30.8.08

frases de “Caos”

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-¿Nos puede decir algunas palabras detective Conners?
-Si: “¡Chupamela!”. Si necesita otro comentario hágamelo saber.

El caos tiene que ocurrir.

No te preocupes no tengo ningún plan hasta mañana cuando amanezca. Relájate, ya a ser una larga noche.

En estos acontecimientos sin orden surge un patrón donde se unen todas las partes.

-De todos modos cruzaste la línea.
-La única línea que hay por aquí es la azul.

Detective Conners, ¿está uniendo las piezas? ¿Empieza a ver el patrón?

El buda tenia problemas asi que regresó al principio, de donde provenía. Para encontrar el camino. La respuesta. Asi que cuando encuentres un camino sin
final, regresa y encontrarás la salida.

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-Hay algo que no te he enseñado. Si el sistema se desmorona tienes que compensar la situación para obtener resultados.
-Entonces tienes razón al romper las reglas.
-Malerlas. No romperlas. Quiero decir que la justicia es absoluta. Hay otra cosa que no te he enseñado.

No he matado a nadie que no se lo merezca. Callo era insignificante.

¿Quién lo conocería mejor? ¿A quien protegerías? ¿Quién estaba del otro lado de la calle?

No lo merecía, lo sabia. Lo sigo amando. A todos nos dispararon hoy.

Un acontecimiento aleatorio causa otro y otro. Y al final el patrón emerge. Esa es la teoría del caos.

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-Ésta es una muy buena lección para aprender.
-¿Sí? ¿Cuál es?
-No siempre ganas.

Hemos tenido una interesante amistad. Pero debo irme ahora.

29.8.08

pochoclo pero bien

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CAOS

Anoten este título: “Caos”. Si a usted le gusta las películas de acción, con un enigma atrás, bien hechita y sin grandes aspavientos, “Caos” es su película. Es el típico título que va a andar muy bien en el DVD o en el cable. Tiene un guión ingenioso (no original, porque hay cosas de “El plan perfecto”, “Swordfish” y si rebuscamos un poco, hasta de “Tarde de perros”.

La historia empieza convencional. Unos ladrones toman un banco y amenazan con matar a los rehenes si no les traen como interlocutor al Detective Quentin Conners. En principio, no habría ningún problema, si no fuera que dicho detective está bajo investigación, con un pie fuera de la fuerza policíaca, por una toma de rehenes que terminó con la muerte de un civil. La jefatura policíaca se traga su orgullo y le ruega que los ayude. Allí va Conners, vigilado por un joven e inteligente policía, el detective Dekker, hijo de un policía muerto en acción.

El robo al banco termina de modo atípico: los ladrones escapan sin robar nada tras volar medio edificio. Ahí empieza la intriga: ¿qué es lo que quieren los tipos? ¿cuál es el plan subyacente?

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No vamos a contar más detalles, para no revelar la trama, pero el guión de Tony Giglio (director del filme) logra mantener el suspenso, proporciona buenas frases y logrados momentos de humor. Es un muy buen exponente del cine pochoclo. No es una obra maestra, está claro (en “El plan perfecto”, por ejemplo, Spike Lee usaba la excusa policial para describirnos el racismo de la institución y la sociedad; no hay ninguna segunda lectura en este guión).

La eficacia del guión de “Caos” reside en su escena final, cuando todas las preguntas son contestadas y el significado de todas las escenas reasignado.

Hay un acertado casting para un elenco parejo, con Jason Statham como protagonista bien secundado por Ryan Philippe. Statham es, a esta altura, es un actor fetiche del género. Y aquí no defecciona.

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Escenas destacadas: la escena final en el aeropuerto; la voladura del banco; la llamada de Lorenz en casa de Callo; el gracioso diálogo de la policía que le tira directas “indirectas” al joven policía mientras verduguea a Conners.

Las mejores frases, mañana.

CONSEJO: esperar al DVD, pero agendar como prioridad.

28.8.08

frases olímpicas (IV)

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"Nadie le dijo nada, nadie quiso preguntar. Sólo el médico me dijo que él iba a intentarlo y así lo hizo".
SERGION HERNÁNDEZ, entrenador argentino de básquetbol, sobre el intento de Manu Ginóbili de precalentar para probar su tobillo y ver si podía entrar ante Lituania por el bronce.

“Pobre Manu, estaba muy mal. Pero verlo llorar por nosotros nos motivó mucho más y, por eso, todo este triunfo es para él”.
ANDRÉS “CHAPU” NOCIONI

clarín

"Vos lo ves a Chapu y decís ¿cuántos corazones tiene? Es increíble lo que hace y lo que contagia".
FABRICIO OBERTO

“Todo el país, por decreto, debería despertar cada mañana con la energía que tiene Nocioni para jugar al básquetbol”.
MARCELO GANTMAN, periodista de “La Nación”.

"Es probable que haya sido un estímulo salir al campo de juego después de haber visto llorar a Ginóbili porque no podía jugar. Esas cosas hacen que un equipo duplique su energía y juegue de la manera en que lo hicimos, porque además lo necesitábamos”.
SERGIO HERNÁNDEZ

"Estoy muy orgulloso de estos jugadores, se me puso la piel de gallina al ver lo que hicieron. Lo del Chapu hoy no lo puedo creer. Estaba en una pierna y presionaba como si fuese un pibe de 20 años. Lo de Delfino también, como Leo (Gutiérrez), que no había jugado un minuto en todo el torneo, vino y casi lo definió. Como lo de Quinteros y como todos los que entraron y aportaron muchísimo. Da mucha alegría ver que tus compañeros hacen algo así, ser parte de esto es muy grosso".
EMANUEL “MANU” GINÓBILI

clarín

"A mí me ofrecieron dinero los kazajos, y estos árbitros estaban comprados".
LEUDIS GONZÁLEZ, entrenador del cubano ÁNGEL VALODIA MATOS que lo fajó a un árbitro que lo descalificó de un combate, tras lo cual fue suspendido de por vida.

“"Ojalá que haya sido una buena capitana y una buena persona para el grupo. Yo siempre trate de dar lo mejor para el equipo. Las defensoras no somos las que más nos lucimos, salvo excepciones, pero cumplimos nuestro papel. Somos las más rústicas como suelen decir. Quiero que me recuerden como alguien que siempre dió lo mejor para este equipo que siempre fue unido y solidario…”
MAGDALENA AICEGA, capitana de Las Leonas, tras retirarse con otra medalla colgada del cuello.

la nación

“Estuve a cincuenta metros de la medalla… una oportunidad así no sé si se va a volver a presentar”.
MARÍA GABRIELA DÍAZ, quinta en el BMX, a un tris de quedarse con la medalla de bronce.

"Cuando perdí por la llave directa se me acabó el sueño olímpico. Nunca me pasó por la cabeza ir al repechaje, no era lo que yo quería; yo vine por la de plata o la de oro. Haber ido por repechaje no me gustó nada y se me fueron las ganas. Estoy entre las primeras ocho del mundo y lo que sea, pero no me gustó".
VANINA SÁNCHEZ BERÓN, taekwondista argentina, séptima en la categoría hasta 67 kg.

MENSAJE PARA EL DIARIO LA NACION: hay un error en el apellido de la atleta Verón o Berón? Saludos, y de nada.
Comentario de un tal SERGUS en la nota del diario que registra el comentario anterior de Sánchez Berón.

"Al que no conoce de yachting, le explico que lo que se siente ante una cancha tan difícil es como jugar un Mundial de fútbol con 11 partidos que se definen siempre por penales. Cada decisión, cada segundo, era blanco o negro; ganar o terminar último. Fue lo más estresante que me tocó vivir en mi carrera".
SANTIAGO LANGE, medallista de bronce en la clase Tornado junto a CARLOS “CAMAU” ESPINOLA, tras sobreponerse a un sinnúmero de inconvenientes para su perfomance en Beijing.

la nación

"Quiero que la lleves vos. Yo no hice nada y lo que ustedes consiguieron fue demasiado. Vos te lo merecés".
SANTIAGO FERNÁNDEZ, remero argentino, cediéndole a JUAN CURUCHET, ciclista ganador de la medalla dorada, en su última participación en 6 Juegos Olímpicos, su lugar como abanderado en la ceremonia de clausura de Beijing 2008.



"Entre el calor y los nervios no llegaba más al arco... Iba a patear fuerte, pero cuando el arquero me achicó el espacio, no tenía dónde tirar. Y bueno, la piqué y entró”.
ÁNGEL DI MARIA, futbolista argentino autor del gol que le dio la medalla dorada a la Argentina.

“Fue una decisión mía”.
NICOLÁS NAVARRO, tercer arquero argentino de la Selección campeona de fútbol, llamado de urgencia para reemplazar a OSCAR USTARI que abandonó el torneo por una rotura de ligamentos, tras cederle al arquero lesionado su lugar en el podio y la premiación.

"En la Argentina está prohibido correr en la autopistas y ya casi no me quedan rutas para entrenarme. En la Ricchieri no puedo, en Gaona tampoco. Tenemos que andar peleándonos con la gendarmería. La última vez que salí a entrenarme en la General Paz me pasó una increíble: un policía me tiró la moto encima y casi me voy al piso".
WALTER PÉREZ, ganador con JUAN CURUCHET de la medalla dorada en ciclismo.

la nación

27.8.08

marcos lópez, fotógrafo

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Uno de los más peculiares artistas argntinos, el santafecino Marcos López, fotógrafo, creador de imágenes del subrrealismo (sic) criollo. Ha logrado lo que sólo los auténticos artistas consiguen: que uno vea una imagen suya y la reconozca sin necesidad de chequear el cartelito al costado. En el Festival de la Luz en el Centro Cultural Recoleta hay un par de fotos suyas en exposición (en la sección “sutil violento”). Como homenaje, “Libreta Chatarra” arma un post-exhibición collage de imágenes y textos suyos. Al pie, un puñadito de enlaces para conseguir más Marcos López en la red.

Uno negocia. Pero el miedo y la culpa se incrementan. Aparecen materializados en sensaciones corporales: un gusto ácido en la garganta, como a bilis, que a veces baja y se instala en un ardor en el estómago, a veces se transforma en una molestia punzante en el pecho. Las escenas de persecuciones son una constante en los sueños. Todos los sueños son pesadillas. No está claro a quién se traiciona, pero uno está seguro de ser un traidor. No lo leí, pero me parece que Crimen y Castigo tiene que ver con esto.
“Pacto de silencio” (2006)

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El secreto es estar alerta cuando se presenta un encuentro.
“Pacto de silencio” (2006)

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Yo creo que a esta altura del partido, después de todo lo que pasó en el mundo en estos últimos años, no es necesario hacer doscientas fotos en el oeste americano como hizo Richard Avedon para decir lo que hay que decir. Con hacer algunos pocos retratos, bien hechos, que hablen de dos o tres sentimientos básicos, centrales, alcanza. Lo demás se repite y se corre el riesgo de aburrir.
“Pacto de silencio” (2006)

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Entonces, en ese ir y venir entre la nada y el kiosco de la esquina, un domingo a la tarde, medio atontado de tanta siesta y programas de preguntas y respuestas por la televisión, apareció por suerte la fotografía. Me agarré a la cámara como huérfano a la pollera de una monja. No la solté más.
“Prólogo definitivo re-edición B y N” (2005)

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Hace muchos años que no piso un laboratorio. Desde que comencé a tomar fotos en colores no pude volver más al blanco y negro. Imagino puestas en escena, hago retratos, ciertas cosas se repiten, pero desde entonces sólo puedo concebir situaciones en color.
“Prólogo definitivo re-edición B y N” (2005)



Que desde siempre uno sabe lo que tiene para decir. De quién vengarse. De qué quejarse. Quién es el destinatario de la ofrenda. A quién va dirigida la plegaria. Contrario a lo que se dice, uno nace sabiendo.
“Prólogo definitivo re-edición B y N” (2005)

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Recién después de todo esto, puedo entender la figura de que enfermo y enfermero son la misma persona. Purificar mi sangre con la tuya. Que mi sangre enferma cure tu alma insana. Ser el rio. La jangada. La piragua de Guillermo Cubillos. El moribundo de Horacio Quiroga delirando, tirado en el piso de su canoa, a la deriva por el alto Paraná.

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Encontrar la sanación en mi propia ternura. Tapar a los niños en la madrugada. Llevarlos a la escuela. Dedicar tiempo a comprarles regalos en los viajes. Jugar a conversar con los fantasmas buenos de la noche. Enseñarles la técnica y la estrategia para ver a los duendes del bosque.

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¿Qué más puedo decir que no esté dicho con las fotos?
“El jangadero” (2005)

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Cuenta mi amigo Roberto Fernández que su madre, que desde siempre vivió en Villa Fiorito, a las afueras de Buenos Aires, el mismo barrio donde nació y creció Maradona, clasifica las películas en dos grandes grupos: "las de entender" y las normales, que supongo que son las que tienen un desarrollo lineal. Pueden gustarte más o menos, pero cuentan una historia, entretienen y dejan -a veces- algún mensaje. Me apropio de la definición: no me gusta hacer fotos "de entender".
“El otro soy yo” (2003)

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En Suramérica y en el Caribe uno puede hacer lo que le de la gana: a la sirenita de Copenaghe la transformé en un sirena del Río de la Plata y La última cena la hice al mediodía, comiendo un asado con amigos. Y para terminar, donde me doy por satisfecho, donde me doy cuenta de que una obra tiene magnetismo, es cuando los muchachos del laboratorio, que están acostumbrados a enrollar metros y metros de fotos, se detienen ante alguna de mis imágenes y deslizan un comentario cómplice. Una delicada forma de elogio: "Qué bueno está el sirena maestro, ¿donde lo pescó?" Lo que sigue, si es para bien, que venga. La copa extra del happy hours.
“El otro soy yo” (2003)

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Los violines de la chacarera santiagueña suenan siempre un poco desafinados.
A propósito.
Para que la música suene bien en el volumen saturado de las radios de los camioneros, en las radios con poca pila de los ranchos del monte, en los bailes de clubes cancha de basquet-tinglado de zinc.
Para darle una textura acorde al calor salvaje de las siestas, a los manteles pegoteados de los bares de ruta vino tinto-ginebra-caña Legui.
A los zapatos viejos, ajados y relustrados de las maestras que ganan dos pesos y esperan el colectivo en la puerta de esos mismos bares.
A sus medias de nylon-hebillas-pulseras que hacen juego.
Suenan un poco desafinados por que sí.
Para convocar a las iguanas y a los duendes.
Porque las cuerdas son baratas.
Por no saber tocar mejor.
Por tener vagancia de afinar si total para que.
Para que la la música se impregne del resentimiento y el orgullo que conviven en el mestizaje.
Para acompañar a los borrachos que cantan a destiempo.
Para ser coherentes con el desaliño de la periferia.
Para mostrar la hilacha.
Para matizar con un poco de humor tantas ausencias y tanto dolor.
“Chacarero” (2000)

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Sub - realismo criollo es igual a surrealismo autodidacta, igual a usar la palabra expresionismo en el sentido de la necesidad de expresar fuertemente algo.
“Sub-realismo criollo” (2000)

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Pero la patria y los recuerdos duelen. ¿Será que el recurso del chiste, de las máscaras, del colorinche, es sólo una estrategia para tomar distancia, para no hablar en serio, para evitar sentir la intensidad del contacto directo, cuerpo a cuerpo y corazón a corazón?
“La Argentina Pop” (2000)

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Dice Don Atahualpa en una de sus mas célebres estrofas:
"Porque no engraso los ejes me dicen abandonao’
si a mi me gustan que suenen,
pa’ que los voy a engrasar"

Esta muy claro: A+B=C

Le gusta que suenen. El carrero toma una decisión que sobrepasa el hecho estético y se convierte en un modo de vida.
“Milonga pampeana” (1999)

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El recuerdo es de miedo.

La fiesta como siempre se tiñe de amargura.
“Introducción al Manifiesto de Caracas (Serie Pop Latino)” (1998)

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Es gracioso, pero hoy casualmente, fuimos a un acto del 12 de octubre en la escuela de los niños, el día del “descubrimiento de América” que antes se llamaba “El día de la raza”, y estaban unos disfrazados de indios –supuestamente latinoamericanos- pero se habían puesto una pluma tipo comanche, o piel roja, o sioux, y luego vinieron otros que eran los españoles con unos palos de escoba y unas banderas y no quedó muy claro si los raptaban, o los mataban, o bailaban juntos… En el discurso inaugural, después del himno nacional, la maestra dijo con cara muy compungida, muy solemne, al presentar el acto: “Porque lo importante es la memoria…” y luego hizo un silencio. Y dio por entendido que todos sabíamos de qué se hablaba.
“Entrevista de Alejandro Castellote, Madrid” (2006)

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Cuando me pongo a pensar (aunque a lo mejor las mejores fotos salen cuando no pienso), digo: "Quiero hacer una fotografía argentina". No sé si estoy orgulloso de ser argentino, pero soy. Hay texturas emocionales que uno siempre lleva consigo.
“Reportaje de Gabriela Esquivada, revista 'Hojas del Rojas'” (2001)

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Si yo pudiera decirle a un amigo que lo quiero mucho, o a una chica que no puedo vivir sin ella... Si eso me saliera más fácil, no tendría que estar haciendo estas cosas que hago. Soy una persona trabada que, gracias a Dios, se destraba con la mascarada... Pero me gustaría ser menos irónico, encontrar otra manera de reflexionar sobre este mundo tan descarrilado...
“Reportaje de Gabriela Esquivada, revista 'Hojas del Rojas'” (2001)

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Cuando tengo sueños en los que me secuestran o meten preso, mi homeópata -siempre me gusta citar a un profesional de la salud- me dice: "Marcos, tranquilo, que vos te castigás solo".
“Reportaje de Gabriela Esquivada, revista 'Hojas del Rojas'” (2001)

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Pienso en otros artistas, como Mapplethorpe o como Francis Coppola, que dijo "Tiremos napalm en la selva"... Pero, gracias a Dios, debo tener una brecha de valentía y hago la imagen. No dejo que los fantasmas se apoderen de mí.
“Reportaje de Gabriela Esquivada, revista 'Hojas del Rojas'” (2001)

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Cada foto contiene una historia encerrada, no hay que desarrollarla. A veces pienso en la suerte que tienen los cineastas, en esos días en que quiero ser otro... Pero me digo: "No, Marcos. Vos sos fotógrafo. Hacé tus cosas".
“Reportaje de Gabriela Esquivada, revista 'Hojas del Rojas'” (2001)

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FUENTES:

El site oficial de Marcos López:
http://www.marcoslopez.com

Reportaje en la revista “Noticias”:
http://www.noticias.uol.com.ar/edicion_1515/nota_04.htm

Una nota en “Radar” de Marcos eligiendo su foto preferida:
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-1857-2004-11-28.html

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26.8.08

como dos extraños

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LOS EXPEDIENTES SECRETOS X: YO QUIERO CREER

Ya sé, no digás. Tenés razón. Yo sabía bien que “X-Files” se acabó ahí, en ese cuarto de un motel, con Scully y Mulder en fuga, su hijo dado en adopción y una invasión extraterrestre ahí afuera que parecía, por primera vez desde Roswell, que podía darse vuelta. Listo, lo sabía. No me digás. No daba para más. Pero... ¿qué querés? ¿qué los dejara ahora, después de tanto tiempo de extrañarlos?

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Sí, ya sé, está “Lost”. Pero a estos tipos los vi desde el principio, cuando ni sospechábamos de lo que se trataba la conspiración del gobierno contra el pueblo, cuando no imaginábamos que ellos ya estaban aquí y que se había acordado la invasión, un fin de semana largo. Pucha... sí, lo sé. No debí haber vuelto. Que es como encontrarte con la novia del colegio, gorda, el pelo grasiento y en chancletas. Pero... me lo pidió el corazón. No los podía dejar en banda. Crucé los dedos y me dije que Chris Carter no podía ser tan turro como para lucrar justamente con ellos, con la agente especial Dana Scully y con el agente Fox Mulder. Pero no... ya no se puede creer en nada... sí, lo sé...

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No me da pena perder la plata de la entrada... eso lo acepto... ¡uno ha visto cada bodriazo que otra mancha más al tigre! Pero verlos ahí, tan desteñidos, sin esa química que encendía la pantalla sólo con rozarse un dedo, con una historia tan pava, tan desganada, tan poco sutil. ¿No viste la iluminación pedorra y el sonido (¡el sonido!) austero? ¡No! ¡Era demasiado! Y un cura pedófilo con visiones en las que cree Mulder y no Scully. ¿No te parecía conocida la historia? ¿No la viste en un par de capítulos por lo menos? No... Si me daba vergüenza, ajena... ¿podés creer?

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Miraba a los que estaban alrededor y me decía: “no, estos tipos son del palo, son de Expedientes desde el principio, ya saben que no era así...”. Pero... ¿y si alguno caía por casualidad? ¿Si entró en el cine porque no tenía otra cosa que hacer? ¿Si era uno de esos tipos que no supo que “X-files” fue la mejor serie de los '90 y que hay tanto de ella en “Lost” y todas las copias que le siguieron? Sí, ya sé... es un marciano... Pero los hay, créeme, como esos tipos que no saben quién es Maradona o te preguntan: “¿Phelps? ¿Qué Phelps?”. Los hay, seguro que los hay... ¿Y si el tipo se cree que esto, esta rapiña que proyectan en la pantalla, es auténticamente “X-files”?

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Me puse colorado, mirá. Quería levantarme y gritar: “¡No! Pero esto no tiene nada que ver con eso...”. Interrumpir la función y contarle de Garganta Profunda, del Hombre Cáncer, de los Navajos, de Krycek, de
Marita Covarrubias, del Sindicato... Pero... no me salían las palabras. Puta, che... Carter... dejate de joder. ¿Necesitabas esto? Si andabas corto de vento, no sé... te hubieras sacado una versión masterizada, un extra con escenas descartadas... no sé, algún currito... pero esto... es como vender a tu abuela... Carter, Carter... puta, che...

CONSEJO: sirva otra copa, mozo.

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25.8.08

doping y récords

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Las nadadoras de la ex Alemania del Este, que no habían ganado nada en Munich ´72, lograron 11 de las 13 pruebas del programa. Los Juegos de Montreal celebraron un total de 34 récords mundiales, apenas dos menos que Moscú ´80 y Munich ´72. Tuvo que caer el Muro de Berlín para que los archivos de la Stasi revelaran lo que todos intuían. Que el formidable ascenso de la ex Alemania del Este, además de una enorme planificación y estudios científicos, se debía a una ingestión masiva de anabólicos. Quedó simbolizado en niñas seleccionadas a los seis años, atiborradas de drogas a partir de los 10 y luego transformadas en nadadoras de espaldas fornidas y voz tan ronca que debían rechazar entrevistas y, años después, con corazón, riñón o hígado dañados, como lo reveló un libro de nombre inequívoco: Kinderdoping .

"Me daban cuarenta píldoras por día y en 1984 mi hijo Daniel nació con malformaciones", contó Martina Fehreke Gottschalt a un tribunal en 2000. "A los 10 años empezaron a darme píldoras y a los 14, esteroides. Mi sistema inmunológico se cayó. Tenía 15 años y el aparato genital de una mujer de 80. Dañaron mi hígado y mi corazón", relató al juez Rita Reinisch, ganadora de tres oros en Moscú ´80. En 1976, aquellos éxitos de las nadadoras de Alemania Oriental eran atribuidos a las ventajas que daba una novedosa malla Lycra, protestada por los rivales. "Pero no eran las mallas, eran los esteroides", dijo hace un mes Gary Hall Jr., bicampeón olímpico.

El nadador estadounidense, que no pudo clasificarse a los Juegos, lo recordó antes de que la natación de Pekín marcara 25 récords mundiales, uno tras otro, que elevaron a casi 60 los anotados desde febrero pasado, cuando comenzó a usarse la malla Speedo LZR Racer, que muchos señalan como la causa de la velocidad impensada que alcanzó la natación en 2008.

Hall señaló con nombre y apellido a su compatriota Amy van Dyken, ganadora de seis medallas en Atlanta ´96 y Sydney 2000 y que incurrió en doping, pero cuyo nombre apareció en el escándalo de los laboratorios californianos Balco, la causa que envió a la cárcel a la atleta Marion Jones, quien fue despojada de sus triunfos olímpicos. "La única diferencia entre Jones y Van Dyken -dijo Hall- es que una terminó confesando y la otra no."

Un centenar de atletas occidentales que se consideraron damnificados, entre ellos 73 nadadoras de los Estados Unidos, pidió hace ocho años al Comité Olímpico Internacional (COI) que se cancelaran los récords de las alemanas orientales y se reasignaran las medallas de esas pruebas. El reclamo incluía a varias atletas.

La propia Ines Geipel, una ex atleta alemana, pidió en 2005 que se borraran sus marcas, pues dijo que habían sido obtenidas gracias al doping, como muchas otras de compatriotas más célebres que se mantuvieron imbatidas por años. Ningún reclamo tuvo éxito. Y Occidente pasó de la protesta al piadoso silencio cuando aceptó que el doping no era un fenómeno exclusivamente comunista. ¿No siguen acaso aún hoy vigentes las marcas de otra galaxia que anotó la norteamericana Florence Griffith en los 100 y 200m de los Juegos de Seúl ´88, diez años antes del misterioso ataque cardíaco que provocó su muerte con apenas 38 años?

De los Juegos de Seúl todos recuerdan a Ben Johnson porque fue él quien no pasó el control y debió entregarle a Carl Lewis la medalla de oro de los 100m masculinos. Pero Lewis, según se supo tiempo después, registró tres positivos en su preparación para ir a Seúl. El que finalizó tercero en esa misma prueba, el británico Lindford Christie, también incurrió en doping años más tarde. Otros velocistas, como Justin Gatlin, campeón de los 100m de Atenas 2004, cayó posteriormente en el escándalo del laboratorio Balco.

(...)

"Me pregunto qué festejamos -escribió hace un tiempo el periodista William Rhoden ante la euforia por los récords-: si el trabajo de un héroe o el espectáculo de un héroe que fabrica su propia destrucción para nuestro placer."

(...)

Tal vez sea porque el récord, como escribió el francés Jean Marie Bhrom en su libro Sociología política del deporte , "es el fetiche del deporte y el deporte es el fetichismo generalizado del récord".

Según Bhrom, "el récord es el símbolo ideológico de una sociedad capitalista o burocrática de Estado, orientada hacia el rendimiento y la productividad".

(...)

Más cáustico, el ex deportista y filósofo alemán Peter Sloterdijk dijo a la revista Der Spiegel que los Juegos de Pekín serán "el desfile más grande de dopados desde que el primer hombre lanzó una piedra". Vivimos en una sociedad que exige resultados, al precio que fuere, pero que, hipócrita, pretende al deportista como un ser impoluto, dice Sloterdijk. Diez años atrás se pidió la anulación de los récords tramposos y que se recomenzara con nuevas marcas a partir de 2000. No se hizo. Decenas de récords tramposos siguen vigentes.

Million dollar baby

Por Ezequiel Fernández Moores
Para LA NACION

lanacion.com | Deportiva | Miércoles 20 de agosto de 2008

23.8.08

frases de "La escafandra y la mariposa"

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Sr. Bauby, mantenga los ojos abiertos. Está despertando de un largo sueño.

Como amigo, sé lo difícil que le resulta esto. Y sé que no le han contado toda la verdad. Es mi trabajo decírsela.

¡Dios! ¿Quién es? ¿Yo?

La traté muy mal. A ella y a los niños. Y ahora... nunca podré corregir mis errores. Nunca.

¿"Yo" es su primera palabra?

Tengo 42 años y me bañan como a un bebé grande. Me lavan el culo y me lo limpian. Causa gracia. Pero, como dijo el poeta: “Sólo un tonto se ríe cuando nada es gracioso”.

Aférrese fuerte a lo humano que tiene en su interior y sobrevivirá.

¿Qué quiere, Sr. Bauby? ¿M? O. R. I. "Morir". Quiere morir.

Hoy mi vida parece una sucesión de pequeños fracasos. Mujeres que no supe amar, oportunidades que no aproveché, momentos de felicidad que dejé escapar. Una carrera cuyo resultado conocía de antemano, pero no escogí al ganador. ¿Habré sido ciego y sordo, o hacía falta un desastre para que hallara mi verdadera naturaleza?

Si dejo de lado el ojo, dos cosas no están paralizadas: mi imaginación y mi memoria. Son las únicas dos salidas para escapar de mi escafandra.

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Mi tarea actual consiste en escribir las notas del viaje inmóvil de un náufrago
en las costas de la soledad.

El movimiento de la lengua es crucial. Hay esperanzas.

Un texto existe sólo cuando puede ser leído.

Tener una amante no es una excusa para abandonar a la madre de tus hijos. El mundo ha perdido sus valores.

Déjame verme. ¡No está mal! Por Dios, ya no los hacen como yo.

Todos somos hijos. Todos necesitamos aprobación.

Las palabras no pueden expresar la pena que me invade. Yo, su padre, no puedo tocarles el cabello, pellizcarles el suave cuello, ni abrazar sus pequeños,
suaves y cálidos cuerpos. Pero me regocijo de verlos vivos, moviéndose, riéndose... Es lo que llamo un buen día.

Una vez que logre decir "L", podrá tragar. Y podrá decir "Lourdes".

¡Cuatro pisos de escaleras a los 92 años! Los dos estamos encerrados. Tú, prisionero de tu cuerpo; yo, de mi apartamento. Recuerda esto.

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-“No llores”.
-Es fácil decirlo. Pero eres mi hijo, por el amor de Dios.

No debe de ser fácil hablarle a tu hijo sabiendo que no responderá.

No debí intentar reescribir a Dumas. No se toca una obra maestra. Es el destino. Es una lección.

-Mi escafandra la lleva conmigo al fondo del mar.
-Jean-Do, no me importa que me arrastre al fondo del mar. Porque usted también es mi mariposa.

Cada día yo te espero.

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Creer en milagros personales es peligroso, te hace sentirte engreído.

22.8.08

prisionero de tu cuerpo

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LA ESCAFANDRA Y LA MARIPOSA
Nacido en París en el 52, promoción baby boom. Conoció los castigos en el cole. Después de breves Humanidades y un breve paso por el maoísmo, tendencia Marcel Proust, aprendió periodismo en Le Quotidien de Paris, donde debutó el día de la muerte de Pompidou. Participó en la aventura de Le Matin y en Paris-Match para borrar pistas, su ocupación favorita. En 1991, aprovechando el lío de la Guerra del Golfo, se convirtió en director de Elle. Desde el 8 de diciembre del 95 lleva una existencia totalmente inédita; minusválido para unos, mutante según él mismo. Sigue siendo padre de dos hijos hermosos a los que ha dedicado “Le scaphandre et le papillon”.
Autobiografía de Jean-Dominique Bauby
Jean-Dominique Bauby era un redactor de la revista francesa “Elle”. A los 42 años, una tarde de diciembre de 1995, sufrió un accidente cerebro vascular, del que despertó tras varias semanas de inconsciencia para comprobar que sólo podía mover su párpado izquierdo. Estaba totalmente paralizado, en un raro cuadro que los médicos del hospital de Beck diagnosticaron como “síndrome de encierro”.

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Sus terapeutas se empeñaron en lograr progresos para rehabilitarlo. Una de ellas le propuso comunicarse con un alfabeto ordenado según la frecuencia de uso de las letras. Un parpadeo era “sí, esa es la letra”.

Cuando, desde su cama del hospital, Jean-Do se hundió en la desesperación y la desesperanza, llegó a la conclusión de que había un sólo modo de escapar de su prisión de cuerpo. Como tantos otros, apostó a su imaginación, alas de mariposa para abandonar el cuerpo encerrado en el traje del buzo que derivaba a su suerte en el fondo del mar.

De ese modo, parpadeo a parpadeo, Bauby escribió su último libro, “La escafandra y la mariposa” que sirvió de base para la transposición cinematográfica de Julian Schnabel. Bauby pudo ver las primeras pruebas de galera y saber que su libro se convertía en éxito de público. Murió pocos días después, el 9 de marzo de 1997, en París.

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Schnabel recrea el mundo interior de Bauby traduciendo en texturas y sonidos el guión de Ronald Howard. El film es una experiencia visual y sonora, enfatiza en la primera mitad al trabajar, con exclusividad, con la subjetiva de Bauby. Su visión, borrosa, atormentada, los personajes que desfilan frente a su campo visual, los diálogos entrecortados o bruscos.

El relato mezcla recuerdos reales e inventados de Bauby. En su postración, Bauby examina su vida con un dejo de melancólica tristeza, de terrible certeza del tiempo que ha perdido, de lo irremediable de todo acto humano. En ese atardecer que precede la noche definitiva, Bauby llega a un grado de comprensión suprema. Su mente se ilumina con las posibilidades infinitas de lo que puede ser y de la mezquindad de lo que, efectivamente, es.

La deliciosa fotografía de Janusz Kaminski (director de fotografía de Spielberg) es uno de los principales sostenes de una película que desafia el relato convencional, hasta atreverse a afrontar el peligro del relato en off. La banda de sonido (desde los acordes iniciales de “La Mer” de Charles Trenet) es otra. La actuación de Mathieu Amalric (el actor francés del momento) superlativa. Desafío para cualquier actor, expresarse con lo mínimo: un ojo y su párpado.

“La escafandra y la mariposa” nos recuerda, sólo tangencialmente, a “Mar adentro”, otra historia de un hombre preso de su cuerpo. La liberación de Ramón Sampedro era con la destrucción de su cuerpo; la liberación de Bauby recurre al método del absurdo: ignorar la existencia del mismo.

No apta para espectadores no entrenados en el cine arte, “La escafandra y la mariposa” es una pequeña joyita para entender con todos los sentidos.

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Una mención para Max Von Sydow (brillantes su puñado de escenas con Amalric) y para Marie-Josee Croze, una de las bellas terapeutas de Jean-Do (la chica drogadicta de “Las invasiones bárbaras”).

Para los afectos a la transcripción literal, “La escafandra y la mariposa” tiene varias licencias poéticas. Entre ellas, la más notable, Jean-Do tenía dos hijos y no tres. Más discordancias entre ficción y realidad, tipeando el nombre de Bauby en Google. A los efectos artísticos, esas inconsistencias nos son totalmente indiferentes.

Escenas destacadas: Jean-Do afeitando a su padre anciano; la escena en la que le cosen el ojo derecho; el padre de Jean-Do hablando con su hijo por teléfono; la visita de los hijos de Jean-Do; la escena de la ex de Jean-Do asistiendo a la charla telefónica de la actual novia de Bauby.

Las mejores frases, mañana.

CONSEJO: para ver en cine, con buena calidad de imagen y sonido.

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