23.12.11

frases de “El juego de la fortuna”

Photobucket

-Jugaron con su corazón, jugaron fantástico. Sólo no nos salió como queríamos.
-Lo harán mejor el año que viene.
-Pero estuvimos bien cerca... justo ahí...

-Necesito más dinero Steve.
-No tenemos más dinero.
-No puedo competir contra 120 millones de dólares, con 38 millones.
-No vamos a competir contra ellos. Trabajaremos con lo que tenemos.

Te estoy pidiendo que trates de no gastar un dinero que no tenemos. Te pido que respires hondo, te sacudas el polvo, vuelvas con tus chicos y veas como reemplazar a los que perdimos, con el dinero que tenemos.

-Sugiero que hablen... hablan como si esto fuera sólo negocios... No lo es.
-Tratamos de solucionar un problema.
-Así no. Ni siquiera miran el problema.
-Sabemos bien cuál es el problema.
-Bien, ¿Cuál es?
-Todos entendemos bien cuál es el problema. Tenemos tres jugadores...
-¿Cuál es?
-El problema es que tenemos que buscar tres jugadores claves.
-Noel, ¿Cuál es el problema?
-Tenemos que reemplazarlos con los que...
-No. ¿Cuál es el problema, Barry?
-Necesitamos de 3 a 8 homeruns...
-El problema que tratamos de resolver es que están los equipos ricos, y los pobres. Luego, vienen seis metros de mierda y debajo de todo eso, vamos nosotros. Es un juego injusto. Y tenemos que hacer donaciones para los ricos. Boston se lleva nuestros riñones, los Yankies nuestro corazón... Y ustedes siguen hablando boberías, como si vendiéramos baratijas.

Photobucket

-Somos los últimos de la lista.
-¿Saben que le pasa a los últimos? ¡Mueren!

-Tienes una gran experiencia y sabiduría en esta habitación. Tienes que confiar un poco, y dejarnos buscar el reemplazo de Giambi.
-¿Hay otro primera base como Giambi?
-No, realmente no.
-Y si lo hubiera, ¿podemos pagarlo?
-No.
-¿Entonces de que carajo estás hablando? Si tratamos de jugar a los Yankies aquí, perderemos contra ellos allá afuera.

No se puede quebrar el equipo cambiando sus jugadores.

Las personas que dirigen los equipos piensan en comprar jugadores... No deberían pensar en comprar jugadores, sino victorias. Y para eso, necesitan comprar carreras. Tuvieron que reemplazar a Johnny. Las Medias Rojas de Boston ven a Johny Damon como 7,5 millones por año. Lo que yo veo de él... es... un buen corredor, incomprendido. Tiene un buen club. Es un buen defensor. Es bueno bateando... ¿Pero vale 7.5 millones por año para los Medias Rojas? No. Se están haciendo las preguntas equivocadas.

Creo que es algo bueno que ya no tengan a Damon. Creo que les abrirá varias posibilidades interesantes.

Desafortunadamente, no puede ir a Stanford y jugar béisbol profesional. Tendrá que escoger. Si quiere ser estrella en los Mets de Nueva York, si quiere jugar béisbol, tendrá que aceptar esto como primera opción. Primera carrera. A todos nos llega un momento en el cual tenemos que decidir. Lo que no sabemos es cuando será. A algunos nos llega a los 18, a otros a los 40. Pero a todos nos llega. Ésta es una oportunidad única en la vida. Te queremos mucho. Y creemos que esto será lo mejor para ti.

Empaca tus maletas Pete. Te acabo de comprar a Los Indios de Cleveland.

Photobucket

-Quería que vieras las evaluaciones de jugadores que me pediste.
-Te pedí tres.
-Sí.
-Que evaluaras tres jugadores.
-Sí...
-Hiciste...
-Cuarenta y siete…
-Bien.
-De hecho fueron cincuenta y uno. No sé por qué mentí.

Usando esta ecuación que tenemos aquí, predecimos que hay que ganar al menos 99 innigns. Tenemos que anotar al menos 814 carreras para ganar y permitir menos de 645.

La cosa está en reducirlo todo a un número. Usando pasos conocidos, encontraremos jugadores valiosos que nadie más puede ver. Las personas buscan determinadas características... edad, experiencia, personalidad... Bill James y los códigos matemáticos lo consigue. De los 20 mil jugadores a considerar, creo que hay un equipo de 25 personas que podemos pagar. Además nadie más los ha notado.

-A aquellos que sigan queriendo reemplazar a Giambi, les dije que no podemos hacerlo. Lo que si podemos hacerlo es recrearlo.

-Deja ver si entendí. ¿Vas a recoger a un hombre que sacaron del béisbol porque tiene dañados los nervios del codo? ¡No puede lanzar!
-No puede lanzar y no puede defender. Pero... ¿qué puede hacer? ¿Chicos? ¡Miren los reportes! Roba bases. Roba bases.
-¿Y qué?
-Roba bases frecuentemente. ¿Me importa si da hit? ¿Pete?
-No.

Aclaremos esto. No solo traerás a uno, sino a tres jugadores defectuosos, para reemplazar a Giambi.

Somos contadores de cartas en una mesa de Black Jack. Y nos arriesgaremos en el casino.

Photobucket

-Billy... creo que estás olvidando algo. Ninguno de esos tres sabe jugar primera base.
-Tendrás que enseñarle a alguno.

-¿Quiere que ocupe el lugar de Giambi en primera base?
-Si.
-¿Y los fanáticos?
-Si. Te sacarán los dientes. Enfréntalos.

Dos habilidades tienen que entrar en la mente de un joven para que se tenga confianza en lo que puede hacer, para que pueda confiar en sus habilidades. Pero tiene que ser exitoso para ser confiado. Y es cuando toma confianza, que tenemos algo. Te das cuanta que lo que ves no ha resultado. Sigues... así es el béisbol. Muchos son llamados y pocos los escogidos.

-Lo mejor del béisbol son los fanáticos. Y estarán felices de arrojarte al pozo si sigues haciendo lo que estás haciendo. Tú no haces un equipo con una computadora, Billy.
-¿No?
-No. El béisbol no son sólo números... Si fuera ciencia, cualquiera podría hacer lo que nosotros. Pero no pueden... Porque no saben lo que nosotros. Ni tienen nuestra experiencia ni nuestra intuición. Bien... Tienes un chico con un título de Economía de Yale. Tienes un equipo de trabajo con 29 años de experiencia en béisbol. Y escuchas al lado equivocado. Hay decisiones que sólo personas del béisbol entienden. Cuentas con 150 años, incluyendo a ti mismo.
-Lo viejo ha muerto.

Tú no tienes una bola de cristal. No puedes mirar a un chico y predecir su futuro. Ese chico y yo podemos. He estado a tu lado y te he escuchado decirle a los padres de los niños: “Cuando yo sé, yo sé. Y cuando se trata de su hijo, yo sé”. Y no es así. No lo sabes.

Yo enseño pelota como creo. No ganarás. Y te daré un consejo gratis: no conseguirás ningún trabajo después de esta temporada catastrófica que estás planeando para nosotros. Y tendrás que explicarle a tus hijos por qué trabajas en una tienda deportiva.

Digo que no importa perder si jugamos el juego que estaba diseñado.

Billy Beane construyó este equipo, con las ideas de un hombre llamado Bill Jean, un escritor de estadísticas de béisbol. El problema es que Bill Jean, nunca jugó, nunca dirigió... Era un simple guardia de seguridad en el complejo “Pork & Beans”.

Photobucket

No puedo tener relaciones personales con los jugadores. Tengo que ser capaz de cambiarlos, despedirlos... Es algo que debes aprender.

Estos son beisbolistas. Sé sincero con ellos.

¿Prefieres que te disparen en la cabeza, o en el pecho para que te desangre?

Nuestra meta, nuestra expectativa es que a mediados de julio seremos los primeros en ganar 17 juegos seguidos. Será nuestro trabajo. Nos mantendrá activos.

Papá, no hay forma de que pierdas tu trabajo ¿verdad?

-¿Perder es divertido?
-No.
-¿Entonces por qué se están divirtiendo?

Cuando te dan la respuesta que quieres, cuelgas.

Si lo echas y esto de Hatteberg no funciona como queremos... sabes que éste es el tipo de decisiones por las que te despiden.

No creo que estés haciendo la pregunta correcta. Creo que la pregunta que deberías hacer es: “¿Crees en esta cosa o no?”.

Es un problema pensar que tenemos que explicarnos. No lo hagas. A nadie.

-Estás acabando con este equipo.
-Art, puedo hacer esto todo el día.

Tal vez no se vean como un equipo ganador. Pero lo son. Así que jueguen como uno esta noche.

-Nunca había visto a un representante hablarle así a los jugadores.
-Nunca habías visto a un representante que fuera jugador.

Photobucket

-Me pagan 7 millones al año así que sí tal vez sea un poco especial.
-No, viejo, yo no te voy a pagar 7. Los Yankees pagan la mitad de tu salario. Eso es lo que los Yankees de Nueva York piensan de ti. Te están pagando 3,5 millones de dólares por jugar contra ellos.
-¿Adónde quieres llegar, Billy?
-David, tienes 37 años. ¿Qué tal si ambos somos honestos sobre lo que queremos? Yo quiero sacarte hasta la última gota de béisbol que tienes en ti. Y tú quieres seguir siendo parte del espectáculo. Hagámoslo. Yo no voy a pagarte por el jugador que solías ser. Te estoy pagando por el jugador que eres ahora. Eres inteligente y entiendes lo que estamos intentando hacer aquí. Sé un ejemplo para los más jóvenes. Sé un líder. ¿Puedes hacerlo?

Photobucket

-¿Cuál es tu mayor miedo?
-Que tiren la pelota en mi dirección.
-¡Qué gracioso! En serio. ¿Cuál es?
-No. En serio. Es ése.

Deja de intentar atacar. Deja que el juego venga a ti, viejo. Es una guerra de paciencia.

Si llegas a la base, ganamos. Si no, perdemos. ¡Y yo odio perder! Odio perder más de lo que me gusta ganar.

-Nada de arriesgarse.
-¿Ni para llegar a tercera?
-No. Ni siquiera eso. Si alguien nos pasa, recójanla y tiren a primera. No se hagan los héroes de tirar a segunda. Dejen que se equivoquen. Cuando su enemigo se esté equivocando, no lo interrumpan. Cometen el error y se lo están dando.
Acéptenlo y den las gracias. Otra cosa: no roben más.
-Es lo que hago, para eso me pagas.
-No. Yo te pago para llegar a primera. No que te saquen en segunda.

Es un proceso, un proceso, un proceso.

Me preguntaba si al cambiar a Jeremy Giambi se estaban rindiendo. En realidad no.

Ni siquiera sé por qué estoy haciendo esto pero hagámoslo ¿sí?

Esto no se veía en el béisbol en 25 años. ¡Han ganado 16 seguidos! Es más que una racha ganadora. Pero también hay un elemento de azar.

Photobucket

Debe haber una explicación por lo que está ocurriendo en este momento ya no parece imposible.

Podrían reproducir nuevamente estos 18 juegos y nadie gana 18 juegos seguidos. O sea, desafía todo lo que se conoce sobre béisbol. Es lo más fantástico que puedan imaginarse. Y ha sucedido en los últimos cuatro días.

Llega un punto en que no podemos jugar como niños. No sabemos cuándo será. Algunos cumplirán 18, otros 40. Pero todos tenemos que hacerlo.

-Deja ver si entendí, Billy. ¿Quieres renunciar al béisbol para convertirte en cazatalentos?
-No soy jugador de béisbol.

-Eso es lo romántico del béisbol. Este tipo de cosas es para los fanáticos. Vende entradas, panchos. No significa nada.
-Billy, acaban de ganar 20 juegos seguidos.
-¿Pero cuál es el objetivo?
-Acaban de establecer un record.
-Llevo haciendo esto por... no importa. Llevo mucho tiempo en este juego.
Y no soy el mejor trabajador, te lo digo. No estoy aquí por el título. Ahí es cuando se lastima la gente. Si no ganamos el último juego, nos quedamos sentados para siempre. Conozco a esos hombres, sé cómo piensan y cómo ganar. Y todo lo que hemos hecho aquí, no importará. Cualquier otro equipo puede ganar la Serie Mundial. Estarán bebiendo champagne y festejando. Pero si ganamos nosotros, con nuestro presupuesto, cambiará todo otra vez. Y eso es lo que quiero. Quiero que signifique algo.

Lo que el equipo de Minnesota demostró es que Oakland A's no son fundamentalmente un equipo de béisbol sólido. O sea, tienen un concepto que empieza con el manager pensando que con el cerebro podía reinventar el béisbol. No puedes enfocar la pelota desde un punto de vista estadístico. El punto fundamental está en el campo. Tienes que robar, tienes que deslizarte, tienes que sacrificarte. Tienes que hacer que los hombres lleguen a diferentes puestos y hacer carreras. Y eso no se hace con un montón de estadísticas. Nadie reinventa este juego.

Photobucket

-¿Sabes? ¿Por qué alguien tardó tanto en contratar a ese hombre?
-Va más allá de mí. El béisbol lo odia.
-Bueno... el béisbol puede odiarlo. Una de las cosas buenas de tener dinero es que compra muchas cosas. Y una es darse el lujo de ignorar lo que al béisbol le gusta o no. O lo que el béisbol piense...
-Bueno, agradecí tu llamada.
-La agradeciste.
-Sí.
-Con 41 millones juntaste un equipo para los playoffs, Perdiste a Diamond, a Giambi, a Peña y ganaste más juegos sin ellos que con ellos. Ganaste exactamente el mismo número de juegos que los Yankees. Pero los Yankees gastaron $1,4 millones de dólares y tú pagaste $260 mil. Sé que estabas luchando hasta con los dientes, pero el primero que debe decirte que te equivocaste es un amigo. Siempre. Esto amenaza no sólo el modo de hacer negocios, sino en sus mentes también amenaza al juego. Está amenazando sus trabajos. Está amenazando la manera en que hacen las cosas. Y cada vez que sucede, ya sea hacer negocios o lo que sea, la gente que lleva las riendas va a ponerle un alto. Fue un frenesí. O sea, cualquiera podría coger ese equipo en este momento y reconstruirlo usando tu modelo. Son dinosaurios. Estarán sentados en un sofá en octubre viendo a los Red Sox en la Serie Mundial.

¿Cuánto crees que deba ganar el representante general? Ésa es la cantidad.

¿Al menos te hizo una buena oferta?

-Tomé una decisión en mi vida basada en el dinero. Y juré que nunca más lo volvería a hacer.
-No lo estás haciendo por el dinero.
-¿No?
-No. Lo estás haciendo por lo que dice el dinero. Y dice lo que diría cualquier jugador: que vale la pena.

-Jeremy Brown de 240 libras que nunca tuvo posibilidad de llegar a segunda base.
Esto fue un juego hace seis semanas. Este tipo va a empezar con una bola rápida.
Jeremy la va a mandar al final de la zona central. Esto es lo interesante.
Porque Jeremy hará lo que nunca hace. Va a intentarlo. Llega a primera e intenta seguir. Ésta es la pesadilla de Jeremy hecha realidad. Se están riendo de él.
Jeremy va a averiguar porqué. Jeremy está a punto de darse cuenta que la pelota cruzó la reja. Dio un home run y ni siquiera se dio cuenta. ¿Cómo no pueden enloquecer por el béisbol? Es una metáfora.
-Lo sé.

No hay comentarios.: