucchi, que trabaja en la Universidad Goethe, de Fráncfort, acaba de publicar un trabajo en Human Brain Mapping en el que explica el efecto de los "hongos mágicos" y su sustancia activa, la psilocibina. Usando datos de resonancias magnéticas de voluntarios que habían recibido una dosis de la droga, Tagliazucchi y colegas comprobaron que su actividad cerebral muestra similitudes con una etapa del sueño llamada REM (siglas en inglés de “movimiento ocular rápido”).

“La activación de regiones del lóbulo temporal y en particular del sistema límbico se asocian fuertemente con un estado seudoonírico y de disociación con la realidad -explica Tagliazucchi-. El sistema límbico se encarga, entre varias cosas, de procesar emociones, consolidar recuerdos y poner nuestro contexto en un marco autobiográfico. Cuando se hacen experimentos de neuroimágenes en sujetos durante el sueño REM, se observa más actividad cerebral en el sistema límbico, que es lo mismo que nosotros vimos en los sujetos que habían tomado psilocibina. La relación es aparentemente causal: pacientes con epilepsia en los cuales se ve actividad cerebral anormal en el sistema límbico también refieren un 'estado de ensueño' (tienen algo así como una especie de 'doble conciencia', porque no dejan de percibir su realidad actual, pero adicionalmente, se sienten envueltos en una realidad onírica). Si en una cirugía para remover un foco epiléptico el cirujano estimula eléctricamente áreas del lóbulo temporal y el sistema límbico, el paciente puede referir sensaciones oníricas y de disociación con la realidad. Todo esto es evidencia de que la actividad cerebral en estas zonas se correlaciona en un sentido amplio con la 'sensación de soñar'.”

Según el científico, esto no quiere decir que los sujetos estén soñando activamente. Más bien tienen la sensación de que lo que están viviendo pertenece a un sueño, pero sin perder completamente el contacto con la realidad. Una situación que favorece mucho las experiencias de tipo religioso porque es un estado en el cual se suprime relativamente la búsqueda de explicaciones racionales a lo que uno percibe.

(…)

En The Believing Brain, Shermer es incluso más categórico. Argumenta que "el cerebro es una máquina de creer". Y no sólo en la existencia de un Dios, sino también en alienígenas, en conspiraciones, en ideas políticas, en la vida después de la muerte, en visiones. Shermer menciona una encuesta norteamericana de 2009 según la cual el 60% cree en demonios, el 42% en fantasmas, el 32% en ovnis, el 26% en la astrología, el 23% en las brujas y el 20% en la reencarnación. En otra de 2006, realizada por el Reader's Digest, el 43% de los encuestados afirmaron que podían leer los pensamientos de otras personas, más de la mitad dijeron haber tenido una premonición de algo que luego ocurrió, más de dos tercios aseguraron que podían “sentir” cuando alguien los estaba mirando y el 62%, que podía saber quién llamaba antes de atender el teléfono. Shermer escribe:

A partir de datos de los sentidos, el cerebro naturalmente comienza a buscar y encontrar patrones, y luego los llena de contenido. Al primer proceso lo llamo 'patronicidad' [patternicity]: la tendencia a encontrar patrones significativos en datos con y sin sentido. Al segundo proceso lo llamo 'agencialidad' [agenticity]: la tendencia a atribuir sentido, intención y agencia a los patrones. No podemos evitarlo. Nuestros cerebros evolucionaron para conectar los puntos de nuestro mundo en patrones con significado que explican por qué suceden las cosas. Estos patrones de significado se transforman en creencias y estas creencias dan forma a nuestra interpretación de la realidad. [...] Una vez que las creencias están establecidas, el cerebro empieza a buscar evidencia que las respalde.

(…)

NORA BÄR
“Las neurociencias de la fe: en busca de respuestas”
(adn cultura, 21.11.14)