10.2.16

frases de “Carol”

 photo carol99_zpsg1ratetu.jpg

-Me pregunto si pudiera ayudarme a buscar esta muñeca para mi hija.
-Bright Betsy. Ella llora y se moja encima. Pero me temo que no tenemos en existencia.

Pero tenemos muchas otras muñecas. De todo tipo realmente...

-¿Cuál fue su muñeca favorita cuando tenía cuatro años?
-¿La mía? Yo nunca... No con muchas para ser honesta.

-¿Qué querías tú a esa edad?
-Un juego de trenes.

Amo la Navidad. Envolver regalos y todo eso. Y luego, de algún modo, acabas quemando el pavo de todas formas.

 photo carol96_zpsm1p6wwfy.jpg

-¿Dónde aprendiste tanto de trenes?
-Yo leo... demasiado probablemente.

-Tú tienes trabajo, Phil.
-¿Llamas a eso trabajo? Yo lo llamo ilusión.
-Pero te pagan.

-La esposa de Cy Harrison...
-Jeannette.
-Jeannette preguntó por ti.

-¿Es la empleada 645-A, Therese Belivet?
-Sí.
-La estamos comunicando.
-¿Hola?
-Así que eras tú.

Lo que quería decir era... ¿Toman el almuerzo ahí? Déjame llevarte a almorzar. Es lo menos que puedo hacer.

-¿Harge es su esposo?
-Bueno... técnicamente nos estamos divorciando.
-Lo siento.
-No lo estés.

 photo carol98_zps3jvfndqy.jpg

-¿Y tú vives sola, Therese Belivet?
-Sí. Bueno. Está Richard. Le gusta vivir conmigo. No... no es nada de eso. A él
le gustaría casarse conmigo.
-Ya veo. ¿Y a ti te gustaría casarte con él?
-Bueno, apenas sé qué pedir para comer.

-Qué chica tan extraña eres.
-¿Por qué?
-Salida del espacio.

-Eres siempre la mujer más hermosa de la habitación.
-Dile eso a tu madre.

-¿Cómo son tus fotografías?
-No sé. Probablemente no muy buenas.
-No. ¿De qué son? ¿De qué tomas fotos?
-Pájaros, árboles, ventanas. De todo en realidad.

-Siempre me siento rara tomando fotos de personas. Es como un tipo de...
-¿Una invasión de su privacidad?

 photo carol97_zpsbqfc0eaj.jpg

-Todos tenemos afinidad por las personas. Nos gustan ciertas personas. A ti
te gustan ciertas personas, ¿no?
-A veces.
-Y no te gustan otras. Y no sabes por qué estás atraída por algunas y no por otras. La única cosa que sabes es si eres atraída... o no lo eres. Es como la física. Rebotando unos con otros como bolas de pinball. Pero no todo es tan simple como bolas de pinball reaccionando entre sí.
-No.
-Algunas cosas ni siquiera reaccionan. Pero todo está vivo.

-¿Puedo hacer algo?
-Sólo déjalo ser.

Justo cuando crees que no se puede poner peor, se acaban los cigarros.

-¿Él puede hacerlo? ¿Es correcto?
-No sé si correcto. Pero sí legal.

-¿Cuántas veces te has enamorado?
-Nunca.

-Dos personas que se enamoran el uno del otro. Digamos un chico y un
chico. Así como así.
-No conozco a nadie así. Pero te diré esto: siempre hay una razón para eso, en el fondo.
-¿Entonces no crees que pueda pasarle a alguien, a cualquiera?
-No. No lo creo. ¿Qué quieres decir? ¿Estás enamorada de una chica?

¿Crees que tienes lo que se requiere para manejar una pelirroja?

 photo carol92_zps8s2vwiuj.jpg

-¿Dime que sabes lo que haces?
-No lo sé. Nunca lo supe.

¿Tienes algo en el refrigerador además de los químicos de fotos?

¿Tiene algún sentido... no sé... en luchar contra eso?

-Me voy a ir por un tiempo.
-¿Cuándo? ¿Dónde?
-Donde mi auto me lleve. Al oeste. Pronto. Y pensé que tal vez te gustaría venir conmigo. ¿Quisieras?

-Estás muy enamorada de esa mujer. Es por eso que actúas como una colegiala.
-No es así. Sólo me agrada. Es todo. Me gusta cualquier persona con la que pueda hablar.

Nunca he estado más despierta en toda mi vida.

¿Por qué no tomar la suite presidencial? Digo... si el precio es atractivo...

-Siempre pasaba año nuevo sola. En la multitud... Este año no estoy sola.
-Llévame a la cama.

-Mi reputación se basa en mi eficiencia, señora Arid.
-¿Cómo sé que no mientes?
-No lo sabe, señora.
-¿Cómo pudiste?
-Soy un profesional, señorita Belivet. No es nada personal.

 photo carol93_zps9z5gf4wd.jpg

-Y debí decirte que no. Pero nunca digo que no. Y es egoísta porque... porque tomo todo y no sé nada, no sé qué quiero. ¿Cómo podría cuando todo lo que hago es decir que sí a todo?
-Tomé lo que me diste voluntariamente. No es tu culpa, Therese.

Todo vuelve a su punto de partida. Agradece que fue más temprano que tarde.

Nuestras vidas están puestas delante de nosotros, un amanecer perpetuo.

Hago lo único que puedo... te libero.

Quiero que seas feliz. No te di eso, yo... Te fallé, los dos pudimos
haber dado más, pero... Ambos nos regalamos a Rindy. Y eso es lo más impresionante, el más generoso de los regalos. Entonces, ¿por qué pasamos tanto
tiempo alejándola uno del otro?

Y te ves muy bien, ¿sabes? Como si hubieras florecido de repente. ¿Es lo que pasa cuando te alejas de mi?

-Esperaba que podría gustarte venir a vivir conmigo. Pero supongo que no.
¿Te gustaría?
-No lo creo.

9.2.16

sólo forma

 photo carol91_zpsbnhes7ca.jpg
CAROL
data: http://www.imdb.com/title/tt2402927/

Todd Haynes le da un exquisito paquete visual a la novela de Patricia Highsmith, una historia de amor de dos mujeres, en una época donde ese tipo de relación tenía una garantía de fracaso en el orillo. Es una película sutil, es cierto, con una fotografía deliciosa y dos actuaciones sólidas. Pero cuando caiga el telón sobre “Carol” habrá un poco de insatisfacción en el espectador. Nos queda la sensación de que es mucho menos de lo que dice la crítica y un poco más de lo que diría el espectador pochoclero. Hay cierta frialdad, cierta barrera que no terminamos de romper para meternos en una historia sin demasiados giros dramáticos, envuelto en las galas del melodrama. Es un buen ejercicio cinematográfico. Pero no estoy tan seguro de que sea una historia bien contada.

Carol es una mujer casada de clase alta, con una hija pequeña. Therese es una joven que no sabe muy bien que hacer de su vida, con un novio del que no está muy entusiasmada y un trabajo rutinario en una tienda de regalos. Un día, Carol y Therese se cruzan, con la excusa de la compra de un regalo para la hija de Carol. Y desde que se miran, hay una electricidad en el ambiente que presagia que algo vital pasará entre las dos mujeres.

 photo carol90_zpswajrgjca.jpg

Hay diferencias de clase, un amor contra las convenciones de la sociedad, una chica al principio del camino con una mujer en el término medio, una muchacha sin obligaciones con otra que no depende sólo de sí. Esas diferencias pasan a un segundo plano cuando se despliega el juego de seducción entre ambas. Therese reacciona como reacciona todo en su vida: sin decidirse demasiado, aceptando la corriente que la lleva por su destino. Carol es algo más que el amor deseado, que el territorio no explorado: es la mujer que está en el punto de no retorno. Decide seguir lo que le dicta sus sentimientos o queda encerrada en la jaula de un matrimonio contra natura. Carol sabe que no tiene más cartas para pedir; Therese puede especular con que alguna mano afortunada espera en su futuro.

El guión de Phyllis Nagis se centra básicamente en las protagonistas. Los secundarios no aportan mucho en términos de profundidad psicológica, en contraponer tensión dramática a la pareja central. Los personajes secundarios son planos, desvaidos para gravitar. Tal vez por eso, “Carol” nos parezca una historia sin demasiada emoción, fría, pese al calor romántico que la sustenta.

 photo carol95_zpsubtsj5ci.jpg

Gran parte del interés que pueda provocar la película está en la interpretación de Cate Blanchett, una experta en desatar un volcán emocional con una mirada. Nos parece más elemental lo de Rooney Mara, menos sutil, menos decisivo. “Carol” es Blanchett y ella monopoliza las escenas, los planos y las miradas. Si la película no se desbarranca del todo, es por su intervención.

Correcto, mirable, con textura, sutil en los climas. Pero no es una historia que, a esta altura del partido, salga de lo predecible.

Mañana, las mejores frases.

7.2.16

algo de jarabe de palo


la flaca


dos días en la vida


bonito


depende

5.2.16

frases de "La habitación"

 photo theroom90_zpsslr1tlqh.jpg

Erase una vez, antes de nacer yo. Llorabas y llorabas y mirabas TV todo el día. Hasta que te convertiste en un zombie. Entonces yo vine desde el cielo y a través de la claraboya entré a la habitación. Y estaba pateando desde adentro. Y entonces salí disparado hacia la alfombra con los ojos abiertos de par en par. Entonces cortaste el cordón y dijiste: “¡Hola, Jack!”.

Mamá: ya tengo 5.

Buenos días, lámpara. Buenos días, planta. Buenos días, Serpiente de Huevo. Buenos días, alfombra. Buenos días, armario. Buenos días, TV. Buenos días, lavabo. Buenos días, inodoro. Buenos días a todos.

¿Te duele el diente malo? Ya lo sé: la mente sobre la materia. Si no te importa, no importa.

Debiste haberme avisado. Habría comprado un regalo. ¿Cuántos años tiene ya, cuatro?

Está la habitación y luego el espacio exterior. También los planetas de la TV. Luego está el cielo. La planta es real. Pero los arboles no. Las serpientes son reales. Y el mosquito que una vez me chupó la sangre. Pero las ardillas y los perros solo están en la tele. Excepto Lucky. Él es mi perro. Algún día vendrá. Las montañas son muy grandes para ser reales y el mar. Las personas en la tele son planas y coloridas. Tú y yo somos reales. El viejo Nick no sé si es real. Quizás mitad real.

 photo theroom98_zpsyus6rpdz.jpg

-¿Por qué los aliens nunca nos responden gritando?
-Por qué aún no nos pueden oír.
-Lo haré más alto la próxima vez.

-¿Sabes dónde está? Yo sí. Está al otro lado de esta pared.
-¿Qué otro lado?
-Jack, todo tiene dos lados.
-En un octágono no.

-Las otras cosas que ves allí son reales también. Océanos reales, arboles reales, gatos reales.
-No te creo. ¿Y cómo cabrían?
-Pues cabiendo. Todas caben. Todas caben allí fuera en el mundo.

No pude explicártelo antes porqué eras muy pequeño para entenderlo. Así que me tuve que inventar una historia. Pero ahora estoy haciendo lo contrario de mentir. Estoy desmintiendo. Porque ya tienes cinco años. Tienes cinco y ya eres grande para entender como es el mundo.

Pero yo no siempre estuve en Habitación, como Alicia. Yo era una chica pequeña llamada Joey.

 photo theroom93_zpsuo833boa.jpeg

Jack, ¡el mundo es tan grande! Es tan grande que no te lo creerías. Y Habitación es simplemente una parte apestosa de él.

Jack, ellos no saben dónde estamos. Habitación no está en ningún mapa.

-No quiero estar muerto.
-Sólo pretenderás estás muerto.

-Te va a encantar.
-¿Qué?
-El mundo.

Camión. Menéate. Salta. Corre. Alguien.

-Tu habitación, Jack. ¿Qué hay fuera de ella?
-El espacio. No. El Mundo.

¡Má, estoy en el mundo!

-¿Estamos en otro planeta?
-En el mismo. Sólo que en un lugar diferente.

Ya no hay reglas, Jack, podemos hacer lo que queramos.

-Yo no soy plástico.
-¿Qué dijiste, Jack?
-Dice que él es real. No plástico.
-Tienes razón, Jack. Eres real, y eres muy valiente.

 photo theroom95_zpspkoabm3y.jpg

He visto a personas con caras diferentes. Y muchas personas hablando a la misma vez.

El mundo es como un planeta TV. Todo al mismo tiempo. Así que no se hacia dónde mirar y qué escuchar.

Hay puertas y más puertas. Y detrás de cada puerta hay algo dentro. Y otras salidas. Y las cosas pasan, pasan y pasan. Y nunca se detienen.

-¿Sabes que le pasó a ellas?
-No. Exacto. Nada. Siguieron con sus vidas y nada les pasó.

-Tú no me necesitas. Te va bien sin mí.
-¿Cómo puedes decir eso? ¿Crees que fuiste la única a la que le destrozaron la vida?
-De hecho, es exactamente lo que creo.

¡Sabes, quizá si tu voz diciéndome “sé buena” no estuviera en mi cabeza, quizá no habría ayudado al tipo con el perro enfermo!

 photo theroom94_zps2hevpgvf.jpg

Cuando Jack vino todo cambió. Era tan bonito, y sólo sabía que tenía que mantenerlo a salvo.

Jack es sólo una parte de mí.

Yo elijo, yo elijo por los dos.

Má estaba apurada en llegar al cielo. Se olvidó de mí. Má tonta. Así que los aliens la mandaron de vuelta. Y la rompieron.

-Lo hice antes, en Habitación.
-¿En serio? ¡Wow! ¿Qué más hicieron allí?
-Muchas cosas. A veces la extraño.
-¿Y no era muy pequeña?
-Se extendía por todos lados. De principio a fin. No tenía fin. Y Má siempre estaba allí. Pero Armario era pequeño.

-Necesito las tijeras.
-¿Para qué?
-Para cortarme el pelo.
-¿En serio quieres hacerlo?
-Quiero enviárselo a mamá.
-¿Y eso?
-Ella necesita poder más que yo.

Todos nos ayudamos a ser fuertes. Nadie puede ser fuerte sólo. Tú y tu mamá se ayudaron mutuamente.

-Lo siento, Jack.
-No pasa nada. No lo vuelvas a hacer.
-Lo prometo.
-¿Ya estás mejor?
-Sí. Poco a poco.

 photo theroom91_zpsbk7bjtnj.jpg

Cuando tenía cuatro ni sabía que el Mundo existía. Y ahora Má y yo viviremos en él para siempre. Hasta que muramos.

Esto es una calle en una ciudad, en un país llamado América. Y la tierra es un planeta azul y verde que siempre gira y no entiendo por qué no nos caemos. Luego está el espacio exterior. Y nadie sabe dónde está el paraíso.

Y Má y yo hemos decidido que como no sabemos lo que nos gusta probaremos todo. Hay tantas cosas aquí. Y a veces asusta. Pero eso está bien. Por qué aún somos tú y yo.

¿Podemos volver a Habitación?

-¿Esto es Habitación?
-Sí.
-¿Se ha hecho pequeña? ¿Dónde está todo?

-No puede ser Habitación si Puerta está abierta.
-¿Quieres cerrarla?
-No.

Má, dile adiós a Habitación.

4.2.16

un mundo en cuatro paredes

 photo theroom96_zpsgp5xtpye.jpg
LA HABITACIÓN
data: http://www.imdb.com/title/tt3170832

Ma y Jack viven en una habitación, con una claraboya en el techo por la que ven el cielo. Hay una puerta pero tiene una combinación. Y el único que la conoce es el Viejo Nick. El hombre que cuando Ma tenía 17 años, le pidió ayuda para llevar a un perro enfermo a un auto y la secuestró. Desde entonces, Ma es su prisionera. Y hace cinco años, nació Jack. Lo único que Jack conoce es esa habitación, la claraboya, una televisión con cosas que no saben si son reales o ficticias, un ratón, una serpiente hecha con cáscaras de huevos. El mundo se reduce a esas cuatro paredes, un piso y un techo. Y una claraboya.

“La habitación” es una pequeña película, muy sensible, con actuaciones notables (principalmente la de Jacob Tremblay, el nene que es el narrador de la historia, pero brillan Brie Larson y Joan Allen) y mucha discreción para contar una historia dura. Pero advertimos: “La habitación” no es la historia del secuestro de una joven. No es un policial. No es un drama. Es otra cosa, es la reflexión sobre cuál es verdaderamente lo que llamamos mundo, si lo que existe o lo que conocemos. Si nuestro Universo no está hecho a nuestra medida, a nuestra discreta y limitada medida.

 photo theroom97_zpsivyrgous.jpg

El guión de Emma Donoghue (sobre su propia novela) está dividido en dos partes: la primera, la vida cotidiana en la habitación; la segunda, la vida cotidiana cuando logran salir de su encierro. Si el primer segmento plantea la angustia de una madre tratando de darle un marco de crecimiento a su hijo, en una situación desesperada, la segunda es más dramática. Cuando todas las arbitrariedades del encierro se superan, está la libertad. Todo es posible en el mundo, fuera de la habitación. Pero el shock es distinto para los protagonistas. El niño se adapta más fácilmente. Porque para él, el mundo es algo nuevo, algo por descubrir. Ve todo con nuevos ojos. Es todo una primera vez. Para Ma, la protagonista, todo se derrumba a la salida. Para ella el mundo no es un nuevo lugar: es el mundo que perdió. Y es el recuerdo de esos siete años fuera del mundo lo que la atormenta. Lo nuevo es una posibilidad; el pasado, una amenaza.

El filme dirigido por Lenny Abrahamson reflexiona sobre otro punto interesante, la conformación de nuestro entorno por la experiencia, por el contacto diario con la realidad. Jack ha sido artificialmente formateado a un espacio limitado, a un entorno pequeño con pocas fuentes externas de información. Cuando Jack pone un pie fuera del mundo, su primera reacción es de mareo. Jack está atontado, se tambalea, está sobrecargado de información. Como espectadores nos hacemos la pregunta de hasta qué punto nuestro universo (nuestra concepción del universo) no es tan limitado como el de Jack. Si lo que concebimos es siempre más elemental que lo real, que lo existente.

 photo theroom92_zps4v2bxslj.jpg

Otra reflexión interesante de “La Habitación” es cuáles son nuestros criterios para dilucidar lo que es verdadero o real. El problema que enfrenta Jack, encerrado en una habitación, es cómo discriminar si el mundo que su madre le cuenta, el mundo fuera de las paredes del cuarto, es un invento suyo o una realidad. No hay nada más que la fe en su madre para dirimir esa cuestión. Pero esa decisión no le pertenece, no tiene ningún control sobre ella. Salir de la habitación tampoco le resolverá el tema: sólo cambia la escala.

La escena final del filme es la resolución del conflicto. La madre ha forzado al niño salir de la habitación. Pero ella, paradójicamente, sigue presa de esas paredes, aún cuando haya salido. “Má, dile adiós a Habitación” es la última frase de Jack y de la película. Ambos, madre e hijo, cierran el círculo.

A veces, es saludable despedirse del pasado. Sobre todo cuando hay un mundo esperando por nosotros ahí afuera.

Mañana, las mejores frases.

3.2.16

un fuego de cuatro mil años

wikipedia

Cerca de la actual ciudad de Kirkur, en Irak, se ubica un gran yacimiento petrolífero, el primero explotado por la Turkish Petroleum Company en el país, en 1927.

El yacimiento se conoce con el nombre de Baba Gurgur, una expresión que en lengua kurda quiere decir: “Padre de Fuego”. Y eso se debe a que en su cercanía, hay un fuego que arde continuamente, por las filtraciones de gas del pozo. Lo que llama la atención es que esta llama está ardiendo por lo menos desde hace cuatro mil años.

Herodoto la describe en su “Historia” y algunos lo identifican con la historia que cuenta el “Libro de Daniel” en el que Nabucodonosor, Rey de Babilonia, arroja a las llamas a tres jóvenes judíos que se negaron a arrodillarse ante un ídolo de oro construido por el monarca. Los jóvenes (según la historia) danzan indemnes en las llamas, gracias a la intercesión de Dios.

El lugar es un punto tradicional al que van las mujeres embarazadas de la región pidiéndole al“Padre de Fuego” que les dé la gracia de un hijo varón.

La región tiene otra historia relacionada con el petróleo que alimenta la flama de Baba Gurgur. En octubre de 1927, a poco de funcionar el pozo petrolífero, una incontrolable fuente de petróleo emanó de la torre de perforación. Los técnicos no sabían cómo pararlo. El desborde de petróleo inundó una zona cercana, la depresión conocida con el nombre de Wadi Naft, que llevaba agua de lluvia a las zonas más bajas. El río de petróleo fue contenido con un dique construido a las apuradas.

cooking ideas

Diez días tardaron en instalar una válvula de control. Las filtraciones de gas provocaban una neblina azulada que impedía el trabajo de los obreros en la cercanía; de hecho, cinco empleados murieron en una noche.

Cuando se instaló la válvula de control y se cerró el suministro, surgió otro problema: se acercaba la temporada de lluvias y el petróleo acumulado en un lago artificial podía desbordar y contaminar todo el suministro de agua. Se instalaron bombas para bombear el petróleo al pozo pero fue insuficiente. En la desesperación, los técnicos usaron el recurso que les mostraba Baba Gurgur: quemaron el petróleo. Cuando llegaron las lluvias, la zona estaba libre de petróleo. Se calculó que durante el desastre ecológico de este incidente, se derramaron al aire libre entre 35 y 95 mil barriles diarios.

FUENTES:

https://es.wikipedia.org/wiki/Baba_Gurgur

http://www.cookingideas.es/hoguera-fuego-eterno-20140127.html

https://en.wikipedia.org/wiki/Baba_Gurgur

2.2.16

árboles notables

la nación
Algarrobo de Pueyrredón

El algarrobo de Pueyrredón luce radiante. Aunque su rugosísima corteza revela su extraordinaria longevidad: unos 350 años.

Los generales San Martín y Pueyrredón conversaron en 1817 y 1818, sentados en un banco bajo su copa, sobre aspectos trascendentales de la independencia de América. En el parque del Museo Pueyrredón (Rivera Indarte 48, Acassuso) domina el río desde lo alto de la barranca.

Del tronco principal de este algarrobo blanco (Prosopis alba) brotan una serie de gruesas ramas, las más bajas de las cuales se apoyan en el suelo, "algo normal en los algarrobos que superan los 200 años", explica la ingeniera agrónoma Cecilia Volla, del Área Educativa del Museo Pueyrredón.

"Las ramas están cubiertas por claveles del aire, helechos y orquídeas patito, lo cual enfurece a muchos visitantes del museo que consideran comprometida la salud del árbol -explica Volla-. Pero al algarrobo lo cuida la Dirección de Ecología de San Isidro y goza de perfecta salud."

la nación
Magnolia de Avellaneda

La magnolia de Avellaneda (Magnolia grandiflora) nació en 1875 y vive desde entonces en el Parque 3 de Febrero (Palermo). De unos 10 metros de altura, habita la solitaria cuadra de la Av. Berro entre Sarmiento y Casares. Junto al muro perimetral del Jardín Japonés ve pasar los furtivos autos.

Según el historiador Daniel Balmaceda, durante el acto de inauguración del actual parque se produjo una insólita disputa entre el presidente Nicolás Avellaneda y quien presidía la comisión del parque, Domingo F. Sarmiento.

Sarmiento quería plantar un arrayán, mientras que Avellaneda prefería una magnolia. Por fin, Sarmiento invitó despectivamente a Avellaneda a realizar el acto simbólico: “En nombre de la comisión popular que presido, os ruego que plante un... arbolillo en conmemoración de este día”. A lo cual Avellaneda respondió: “Queda plantado por mis manos un... ¡árbol!”

la nación
Ombú del virrey Vértiz

Salvando la discusión acerca de si el ombú es un árbol o una hierba, el ombú del virrey Vértiz (Phytolacca dioica) se ubica en la recóndita primera cuadra de la calle Gaspar Campos (Vicente López) y disputa el primer puesto en el ranking de los árboles más antiguos de Buenos Aires: se le calculan, como mínimo, 500 años. De unos ocho metros de altura y nudosos troncos, su belleza y antigüedad cautivaron en 1779 al virrey Juan José de Vértiz y Salcedo, dueño de la quinta donde crecía el árbol, según refiere el historiador Enrique Udaondo en Árboles históricos de la República Argentina.

parque patricios blog
Aguaribay del Perito Moreno

De unos 145 años, seis metros de altura y un ramaje muy sinuoso, el aguaribay del perito Moreno (Schinus areira) reside en el jardín que rodea al palaciego edificio del Instituto Bernasconi (Cátulo Castillo 2750), en Parque Patricios. Sus hojas, muy finas y alargadas, caen verticalmente en forma de una llovizna verde que oculta al tronco.

Plantado alrededor de 1872 por el científico naturalista Francisco Pascasio Moreno en su quinta, el aguaribay fue víctima de varios actos de vandalismo, incluidos tres incendios.

la nación
Gomero de la Recoleta
Antes acostumbrado a los flashes y ahora a las selfies, el gomero de la Recoleta(Ficus elástica), junto al café La Biela, es el árbol más famoso de Buenos Aires. “No hay nada que documente la antigüedad ni el origen del árbol”, advierte Marcela Palermo, de la Subgerencia de Árboles Históricos y Notables del GCBA. Pero se estima que fue plantado en una fecha incierta entre 1820 y 1890. Algunas de sus ramas alcanzan los 20 metros de largo.

Joaquín, mozo de La Biela desde 1987, redacta una veloz lista de algunas personalidades que se sentaron en una mesa junto al gomero: Jorge Luis Borges, Angus Young, Cristina Kirchner, Ozzy Osbourne, Juan Manuel Fangio, Charly García, Susana Giménez...

laila huber
Ombú de Perdriel

“Nadie sabe la edad del ombú de Perdriel (Phytolacca dioica), pero ya existía el 1° de agosto de 1806, cuando atestiguó cómo 50 gauchos al mando de Martín de Pueyrredón se enfrentaron a 500 infantes escoceses comandados por el general William Beresford, en lo que se conoce como la batalla de Perdriel, en referencia a un cercano caserío de ese nombre”, cuenta Fernanda González, profesora de historia y guía del Museo José Hernández-Chacra Pueyrredón (Presbítero Carballo 5042, Villa Ballester). La historia también dice que tras el enfrentamiento, que fue favorable a los invasores, el general Beresford se apoyó al pie del ombú a descansar.

De unos 8 metros de altura y tronco muy nudoso, en 2005 una fuerte tormenta partió al ombú en dos, y una de las partes murió; sin embargo, la otra se mantiene incólume en el jardín del museo, que debe su nombre al escritor José Hernández, autor del Martín Fierro, nacido en 1834 en la casa de la chacra.

FERNANDO J. DE ARÓSTEGUI
“Árboles notables: dieron sombra en charlas históricas de la Argentina”
(la nación, 26.01.16)