Estabais heridos por el amor de quienes también os amaban.
ESQUILO
“Agamenón”
31.10.07
30.10.07
últimos días del tirano

CÓMO CELEBRÉ EL FIN DEL MUNDO
Hace unos meses vimos “Bucarest 12.08”, una película rumana, en tono de comedia, sobre los días de la caída de Ceaucescu. Del mismo país llega “Cómo celebré el fin del mundo” que también examina la conducta de la población rumana en esos días. Con menos fortuna que su antecesora, pero valiosa por la actuación de sus dos protagonistas principales y por algún que otro hallazgo que vale la pena rescatar.
“Cómo celebré…” está estructurada en tres partes claras. La primera parte (la más lograda, a nuestro entender) es la historia de una adolescente rumana creciendo en los últimos días del régimen tiránico de Ceaucescu. La directora y coguionista del filme, Catalin Mitulescu logra los mejores momentos mostrándonos esas cosas de la vida cotidiana, esos pequeños momentos que conviven con el horror de una dictadura que ya da síntomas de declive irreversible.

Eva tiene 17 años y tiene un admirador en su colegio secundario, vecino e hijo de un policía, por lo que es bien mirado por los padres de Eva que le sugieren la conveniencia de tenerlo a su favor. Un incidente menor (la caída de un busto de Ceaucescu) modifica, fatalmente, el romance adolescente. Las acusaciones caen sobre Eva que, tozuda, prefiere ser degradada a una escuela de menor nivel (“correctiva”) que señalar a su novio quien no tiene empacho en quedarse callado y no salir en su defensa.

Allí empieza otra película, el loco intento de escape de Eva y Andrei, un nuevo compañero del colegio, entrenándose en sesiones de mortificación diaria para cruzar nadando el Danubio. Este segmento es, ostensiblemente, menor al otro.
El último segmento tiene como protagonista a Lalalilu, el hermanito menor de Eva, quien, al ser elegido en un coro escolar para cantarle al dictador, planea el asesinato del hombre fuerte de Rumania.
Decimos que se destaca el primer segmento porque la historia fluye naturalmente, sin golpes de efecto, personajes surrealistas ni giros forzados. Creemos que la verdadera película estaba ahí y que hay un par de ideas interesantes que vale la pena reflexionar.
En primer lugar, cómo el entorno político se mete en la vida cotidiana. Eva es una adolescente común con las prioridades normales de esa edad: novio, besos, relaciones, risas, despreocupación. Pero el asfixiante peso de la dictadura interrumpe lo que debía ser un romance normal adolescente. La paranoia asoma en cada momento cotidiano, en cada conversación, una mancha que se esparce en cada intersticio privado, una mancha que lo cubre todo.

Otra línea es observar que, pese a lo asfixiante que sea el totalitarismo, hay un espacio en que la gente trata de comportarse normalmente, una rutina para sobrevivir a la noche, del modo que se pueda. Los chistes, los mimos, los romances, los pequeños actos son minúsculos actos heroicos de resistencia.
Agreguemos un apunte más, de interés dramático. Suponga que usted se ha resistido a venderse a lo que el régimen le propone, esto es, perder la dignidad. Suponga que ha resistido años y años, que ha intentado modo de ganarle pero que lo tienen cercado. Suponga que siente que está gastando los últimos cartuchos y que, finalmente, tiene ceder. Imagine, por un momento, que usted está en esa situación y se entrega, pierde la dignidad, se prostituye de una u otra manera.
Y ahora piense que sentiría si al otro día el régimen se derrumba y usted es, sólo 24 horas después de su abdicación, totalmente libre.

Un punto para anotar: estas películas del ex Bloque del Este nos muestra la pesadilla cotidiana que era vivir en los regímenes totalitarios comunistas. A 90 de la Revolución Rusa, sería interesante escuchar alguna opinión de Nuestra Izquierda Autista Autóctona sobre cómo mutaban en dictaduras insoportables los paraísos marxistas leninistas teóricos. Bueno, está bien, de eso no se habla, mirá si vamos a acordarnos de todo, ¡vos también! ¡Qué ganas de jorobar que tenés!
Si el filme se desperdiga al final, sospechamos, es por haber abandonado esa línea principal que se adivinaba en la primera parte de la película. De hecho, el último segmento tiene el protagonismo dominante Lalalilu, el hermanito menor de Eva.

El elenco resulta simpático y gran parte de esa calidez sostiene la película. Se destacan los protagonistas centrales, la bella Doroteea Petre como la Eva adolescente (linda la chiquita en uniforme escolar) y Timotei Duma, el hermanito de Eva, que nos hace recordar al nenito de “Cinema Paradiso”.
En suma, una película con algún que otro buen momento, con su interés antropológico e histórico, no del todo perfecta pero mirable.

Escenas destacadas:
Los entrenamientos en la bañera, con agua fría, para acostumbrase a la temperatura del Danubio; la escena de la caída del busto de Ceaucescu; el bautismo cuando el abuelo se enoja al ver al policía; el triste paneo final de la nueva posición que ocupa el influyente policía, tras la caída del dictador; el documental con la silbatina a Ceaucescu que precipitó el final de la dictadura rumana.
La frase: “No vuelvas a hablar más ni de Dios ni de Ceaucescu”.
CONSEJO: esperar al DVD.
29.10.07
la maldición del pueblo
Cosa grave es la voz de unos ciudadanos que sienten rencor. El gobernante paga la deuda cuando la maldición del pueblo se cumple. Mi angustia espera escuchar algo aún oculto por las tinieblas, que a los autores de tantas muertes no dejan de verlos los dioses, y con el tiempo las negras Erinis, al que ha ido teniendo fortuna feliz, pero la margen de la justicia, mediante un cambio de la fortuna que arruina su vida, lo sumen en la obscuridad, pues no tiene fuerza para defenderse el que encuentra ya entre los muertos. Gozar de una fama desmedida es algo muy grave, que el rayo de Zeus alcanza al casa de la gente así.
Prefiero un bienestar que no provoque envidia. ¡Nunca sea yo destructor de ciudades! ¡Ni, prisionero, vea mi vida sometido a otro!
ESQUILO
“Agamenón”
Prefiero un bienestar que no provoque envidia. ¡Nunca sea yo destructor de ciudades! ¡Ni, prisionero, vea mi vida sometido a otro!
ESQUILO
“Agamenón”
27.10.07
cerca del fin

EL CIELO GIRA
Bruma como el olvido. Paisajes que se esfuman con el tiempo. Colores que se empastan, que se van alejando, que se despiden de a poco, dejándonos un último fulgor, una última luminiscencia que nos alumbra con una nostalgia anticipada, un recuerdo de lo inexorable. ¿Cómo es la imagen de lo que nos deja? ¿Cómo se esboza el postrero aliento, la frase final, el atardecer que precede al último día?
Entre capas y capas de historia, entre las montañas y el cielo, la luz, la nieve y la lluvia, entre los fósiles de los dinosaurios y las vías del Imperio Romano que brotan de la maleza, entre el recuerdo de la Numancia que prefirió perecer a rendirse, huellas leves como todas las huellas del hombre, Aldealseñor se extingue, espera sólo el futuro, esto es el olvido. La última niña nacida en esta aldea española, Mercedes Álvarez, retorna a su pueblo, convertida en cineasta y, cámara en mano, nos participa de la agonía de esa tierra que la vio nacer. “El cielo gira” es el documental de una extinción, del fin de un pueblo que espera, con tranquila mansedumbre, sus últimos días. Algún día soplará el viento, corriendo carreras en las calles desiertas, arrinconado ecos de las majadas extintas. Será el día que la aldea sobreviva, únicamente, en el celuloide de uno de los suyos.

Aldealseñor es un pueblo de España en la provincia de Soria, cercano a Zaragoza, Logroño y Burgos que cuenta con sólo 14 habitantes. Aldealseñor se está extinguiendo. Y Mercedes Álvarez ha elegido contar ese final con una refinada poesía, sentimiento lírico que se expande hacia el cosmos y ubica, en perspectiva, esa muerte particular, en esa otra sucesión de muertes concatenadas que es la historia de la humanidad.
Mercedes Álvarez trabaja acumulando segmentos, actuados y narrados por los propios habitantes de Aldealseñor, pequeños momentos, en algún caso surrealista, trazos que superpone, en las casi dos horas de documental, para hablar menos de la extinción de su pueblo que de la levedad de la vida. En una primera mirada, Aldealseñor es un pequeño pueblito sin ningún atractivo particular, pueblo pastoril, sin muchas posibilidades en el mundo de hoy. Pero rascando la superficie, se reconoce en la arquitectura del pueblo la sucesión de seres que han recorrido esas colinas, trashumado por esos caminos sin dejar más que una sutil huella tapada por la vegetación, ese otro olvido.

Lentamente, cuando los actores se alternan al pasar los siglos (los dinosaurios, los romanos, los árabes, los aristócratas, la República, los mismos aldeanos), menos penosa se nos vuelve la ida de Aldealseñor, al verla como un paso más de un mecanismo eterno, de destrucción y construcción, de morir y renacer entre las ruinas. Las hélices de los generadores de energía eólica se elevan allí, sobre el horizonte, para indicar que ellas reinarán en los próximos días por venir pero que, también, les llegará el turno de dejar lugar a su sucesor.

“El cielo gira” no es una película fácil. Actúa por acumulación. Exige empaparse en ese ritmo lento del pueblo, esa parsimonia donde el tiempo se arrastra como caracol, donde el recuerdo de la semana anterior, en realidad, hace referencia a una década pasada. El espectador que logre meterse en ese clima, hundirse en esa nostalgia preanunciada, disfrutará mucho de la película y compartirá un momento mágico con esas personas rescatadas por el cine del olvido. No es, por lo tanto, un filme de recomendación amplia. Pero el que se anime a recorrer ese camino, compartirá un cachito de vida pegoteada en la pantalla.

De las varias historias que recorre el filme, conmueve la metáfora de Pello Azketa, el pintor de Aldealseñor que lucha a brazo partido con la ceguera que le va esfumando los colores de a poco. La estética del filme, los largos planos del paisaje, envueltos en bruma, replican los cuadros del artista, trazados a fuerza de deducciones, limitando el lienzo para aplicar los colores que se resisten a mostrarse.
Otro momento épico es el recuerdo de los tres ancianos que opinan sobre la próxima invasión de Estados Unidos a Irak, tomando posiciones sobre Bush y sobre el apoyo de España, para, en un momento, recordar al vecino que balearon en el comienzo de la Guerra Civil Española y evocar, con la tristeza del recuerdo, a la guerra que les tocó vivir. Una guerra y todas las guerras, concentrados en un solo instante.

Otras escenas destacadas: la charla del pastor que ha pasado toda su vida llevando cabras; el diálogo entre marroquíes; la historia del olmo antiguo que se secó; la introducción con la voz de Mercedes Álvarez en off; el cuadro pintado por Pello Azketa; la recorrida de las aldeanas por las habitaciones derruidas del castillo viejo, que ellas limpiaban cuando eran jóvenes.

Frases:
Ésta es la vista de mi pueblo, desde la ventana de mi casa, donde nací. Eso fue lo primero que vi en los primeros tres años de mi vida. En esa colina, está enterrado mi padre.
Aquí tenemos una huella muy bonita.
-¿Qué regalos nos dejaron?
-Caramelos, globos y condones.
En invierno, voy perdiendo ese color.

A destruir, a eso es a lo que van.
Aquí, a veces, nos quedábamos hablando hasta las 4 de la mañana.
CONSEJO: no dejarla pasar.

El segmento de la resistencia de Numancia:
El segmento de los dinosaurios:
Quién quiera obtener más información de Aldealseñor en la red, recomendamos estos sitios:
http://www.aldealsenor.com/
http://www.florenciosanchez.com/el_cielo_gira/el_cielo_gira.htm
http://soria-goig.com/elcielogira/elcielogira1.htm
Y una galería de obras de Pello Azketa:
http://pintura.aut.org/BU04?AutNum=15.910?EmpNum=15559
25.10.07
naomi klein

Más data sobre Naomi Klein y su libro “La doctrina del shock”. Al pie, los links, y a continuación fragmentos de su entrevista con Amy Goodman, para Democracy Now! traducida por Germán Leyens para lavaca.org.
Bueno, la doctrina del choque, como todas las doctrinas, es una filosofía de poder. Es una filosofía sobre cómo lograr sus propios objetivos políticos y económicos. Y es una filosofía que sostiene que la mejor manera, la mejor oportunidad, para imponer ideas radicales de libre-mercado es en el período subsiguiente después de un gran choque. Ahora bien, ese choque podría ser una catástrofe económica. Podría ser un desastre natural. Podría ser un ataque terrorista. Podría ser una guerra. Pero la idea, como acabáis de ver en la película, es que esas crisis, esos desastres, esos choques ablandan a sociedades enteras. Las dislocan. La gente se desorienta. Y se abre una ventana, exactamente como la ventana en la cámara de interrogatorio. Y en esa ventana, se puede introducir lo que los economistas llaman la “terapia de choque económico.”FUENTES:
(…)
…esta idea de explotar una crisis no es única en cuanto a esta ideología en particular. Los fascistas los han hecho. Los comunistas estatales lo han hecho. Pero se trata de un intento de comprender mejor la ideología con la que vivimos, la ideología dominante de nuestros días, que es la economía de mercado desinhibida.
Milton Friedman (…) tnía una visión de la sociedad, en la que el único papel aceptable para el Estado es implementar contratos y proteger fronteras. Todo lo demás debe ser abandonado por completo al mercado, sea la educación, los parques nacionales, la oficina de correos, todo lo que podría producir un beneficio. Y realmente vio, supongo, que las compras –la compra y la venta– constituyen la forma más elevada de democracia, la forma más elevada de la libertad.
(…)
Quiero decir, la historia oficial es que estas ideas triunfaron porque deseábamos que así fuera, que el Muro de Berlín cayera, y la gente exigió tener sus Big Macs junto con su democracia. Y la historia oficial del auge de esta ideología pasa de Margaret Thatcher diciendo: “No hay alternativa,” a Francis Fukuyama diciendo: “La historia ha terminado. El capitalismo y la libertad van mano en mano.”
Y por lo tanto, lo que trato de hacer con este libro es contar la misma historia, las coyunturas cruciales en las que esta ideología ha dado un salto adelante, pero reinserto la violencia, reinserto los choques, y digo que existe una relación entre las masacres, entre las crisis, entre los grandes choques y golpes duros contra países y la capacidad de imponer políticas que son realmente rechazadas por la vasta mayoría de la gente de este planeta.
(…)
Y la Escuela de Economía de Chicago realmente representa esta contrarrevolución contra el Estado de bienestar. En los años cincuenta, Harvard y Yale y las 8 escuelas más prestigiosas de EE.UU. tendían a estar dominadas por economistas keynesianos, gente como el difunto John Kenneth Galbraith, que creía enérgicamente que después de la Gran Depresión, era crucial que la economía sirviera como una fuerza moderadora del mercado, que suavizara sus aristas. Y esto fue realmente el nacimiento del Nuevo Trato, del Estado de bienestar, todas esas cosas que actualmente hacen que el mercado sea menos brutal, sea alguna especie de sistema público de salud, seguro de desempleo, asistencia social, etc. Fue realmente – el período de posguerra fue un período de tremendo crecimiento económico y prosperidad en este país y en todo el mundo, pero realmente afectó los márgenes de beneficio de la gente más acaudalada en EE.UU., porque fue el período en el que la clase media realmente creció y explotó.
Así que la importancia del Departamento de Economía de la Universidad de Chicago es que realmente fue un instrumento de Wall Street, que financió muy, muy, considerablemente a la Universidad de Chicago. Walter Wriston, el jefe de Citibank, era muy amigo de Milton Friedman, y la Universidad de Chicago se convirtió en una especie de zona cero de esta contrarrevolución contra el keynesianismo y el Nuevo Trato para desmantelarlo. De modo que en los años cincuenta y sesenta, fue visto como muy, muy, marginal en EE.UU., porque el gran gobierno y el Estado de bienestar y todas esas cosas que se han convertido en algo como palabrotas en nuestro léxico gracias a la Escuela de Chicago – no tuvieron acceso a las salas del poder.
Pero eso comenzó a cambiar. Comenzó a cambiar cuando Nixon fue elegido, porque Nixon siempre estuvo muy unido a Milton Friedman, aunque Nixon decidió no abrazar esas políticas en el interior, porque se dio cuenta de que perdería la próxima elección. Y creo que aquí es donde se ve por primera vez la incompatibilidad de estas políticas de libre mercado con una democracia, con la paz, porque cuando Nixon fue elegido, Friedman fue introducido como asesor – contrató a todo un grupo de economistas de la Escuela de Chicago. Y Milton Friedman escribe en sus memorias que pensó que por fin había llegado su hora. Los trajeron desde los márgenes, y esta especie de grupo revolucionario de contrarrevolucionarios iba finalmente a desmantelar el Estado de bienestar en EE.UU. Y lo que sucedió en realidad es que Nixon, miró alrededor, consideró los sondeos y se dio cuenta de que si hacía lo que aconsejaba Milton Friedman, perdería con seguridad la próxima elección. Y por lo tanto, hizo lo peor posible, según la Escuela de Chicago: imponer controles de salarios y precios.
Y la ironía es que dos figuras clave de la Escuela de Chicago, Donald Rumsfeld, que había estudiado con Friedman como una especie de –supongo que en cierto modo fue como oyente a sus cursos; no estuvo matriculado como estudiante, pero describe su período como estudio a los pies de genios, y se describe como “joven cachorro” en la Universidad de Chicago– y George Shultz fueron las dos personas que impusieron controles de salarios y precios bajo Nixon y cuando Nixon declaró: “Ahora somos todos keynesianos.” Así que para Friedman esto constituyó una terrible traición, y también lo hizo pensar en que tal vez no se podía imponer esas políticas en una democracia. Y Nixon dijo genialmente: “Ahora somos todos keynesianos,” pero la pega es que no impuso esas políticas en el interior del país, porque le habrían costado la próxima elección, y Nixon fue reelegido con un margen de un 60% después de imponer controles de salarios y precios. Pero desató a la Escuela sobre Latinoamérica y convirtió a Chile, bajo Augusto Pinochet, en un laboratorio para esas ideas radicales, que no eran compatibles con la democracia en EE.UU. pero infinitamente posibles bajo una dictadura en Latinoamérica.
(..)
Pienso que si se observa a Chile – y por eso pasé un buen tiempo en el libro observándolo y examinándolo – vemos a Iraq. Vemos a Iraq actual. Vemos tantas similitudes entre la intersección de una crisis manufacturada y la imposición posterior inmediata de una terapia de choque económico radical.
(…)
Bueno, en Chile, el 11 de septiembre de 1973, mientras los tanques rodaban por las calles de Santiago, mientras el palacio presidencial ardía y Salvador Allende yacía muerto, hubo un grupo de así llamados “Chicago Boys,” que eran economistas chilenos que habían sido llevados a la Universidad de Chicago para estudiar con una beca total del gobierno de EE.UU. como parte de una estrategia deliberada para tratar de orientar hacia la derecha a Latinoamérica, después de que se había ido tan lejos hacia la izquierda. Fue un programa muy ideológico financiado por el gobierno de EE.UU., parte de lo que el ex ministro de exteriores de Chile llama “un proyecto de transferencia ideológica deliberada,” es decir, llevar a esos estudiantes a esa escuela muy extrema en la Universidad de Chicago e indoctrinarlos en un tipo de economía que era marginal en EE.UU. en la época y luego enviarlos a casa como guerreros ideológicos.
De modo que este grupo de economistas, que habían fracasado en el intento de ganar a los chilenos para sus puntos de vista cuando sólo formaban parte de un debate abierto, se quedaron en vela toda esa noche, el 11 de septiembre de 1973, y fotocopiaron un documento llamado “el ladrillo.” Es conocido como “El Ladrillo.” Y lo que era, era el programa económico para el gobierno de Pinochet. Y tiene esas sorprendentes similitudes, Amy, con la estrategia electoral de George Bush en 2000 – la plataforma electoral. Habla de una sociedad de propiedad, de la privatización de la Seguridad Social, de escuelas por contrato, impuesto de tipo único. Todo esto proviene directamente del guión de Milton Friedman. El documento estuvo en el escritorio de los generales el 12 de septiembre, cuando llegaron al trabajo el día después del golpe, y fue el programa para el gobierno de Pinochet.
(..)
Cuando Pinochet murió – también murió – poco antes que Milton Friedman – escuchamos – o, en realidad, murió poco después de Milton Friedman – escuchamos esta narrativa en sitios como el Washington Post y el Wall Street Journal, que decía: “Por cierto, desaprobamos sus violaciones de los derechos humanos,” y hacía como si hicieran gestos de desaprobación ante las atrocidades que sabemos en Chile, “pero en la economía fue sensacional,” como si no hubiera conexión entre la revolución de libre mercado que pudo imponer y las extraordinarias violaciones de los derechos humanos que tuvieron lugar al mismo tiempo. Y lo que hago en el libro, y lo que hacen muchos latinoamericanos en su trabajo, es conectar evidentemente las dos cosas y decir que habría sido imposible imponer este programa económico sin la extraordinaria represión y la demolición de la democracia.
(…)
Así que uno de los laboratorios para esta doctrina fue la Universidad de Chicago en los años cincuenta, cuando todos esos economistas latinoamericanos fueron entrenados para convertirse en terapeutas del choque económico. Otro – y no se trata de una especie de grandiosa conspiración, de que todo haya sido planificado, pero hubo otra escuela, que sirvió como una especie diferente de laboratorio del choque, que fue la Universidad McGill en los años cincuenta. La Universidad McGill fue el zona cero para los experimentos que la CIA financió para comprender cómo – básicamente cómo torturar.
Quiero decir, fue llamado “control de la mente” en la época o “lavado de cerebros” en la época, pero ahora comprendemos, gracias al trabajo de gente como Alfred McCoy, quien ha estado invitado en su programa, que lo que investigaban realmente en los años cincuenta bajo el programa MK-ULTRA, cuando hubo esos experimentos en electrochoques extremos, LSD, PCP, extrema privación sensorial, sobrecarga sensorial, que lo que realmente se desarrollaba era el manual que ahora podemos ver utilizado en Guantánamo y Abu Ghraib. Es un manual para deshacer personalidades, para la regresión total de personalidades, y la creación de esa ventana de oportunidad en la que las personas son muy sugestionables, como vimos en la película. Así que McGill, en parte porque creo que la CIA consideraba que era más fácil realizar esos experimentos fuera de EE.UU.
-McGill en Montreal.
-McGill en Montreal. En aquel entonces, el jefe de psiquiatría era un individuo llamado Ewen Cameron. En realidad se trataba de un ciudadano estadounidense. Fue anteriormente jefe de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense, lo que creo que es bastante relevante en cuanto a los debates que tienen lugar ahora mismo sobre las complicidades en la profesión psiquiátrica con las actuales técnicas de interrogatorio.
(…)
Y es un hecho bien conocido – y era bien conocido en la época – que uno de los efectos colaterales de la terapia de electrochoque era la pérdida de la memoria. Y esto era algo que era considerado, realmente, como un problema por la mayoría de los doctores, porque los pacientes eran tratados, pueden haber informado sobre algunos resultados positivos, pero olvidaban toda clase de cosas sobre su vida. Ewen Cameron estudió esta investigación y pensó: “¡Ajá!, esto es bueno,” porque creía que eran los patrones que eran establecidos más adelante en la vida, que si podía hacer volver a los pacientes a un estado infantil, antes de que incluso poseyeran el lenguaje, antes de que supieran quienes eran, entonces esencialmente podía volver a criarlos, y entonces podría convertirlos en personas sanas. Así que ésta es la idea que atrajo la atención de la CIA, esta idea de inducir deliberadamente una regresión extrema.
(..)
….Donald Rumsfeld es que realmente fue más allá que su mentor, porque Milton Friedman, como dije anteriormente, creía que el único papel aceptable para el gobierno, era el mantenimiento del orden, eran las fuerzas armadas. Es lo único que pensaba realmente que debía hacer el gobierno; todo lo demás debía ser privatizado. Donald Rumsfeld estudió con Friedman, lo vio como un mentor, celebraba su cumpleaños con él todos los años, pero realmente llevó el asunto un paso más lejos, porque Rumsfeld creía que, realmente, el trabajo de mantenimiento del orden y del combate en la guerra también podía ser privatizado y subcontratado. Y lo dejó bien claro.
(…)
Y en Latinoamérica, ha habido comisiones de la verdad, ha habido juicios. Los que estuvieron al centro de esta transformación muy violenta, mucho de ellos han sido realmente responsabilizados. No todos, pero muchos de ellos han sido realmente responsabilizados, si no en los tribunales, por lo menos ciertamente en una profunda e importante discusión pública de verdad y reconciliación. Pero en este país, eso nunca ocurrió, a pesar de que ha habido mucha información maravillosa de investigación. Y porque nunca ha habido alguna responsabilización, los mismos actores siguen realmente haciendo lo mismo ahora.
(…)
Así que, fue, pienso – fue esta idea porque el objetivo era, usando la famosa frase del columnista del New York Times, Thomas Friedman, no construir la nación, sino “crear la nación,” que es una idea extraordinariamente violenta, si uno se detiene y piensa en lo que significa crear una nación en una nación que ya existe, algo tiene que suceder a la nación que ya estaba allí, y hablamos de una cultura tan antigua como la civilización en sí. De modo que pienso que porque esta fue su idea de que partiríamos de cero y esta idea que es a menudo descrita en los medios de EE.UU. como idealista, de querer construir una nación modelo en el corazón del mundo árabe que se extendería a los países vecinos y llevaría a una apertura, esta idea de construir una nación modelo es – tiene toda clase de ecos coloniales. Realmente no puede ser hecho sin algún tipo de limpieza. Y por lo tanto, pienso que la facilidad, el nivel de acomodamiento con los saqueos, con la borradura de la historia iraquí, tienen que ser vistos con la visión de: Bueno, recomenzamos de cero. Así que todo lo que ya está allí constituye sólo un obstáculo. Así que lo cargamos en camiones y lo vendemos en Siria y Jordania, lo que de alguna manera facilita la tarea. Y por lo tanto, creo que vimos lo mismo a muchos, muchos niveles.
(…)
Y la tortura es siempre – es tanto privada y pública al mismo tiempo. Y esto vale no importa quién la esté utilizando, el que para que la tortura funcione como un instrumento del terror estatal, no tiene que ver sólo con lo que sucede entre un interrogador y un prisionero; se trata también de enviar un mensaje a la sociedad en general: esto es lo os sucederá si os apartáis de la línea. Y creo que la tortura fue utilizada por la ocupación de EE.UU. de esa manera, no sólo para obtener información, sino como una advertencia al país.
(..)
…Nueva Orleans es un ejemplo clásico de lo que llamo la doctrina del choque o capitalismo del desastre, porque hubo ese primer choque, que fue el ahogamiento de la ciudad. Y como sabe, ya que acaba de volver de Nueva Orleans, no fue – no fue un desastre natural. Y la gran ironía del caso es que realmente fue un desastre de esta misma ideología de la que estamos hablando, el abandono sistemático de la esfera pública.
Y pienso, que cada vez vamos a ver esto, cuando hay veinticinco años de continuo abandono de la infraestructura pública, y el esqueleto del Estado – el sistema de transporte, las carreteras, los diques – son débiles y frágiles. Y la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles ha calculado que poner en condiciones el esqueleto del Estado costaría 1,5 billones de dólares, porque está tan debilitado: los puentes, las carreteras y los diques.
Y por lo tanto, lo que tenemos es una especie de tormenta perfecta, en la que el debilitado Estado frágil se entrecruza con un clima cada vez más peor, el que diría que también forma parte de este mismo frenesí ideológico en busca de beneficios a corto plazo y crecimiento a corto plazo. Y cuando estos dos entran en colisión, viene un desastre. Y es lo que ocurrió en Nueva Orleans. Los diques frágiles se entrecruzan con el mal tiempo, aunque ni siquiera fue tan malo. El huracán de Categoría Cinco no llegó realmente al lugar.
Y pienso que, haciendo una digresión, ya que estamos en Nueva York, que otro ejemplo verdaderamente poderoso de lo que pasó exactamente este verano cuando las estaciones de metro se inundaron fue – todos se horrorizaron, porque no llovió tanto. Pero la infraestructura estaba tan debilitada por el continuo abandono. Y ¿cuál fue el titular en el New York Sun? “Vendan los metros.”
Primero se debilita la ideología, crea el desastre, y luego éste es utilizado como excusa para terminar la tarea, para privatizarlo todo, y es lo que sucedió en Nueva Orleans. Inmediatamente después que la ciudad se inundó, hubo esa campaña ideológica, la zona cero de la cual fue la Heritage Foundation en Washington, que siempre ha sido, supongo, el motor más poderoso por esta visión radical de libre mercado: es una tragedia, pero también es una oportunidad para rehacer por completo el Estado, es decir eliminarlo, como una explosión de escuelas por contrato – las escuelas públicas no fueron reabiertas. Fueron convertidas en escuelas por contrato. El hospital público, como el Charity Hospital, sigue cerrado con tablas. La vivienda pública – y es el ejemplo más dramático – esa horrible cita de un portavoz republicano: “No pudimos eliminar los proyectos de vivienda, pero Dios lo hizo diez días después de la ruptura de los diques.” Es lo que quiero decir con la doctrina del choque, esa idea de aprovechar un desastre para imponer una privatización radical.
(…)
Me horrorizó que hay por ahí una reserva de literatura, que yo no sabía que existía, donde los economistas la admiten. Y es lo que supongo que es lo que más me excita en el libro es la cantidad de citas que tengo de propugnadores a muy alto nivel de la economía de libre mercado, todos desde Milton Friedman a John Williamson, quien es el hombre que acuñó la frase “el Consenso de Washington,” admitiendo entre ellos, no en público, sino entre ellos, en algo como documentos tecnocráticos, que nunca han podido imponer una cirugía radical de libre mercado si no hay una crisis en gran escala, es decir que la misma gente que propugna que el mito central de nuestra época, que la democracia y el capitalismo van mano en mano, sabe que se trata de una mentira, y lo admite por escrito.
Nota de Naomi Klein con Amy Goodman
http://lavaca.org/seccion/actualidad/1/1619.shtml
El corto de Alfonso Cuarón dirigido por Jonás Cuarón sobre el libro de Klein:
http://www.paidos.com/klein.asp
Los subtítulos del corto:
http://lavaca.org/seccion/actualidad/1/1618.shtml
http://www.opensubtitles.org/es/subtitles/3154264/the-shock-doctrine-es
Más notas sobre Klein:
“Pensar la contemporaneidad: El choque de Naomí Klein”, nota de Cristina Civale:
http://weblogs.clarin.com/itinerarte/archives/2007/10/pensar_la_contemporaneidad_el_choque_de_naomi_klein.html#more
Materiales en español del sitio de Naomi Klein:
http://www.naomiklein.org/shock-doctrine/materiales-espanol
24.10.07
un abogado fuera de control

MICHAEL CLAYTON
Guión y dirección de Tony Gilroy (autor de la trilogía de Bourne, de “El abogado del diablo”, de “Prueba de vida”), una historia de indecencias en el mundillo empresario y de la práctica del derecho, con muy buenos actores y la sensación de que lo que vimos, lo vamos a olvidar apenas pasemos la puerta del cine. ¿Qué es lo que deslumbró a la crítica argentina de esta película? Muy correcta, pero nada de otro mundo. No revoluciona desde la estructura del guión, ni del suspenso ni del hallazgo temático. Una corrección promedio, ¿alcanza para volver locos a los cinéfilos? Lo dudamos. “Michael Clayton” es la película justa para agarrar un día en el cable o ver en DVD cuando no haya otra opción en el videoclub. Es decir: películas que no son un bodriazo pero que van a darnos vuelta la cabeza.

Michael Clayton es un abogado de un importante estudio jurídico que tiene una función gris pero vital: él está para corregir problemas. Se dedica a barrer la basura de los clientes debajo de la alfombra, con discreción y eficacia. El filme transcurre en un momento particular de su vida, cuando han fallado sus inversiones y no tiene un cobre para su vejez, se hizo cargo de una deuda de juego de su hermano y hay complicaciones en el trabajo.

Su amigo y abogado del estudio, Arthur Edens enloqueció en una reunión y, tras desnudarse en la audiencia, empieza a trabajar para la contra, un grupo de vecinos que sufren de cáncer por la desidia de una multinacional que ocultó los efectos dañinos de sus productos.

La trama de “Michael Clayton” empieza cerca del final, cuando Clayton sufre un atentado del que sale ileso. Retrocedemos cuatro días y empezamos a ver la cadena de eventos que desencadenó ese intento de asesinato. El guión de Gilroy está lejos de ser un aceitado mecanismo de suspenso. Es preferentemente descriptivo apoyando todo el peso de la historia en el carisma de los actores (George Clooney, Tom Wilkinson, Sydney Pollack y Tilda Swinton entre los destacados). Pero estamos lejos de un guión que nos mantenga enganchados desde el principio hasta el final. Todo es previsible y hasta políticamente correcto, para que se sepa que no se juzga la conducta empresaria sino que son unos chicos malos anormales que cruzaron la línea.

Algunos toquecitos dan realce a los personajes, como Karen, la empresaria, ensayando su discurso en el espejo o secándose el sudor de las axilas, en el secador de manos del baño de la empresa, para disimular la tensión que va por dentro. Pero son pequeños detalles, en una estructura general sin sorpresas.

Vale señalar el peso específico actoral que está adquiriendo George Clooney. Pasó a integrar esa categoría de actor que le da un valor agregado a su personaje, no importa cuán elemental sea. Este Michael Clayton es un ejemplo de esta situación. No dudamos que, en la piel de un actor común, este filme hubiera pasado totalmente desapercibido.

Un apunte cinéfilo. Los memoriosos recordarán en “Ahora son 13”, el gag del parchecito de feromonas que hace enloquecer a Ellen Barkin. Al momento de planearlo, la banda de Danny Ocean cita que “necesitamos un Gilroy”. Justamente, Tony Gilroy (director y guionista del filme) es amigo de Steven Soderbergh y George Clooney (el primero productor ejecutivo de “Michael Clayton”). No parece casualidad el bautizo del gag, más un chiste interno que otra cosa. Igual, seguiremos investigando por si hay otra relación, pero la dejamos apuntada.

Escenas destacadas: la escena de los caballos; el rapto de locura de Arthur; la muerte de Arthur (se destaca la violencia de la acción por su aspecto limpio y burocrático); el diálogo final entre Michael y Karen.
Frases:
Yo soy Shiva, el Dios de la Muerte.
No soy el tipo que vas a asesinar. Soy el tipo que vas a comprar. ¿Estás tan ciega que no puedes verlo? Vendí a Arthur por 80 grandes. Soy tu problema más fácil… ¿y tratas de matarme?

-Tenemos 600 abogados aquí. Debemos encontrar uno que sea experto en litigios psiquiátricos.
-Puedo decirte quién: Arthur.

-¿A dónde?
-Tome 50 dólares. Sólo conduzca.
CONSEJO: esperar al DVD, sin apuro.
23.10.07
regreso del campo de batalla
Cada cual sabe a qué familiares dio la despedida, pero en vez de hombres vuelven a la casa de cada uno urnas y cenizas.
ESQUILO
“Agamenón”
ESQUILO
“Agamenón”
blogs solidarios
“El burlador”, weblog amigo de Federico Díaz Mastellone, ha tenido la generosa idea de incluirnos en un listado de siete blogs solidarios, en una cadena en la que los weblogs elegidos, seleccionan otros siete weblogs, siguiendo el efecto cascada.
Agradecemos la distinción y seguimos la ronda. En los próximos días publicaremos nuestros seleccionados. Muchas gracias por la distinción y seguimos en el ciberespacio.
22.10.07
están entre nosotros

INVASORES
“Invasores” es la remake de una película de 1956, “Invasión of the body snatchers”, conocida en español de varias maneras como “Secuestradores de cuerpos”, “La invasión de los ultracuerpos” o “La invasión de los ladrones de cuerpos”, con más de una versión posterior (entre ellas, una de Abel Ferrara, que I-Sat está pasando en estos días). La película es un clásico y uno se pregunta qué necesidad hay, en estos días, de tomar un clásico y hacer una versión muy pero muy descafeinada, sin propósito. Lo peor es que se reunió un muy buen elenco, con Nicole Kidman y Daniel Craig como cabezas notables de reparto y a un director, Oliver Hirschbiegel que se hizo notar contando los últimos días del nazismo en “La caída”. Es un misterio de marketing y descoordinación. Pero “Invasores”, sin ser un bodriazo (cabe aclarar), carece de alma.

La historia se basa en una idea sencilla pero eficaz. ¿Qué pasaría si un día te levantás y te das cuenta que todos a tu alrededor están cambiando? ¿Cuánto tardarás en ser uno como ellos? La película empieza con el accidente de un trasbordador espacial que, al estallar en la atmósfera, esparce con sus restos, una forma de vida del espacio exterior. Las esporas toman al individuo y, durante el sueño, transforman al individuo en otra entidad. Al despertarse sigue siendo el mismo tipo de siempre, sólo que no tiene emociones, es una pálida imagen serena e imperturbable del que alguna vez fue.

Carol Benell es psicóloga, está divorciada y tiene un hijo. Y es la protagonista central de este relato. Al principio, cuando sus pacientes le cuentan que sus cónyuges están cambiando, no les hace mucho caso. Pero cuando comprueba personalmente que todo el mundo cambia a su alrededor, entonces sabe que Freud no podrá ayudarla.

Si el original tenía una pizca de la histeria de la Guerra Fría, ¿desde cuál flanco podría atacarse la historia ahora? Podríamos especular y ése es el problema. Es lo que no hicieron los adaptadores de esta versión. Ponen tanto empeño en lograr “explicar” cómo se produce la contaminación y cómo se puede vencer, que se olvidan que en la buena ciencia ficción, lo más importante es lo que esa historia representa, más allá de la bondad de la argumentación técnica que la sostenga. Tal vez, ese sea el mayor déficit de “Invasores”: la incapacidad de contar otra cosa en segundo plano.
Esta debilidad central hubiera podido evitarse con un buen desarrollo dramático, con momentos de mucha tensión, con diálogos brillantes. Pero “Invasores” carece de eso también. Todo sucede muy velozmente, demasiado rápido, como si el director quisiera sacarse de encima la historia que está contando. Y ese vértigo (que ya hemos encontrado en otros filmes, esperemos que no se vuelva una moda estilística) atenta contra el suspenso, los sutiles y delicados mecanismos del suspenso.

Tampoco se agrega nada nuevo desde lo estético, con una fotografía fría, locaciones asépticas, ciudades de neón, vidrio y acero. Desde lo visual, “Invasores” tampoco logra imponerse.
Repetimos: no es terriblemente mala. Es tibia. Por eso podemos ver el filme sin cabecear, pero lo olvidaremos cuando salgamos del cine.
Para destacar, lo linda que está Nicole Kidman, terriblemente hermosa en esta película. Otra cosa: que buen actor en el que se está convirtiendo Daniel Craig (pese a que el guión no lo ayuda), uno de esos tipos que cada papel que hace es distinto y peculiar.
Escenas destacadas: la escena del subte, donde un grupo de no infectados intenta disimular que tiene emociones; el abrazo entre Ben y Carol cuando ella se da cuenta que él ha sido infectado; la secuencia de la farmacia, cuando Carol está por ceder ante el sueño.

Frases:
Mi marido no es mi marido
Cuando te despiertes, te sentirás exactamente igual.

No muestre ninguna emoción. Ellos no pueden decir quien es quien.
Cuando lo veas otra vez, asegúrate de decirle que no se duerma.
CONSEJO: esperar al DVD, sin apuro.
21.10.07
funámbulo de la palabra
En realidad, el poeta, el auténtico poeta, posee el arte del funambulismo. Escribir significa avanzar palabra tras palabra por un hilo de belleza, el hilo de un poema, de una obra, de una historia estampada en un papel de seda. Escribir significa avanzar paso a paso, página tras página, por el camino del libro. Lo más difícil no es elevarse del suelo y mantenerse en equilibrio, ayudado por el balancín de la pluma, sobre el hilo del lenguaje. Tampoco significa caminar hacia adelante por una línea continua interrumpida por vértigos tan furtivos como la caída de una coma o el obstáculo de un punto. No, lo más difícil, para el poeta, es permanecer constantemente en ese hilo que es la escritura, vivir cada momento de su vida a la altura del sueño, no bajar nunca, siquiera un instante, de la cuerda de su imaginación. En realidad, lo más difícil es convertirse en un funámbulo de la palabra.
MAXENCE FERMINE
“Nieve”
gracias Mariana!
MAXENCE FERMINE
“Nieve”
gracias Mariana!
19.10.07
la historia de un sopor

LA HISTORIA DE UN AMOR
Hay, en este simulacro de comedia francesa, un claro objetivo marketinero: pongamos algunas canciones de época, como en “El cantante”, juntemos un elenco importante (con una star como Catherine Deneuve) y hagamos algo medio alocado y ya está, la película se vende sola. Bueno, no sé si lograron su objetivo de vender, pero la película renguea en un guión imposible que se desbarranca a sólo 20 minutos de empezar. Una pena, por el elenco reunido y porque el planteo sugería algo mejor.

“La historia de un amor” empieza con un suicidio, el de Gabriel Stern, dueño de un cabarute, que un día se despide como todos los días, y al otro día lo encuentran sumergido en el mar. El problema es quién se quedará con el cabaret.
A la lectura del testamento asiste su amigo Nicky (hijo del alma, cantante en franco retroceso) y sus hijos, Nino y Marianne, con sus sendas madres y ex esposas de Nicky (Simone, Miou-Miou y la ausencia presente de Alice, Catherine Deneuve, quien no está en el acto pero aparece después).

El testamento viene con sorpresa: Gabriel le deja el cabaret a los dos hijos de Nicky. La familia, dispersa en más de un conflicto doméstico, se vuelve a reunir, a los golpes, con alguna que otra herida sin sanar, en torno al futuro del cabaret.

Lo que puede ser un más que buen punto de partida, se pierde en la dispersión de los personajes, en un desganado mecanismo de contrapuntos entre protagonistas dados más por capricho, que por otra cosa.

La película está planeada para que cada divo del elenco tenga su momento, hasta Emanuelle Béart (¿qué se hizo en la boca?) que le da para cantar un par de temas luciendo su voz en un vestido ajustado.

Pero, los engranajes de la maquinaria están oxidados. Lo que fluía natural en “El cantante”, caminando al borde de la intrascendencia sin caer nunca en ella, en “La historia de un amor” (pésimo traducción local para la original “Los héroes de la familia”) se hunde en ese mar de medianía, sin poder levantar el mentón de la superficie.

Sin grandes momentos ni líneas brillantes, “La historia de un amor” pasará como un bostezo, sin dejar marca. Apenas el fulgor de Catherine Deneuve, toda una dama de la pantalla.

CONSEJO: dejar pasar.
18.10.07
mata hari
El 15 de octubre de 1917 fue un mal día para la bailarina Margaretha Geertruida Zelle: fue fusilada bajo cargos de traición contra la república francesa en favor de Alemania.
Esa acción, en realidad casi rutinaria en un contexto bélico, significó muy poco en los hechos para el curso de la Primera Guerra Mundial, que terminaría dos años después. Pero sí marcó la historia del espionaje. Zelle usaba, artísticamente, un seudónimo derivado del javanés y traducible como pupila del amanecer: Mata Hari.
Pese a que su imagen haya quedado asociada a la seducción fatal, el fisgoneo y la delación, varias investigaciones la muestran más como una víctima de tiempos tormentosos, sacrificada en nombre de una causa superior. De hecho, está casi demostrado que, más que para Alemania, Mata Hari trabajaba para Francia. Aunque debe destacarse que su profesión habitual, y por la cual ganó verdadera fama tiempo antes de la guerra, discurría entre velos sueltos sobre las tablas y las sábanas ajenas.
Zelle había nacido en la ciudad holandesa de Leeuwarden en 1876, y a los 13 años, debido a la bancarrota familiar, fue puesta bajo la tutela de un tío. A los 18 años conoció a su futuro y desastroso marido a través de un aviso matrimonial contestado con una foto adjunta. Se trataba de un capitán del ejército holandés varios años mayor que ella. Después del casamiento, marcharon juntos hacia un destino militar en Java, donde ella seguramente conoció la expresión que hoy es una marca registrada.
Todo lo demás, que incluye su fama delante y detrás de bastidores, la invención del strip-tease, la ejecución de actos que jalonan una vida de aventuras, pero al mismo tiempo desamparada, son ya una leyenda que tuvo su rúbrica frente a aquel pelotón de fusilamiento.
LUIS INI
“Hace 90 años. El triste adiós a Mata Hari”
(la nación, 15.10.07)
Esa acción, en realidad casi rutinaria en un contexto bélico, significó muy poco en los hechos para el curso de la Primera Guerra Mundial, que terminaría dos años después. Pero sí marcó la historia del espionaje. Zelle usaba, artísticamente, un seudónimo derivado del javanés y traducible como pupila del amanecer: Mata Hari.
Pese a que su imagen haya quedado asociada a la seducción fatal, el fisgoneo y la delación, varias investigaciones la muestran más como una víctima de tiempos tormentosos, sacrificada en nombre de una causa superior. De hecho, está casi demostrado que, más que para Alemania, Mata Hari trabajaba para Francia. Aunque debe destacarse que su profesión habitual, y por la cual ganó verdadera fama tiempo antes de la guerra, discurría entre velos sueltos sobre las tablas y las sábanas ajenas.
Zelle había nacido en la ciudad holandesa de Leeuwarden en 1876, y a los 13 años, debido a la bancarrota familiar, fue puesta bajo la tutela de un tío. A los 18 años conoció a su futuro y desastroso marido a través de un aviso matrimonial contestado con una foto adjunta. Se trataba de un capitán del ejército holandés varios años mayor que ella. Después del casamiento, marcharon juntos hacia un destino militar en Java, donde ella seguramente conoció la expresión que hoy es una marca registrada.
Todo lo demás, que incluye su fama delante y detrás de bastidores, la invención del strip-tease, la ejecución de actos que jalonan una vida de aventuras, pero al mismo tiempo desamparada, son ya una leyenda que tuvo su rúbrica frente a aquel pelotón de fusilamiento.
LUIS INI
“Hace 90 años. El triste adiós a Mata Hari”
(la nación, 15.10.07)
17.10.07
western metafísico

PERSEGUIDOS POR EL PASADO
“Perseguidos por el pasado” es un western con una estructura simple, con un conflicto dramático fuerte, montado en dos muy buenas actuaciones. Sin hallazgos, sin grandes novedades estilísticas, es una historia sólida, con la naturaleza como fondo. Puede ser visto como la historia de una venganza. Pero en realidad es la historia de un perdón, el perdón necesario tanto para el ofensor como el ofendido, para poder, finalmente, descansar en paz.

“Perseguidos por el pasado” es un persecución de un hombre buscando a otro: Carver inicia una caza de Gideon, una caza que ya llevaba muchos años, una venganza que viene a lavar una ofensa, una matanza, de la época de la Guerra Civil norteamericana. La película (la persecución viene de mucho antes) empieza en la nieve, en las montaña; culmina en el calor sofocante del desierto. El viaje opera en otro plano: inicia en la realidad pero termina siendo metafísico.

“Perseguidos por el pasado” no brillará como un filme con hallazgos estructurales o temáticos, pero logra lo que no muchas películas pueden alardear: es coherente, sólida y sin baches. Responsabilidad de ello es la muy buena dupla actoral central, Liam Neeson y Pierce Brosnan (este último en su mejor actuación), agregándose, casi al final del filme, Anjelica Houston. Se destaca también la fotografía de John Toll para llevar a la pantalla la textura de esos paisajes agrestes, fundamentales en el contrapunto dramático del filme.
Escenas: el diálogo con el indio, en el charco de agua, al empezar el desierto; el encuentro de Gideon y Carver en el desierto; la escena de la extracción de la bala en la nieve helada.

Frases:
Hijo, nadie puede proteger a nadie en este mundo.
-¿Cómo se escribe “esposa”?
-Chico, es p-u-t-a. No te preocupes como se deletrea, una mujer no será tuya salvo que le pagues por noche. Págale y se dulce con ella, es todo. Nunca mezcles dinero y amor.
Los hombres siempre eligen un arma a un remedio.
-El tiempo pasó, tú dices que tu guerra terminó…
-Sólo el que muere sabe el fin de la guerra, Capitán…

Bendíceme Señor, con mi fortaleza. Él prepara mis dedos para luchar y mis manos para la guerra. Amén.
Pide un deseo. Lo que es tuyo siempre retorna a ti. Lo que has tomado, siempre vuelve a ti también.

CONSEJO: se puede esperar al DVD, pero anotar en los primeros lugares de la lista.
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