31.12.05

chau 2005!

Image hosted by Photobucket.com

Último post para el 2005, el año en que “Libreta Chatarra” tomó la posta de “Super Chatarra Special” en el ciberespacio. Tiempo de balances, internos y externos. De puertas adentro, más que satisfactorio este experimento del weblog. Las estadísticas nos señalan que casi hemos triplicado el número de visitantes semanales, que nos han llegado visitas de los lugares más distantes del mundo y que casi un centenar de seguidores se han suscripto al Grupo Yahoo! de “Super Chatarra” para recibir, cada lunes, los posts de la semana en sus casillas de correos. Desde ese punto de vista, el salto al weblog ha sido exitoso y se va acercando a lo que queríamos hacer cuando intentamos este cambio de formato. Para el próximo año, habrá que proponerse intentar más, buscarle más vueltas a nuestra propuesta. Pero vale agradecer que hayan estado ahí, fielmente, día a día, semana a semana.

A partir de mañana, durante toda la semana siguiente, publicaremos el ranking cinematográfico 2005, que veníamos haciendo en “Super Chatarra Special” los últimos años. Cada día, una categoría especial (las mejores y peores películas, las mejores escenas, frases, personajes, actuaciones y el tradicional Baba Memorial).

También había sido una tradición del Chatarra, algún editorial político sobre el año cerrado. El último año postulamos la inutilidad de todo análisis político y parece ser que lo transcurrido en este año, ratifica esa sensación. Tanto interna como externamente, la norma es la mediocridad de las dirigencias políticas, la conformación de una estructura mafiosa que se esmera en escamotear mecanismos de participación a la sociedad.

2005 puede ser citado como el año de las catástrofes. Y más allá de su imprevisible componente aleatorio, quedó en evidencia las deficiencias de los aparatos estatales para afrontar las tragedias. Comprendimos lo que significa el estado mínimo propuesto por los fundamentalistas neoliberales. Inevitablemente, cuando veíamos las imágenes de una Nueva Orleáns inundada y abandonada a su suerte, nos preguntamos cuánto del dinero quemado, día a día en la ocupación militar en Irak, representaba el mantenimiento de los diques de la ciudad. Hay otras prioridades y ninguna incluye a la gente.

Este fue otro año de muertes inútiles. Otro año en que asistimos al concurso de las excusas, más que el de las soluciones. Pero detrás de cada cifra, de cada récord superado en las portadas de los diarios, está la vida de una persona que no pudo ser, que vio interrumpida su posibilidad de iluminar el mundo con su existencia. Muchas luces se apagaron este año. Y no hay nada que se haya hecho para impedir que este apagón se repita en el 2006.

El problema no es que nos tocó vivir en una época infame. El problema es que nos tocó vivir en una época de infames satisfechos. Y para eso no hay muchas soluciones que se puedan esperar.
Alejandro Korn decía (cito de memoria) que vivíamos en una época que se podía recorrer en segundos, con el telégrafo, la distancia que separa una punta a la otra del planeta. Pero que la distancia más difícil de cruzar, todavía, eran los escasos centímetros de espesor del cráneo que separaban una idea del cerebro.

El problema, tantos años después, sigue siendo el mismo. Comprender y emocionarse. Ponerse en el lugar del otro. Perdonar y amar. Apreciar la belleza y la fugacidad de la vida. Distinguir lo que está bien de lo que está mal. Distinguir lo que estamos haciendo mal y tener el suficiente valor para hacer lo correcto, aunque no nos convenga.

Una revolución interior. Una revolución del alma, silenciosa y puertas adentro.

Y tal vez, los infames se levanten un día y se den cuenta que están solos, tan solos con su conciencia, que no les quede otra que cambiar.

Apostamos a ello, aunque sea utópico. Porque llegamos a tal punto que lo único que queda es apostar por lo irracional y lo improbable.

Levantamos la copa y un feliz 2006, donde quieran que estén, en cualquier punto del planeta.

¡Salud!

villa del parque, 31.12.05

29.12.05

pensamiento de otoño

Lianas resecas sobre el viejo árbol, cuervos de la noche,
Minúsculo puente sobre el torrente, una casa.
Camino antiguo, viento del oeste, caballo enjuto,
Sol que cae al poniente:
Y, en el borde del mundo, un hombre con el corazón herido.

MA TCHE-YUAN
(poeta chino, mediados del siglo XIII)

27.12.05

batman 1966

Image hosted by Photobucket.com
BATMAN 1966.
Música compuesta por: Nelson Riddle.
Film Score Monthly - Silver Age Classics Vol. 3 Nº 7


el cine y su música

(c) Jorge Luis Viera.



"No doy absolutamente ninguna excusa por Batman. No se supone que sea una contribución a la cultura del mundo. No se supone que contenga mensajes profundos..." Así definía a la serie de TV y al film William Dozier, productor ejecutivo de aquel extraordinario suceso mediático de los años sesenta. Porque, digámoslo abiertamente, este "rescate" realizado por Film Score Monthly tiene por finalidad reencontrar a los fanáticos con el histórico "score" de la película de 1966.

Image hosted by Photobucket.com

Lo consigue sumergiéndonos de inmediato –reminiscencias musicales mediante- en aquel mundo absolutamente "naif" donde la llamada "psicodelia" reinaba en todas las manifestaciones artísticas, conviviendo a la vez con los ecos finales de la "razonable" década anterior.

Image hosted by Photobucket.com

Musicalmente, el score de este Batman es también eso: el jazz trepidante y repleto de vitalidad del maestro Nelson Riddle (autor de la música del film Lolita, versión Stanley Kubrick), en constante amalgama con ritmos nuevos para la época y con desviaciones melódicas propias de la improvisación y acertados momentos donde el romance y la acción son tan rotundos como en un viejo film de aventuras. Aquellos que musicalmente sólo Korngold o Steiner supieron deparar a la audiencia.

Image hosted by Photobucket.com

En la película, Batman y Robin, el duo dinámico (como se los llamó por aquel entonces) enfrentan al terrible combo de villanos formado por el Pingüino, el Guasón, el Acertijo y Gatúbela que buscan, una vez más, apoderarse de Ciudad Gótica (y por qué no, del mundo).

Image hosted by Photobucket.com

El importante compositor, gran arreglador y director de orquesta que fue Nelson Riddle encuentra en esto la posibilidad de desplegar todos sus recursos y ofrecernos abundante acción ("Acknowledgment/Main title", "Credulous creatures/Fine finkish friends", "False feathers/Swalliw this pill" y "Attack/Take it in tow"), romance apasionado ("Kitka" y "Shades of sholensic") y evidente suspenso ("Vials").

Image hosted by Photobucket.com

También se escuchan cuatro interesantes "bonus tracks", entre los que se destacan "Again", tema que Lionel Newman (hermano del célebre Alfred) creara para el film Road house en 1948 y el "Batman theme" compuesto por Neal Hefti para la serie de televisión, importante presencia en el CD si consideramos que casi no forma parte de la banda sonora de la película.

Image hosted by Photobucket.com

"No se supone que Batman contenga mensajes profundos..." No obstante, e intentando ser objetivos, podemos suponer que quien adquiera esta edición limitada (y tenga entre 30 y 40 años) recuperará un poco de su propia historia musical.

Image hosted by Photobucket.com

Aquella que ya se perdió en el tiempo, y en la que era posible combatir al mal justo antes de hacer los deberes del colegio.

Image hosted by Photobucket.com

Esta nota puede consultarse en:
http://elcineysumusica.blogspot.com

spam

Image hosted by Photobucket.com

¿De dónde proviene la palabra “spam”, tan lamentablemente actual, en especial en días festivos como éstos, cuando dejamos un par de días sin chequear nuestra casilla de correos? Wikipedia ofrece el origen del vocablo. Sus orígenes datan de 1937, cuando la empresa norteamericana Hormel Foods lanzó al mercado el producto Hormel's Spiced Ham (el jamón aderezado de Hormel), carne en lata que tuvo éxito inmediato, convirtiéndose su nombre en el genérico del rubro. Tiempo después, su fabricante acotó el nombre a las cuatro letras célebres: spam. Usado como provisión para los soldados soviéticos y británicos en la Segunda Guerra Mundial, tras la contienda bélica se difundió en el mundo, popularizándose en los años ’60 por la introducción de una anilla en el envase, que permitía abrir el producto sin recurrir a un abrelatas.

El siguiente giro para la palabra “spam” se debe al popular grupo británico Monty Python que en un sketch de “Flying Circus” de 1969, un grupo de vikingos cantaban a coro la palabra “spam” que era ofrecida en el menú por las camareras de un restaurante. “Spam, spam, spam, spam. ¡Rico spam! ¡Maravilloso spam! Spam, spa-a-a-a-a-am, spa-a-a-a-a-am, spam. ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! Spam, spam, spam, spam" cantaban a coro los famélicos vikingos.

La popularidad del sketch difundió la palabra, como sinónimo de la repetición sin fin de un texto de poco o nulo valor, definición que calza como anillo al dedo para el correo basura que inunda nuestras casillas electrónica de correos.

FUENTE:

El artículo del origen de la palabra “spam” puede leerse en:
Wikipedia.org

El sketch de los Monty Python se encuentra, en inglés, en:
http://bau2.uibk.ac.at/sg/python/Scripts/TheSpamSketch

y la traducción al español, en el excelente sitio:
http://www.niusleter.com.ar/spam.html

26.12.05

un pedazo de cielo

Image hosted by Photobucket.com
CHICKEN LITTLE

Está bien, no está al nivel de “Los increíbles” o “Buscando a Nemo”, pero se disfruta. “Chicken Little” es una historia menor de animación, pero tiene buenos momentos, personajes entretenidos, algunos gags para destacar y un mensaje en segundo plano para el público infantil (y no tanto): la necesidad de cualquier pollito-niño de no dejar deudas pendientes con su papá gallo. Los reclamos no realizados en su momento, las demandas no explicitadas, el juego del teléfono descompuesto termina pagándose en la disminución de la autoestima, en tratar de ser algo que no se es y, en una inevitable, caída de plumas.

Todo empezó para Chicken Little el día que cometió un error: alarmó innecesariamente a la población por confundir una bellota con un pedazo de cielo octogonal que le golpeó en la cabeza. Desde entonces, todos en el pueblo no dejan de recordarle su error y su padre no hace otra cosa que aconsejarlo que haga lo posible para pasar desapercibido. Exiliado a esa Siberia de la Burla que es la escuela primaria, Chicken Little sólo cuenta con la amistad de otros freaks como él, un chanchito amariconado, un pececito con escafandra de agua y una patita fea. Como siempre, la vida da revancha, y Chicken Little se convierte en un héroe, por un día. Hasta que otro pedazo de cielo le vuelve a caer sobre la cabeza. Decisiones éticas, posturas de defender la opinión propia ante el generalizado marco de estupidez global. Esa es la disyuntiva de este pollito de gafas: ser él o resignarse a mimetizar como uno más de la granja.

Image hosted by Photobucket.com

Personajes: el chanchito Piggy y el alcalde pavo (un retrato vivo de los políticos argentinos). Escenas: el juego de quemados en la escuela; el partido de béisbol; los ataques de pánico del chanchito Piggy, con su necesidad de cantar temas de Rod Stewart para tranquilizarse; la charla entre Chicken Little y su padre, cuando el cielo se viene abajo.

Frases: "¿Dónde empezamos? Que tal en: 'había una vez...' ¿Cuántas historias han escuchado que comiencen así? Hay que probar otra cosa... ¡Lo tengo! ¡Así comienza la película! No, no lo creo. ¿Suena conocido de alguna manera, o no? Oh, no... ¡Con el libro no! ¡Todos han visto eso antes! ¡Cierra el libro! De esa manera no empezaremos. Haremos lo siguiente: iremos al día en que las cosas no podían salir peor"; "No, papá. No era una bellota. Era un pedazo del cielo. De verdad. Tienes que creerme"; "¿Te acuerdas que te dije que hay que mantener perfil bajo?"; "¡Escuchen! Página 62, traduzcan todas las palabras a idioma oveja. 'El'", "Bee", "'Ella'", "Bee", "'Ellos'", "Bee"; "Divídanse en dos equipos: populares contra impopulares", "¿Entrenador?", "¿Sí, impopular?"; "¡Apunten al cerdo, niños!"; "Sí, pero de acuerdo a una nota, tienes que dejar de esconderte y enfrentarte a eso. Y otra nota dice que sí evitas 'cerrar casos', con tus padres, las plumas se te pueden caer"; "Oakey Oaks venció a sus enemigo: Spungs Alley Taters. Perdiendo por un punto y un hombre en la cancha, tenemos opción otra vez. ¡La emoción no se basa en divertirse, ni en el orgullo! ¡Se basa en el resultado! ¡Y burlarse en su cara cuando uno gana!"; "Voy a decir la verdad: He visto animales muertos con mejores reflejos"; "¡Todos estamos en peligro! ¡Tírenme fuera de la nave si pasa algo! Deja un poco de municiones... Y agua... Papitas fritas, si tienen"; “¡Basta, Piggy! ¡Sino te quito tu colección de Streisand!", "¡No metas a Barbara en esto!";

Image hosted by Photobucket.com

"Nunca estuviste ahí conmigo. En el juego, sí. Pero no cuando el cielo cayó"; "Lamento que te haya hecho creer que mi amor es algo que te tenías que ganar"; "Vamos, papá. Tenemos un planeta que salvar"; "Sólo quiero decir que siempre me has parecido atractiva"; "Encantado de conocerlos. Disculpen la invasión. Pero, ¡soy papá! Ya saben como son los niños. Cuando necesitan de uno, uno hace lo que sea"; "Otra vez se soltó esa cosa. Siempre que venimos pasa eso. En serio, cariño. Un día le va a caer a alguien en la cabeza"; "¡Muchacho, hablamos de Hollywood! Algo que nunca hacen es arruinar una buena historia"; "¡Eso es exactamente lo que pasó!"; "¡Habitantes de Oakey Oak! Hay momentos en los cuales el cielo cae. Pero no se rindan. Porque cada día, ¡es un día nuevo!"

CONSEJO: para ver. No desesperadamente, pero se disfruta.

25.12.05

árbol de navidad

Hay dos árboles de Navidad tradicionales en Manhattan: uno, de unos siete metros, está exactamente bajo el arco de la plaza Washington, al final de la Quinta Avenida, y casi nadie se detiene a verlo. El otro, frente al Rockefeller Center, concentra multitudes insaciables. El de este año fue cortado la tercera semana de noviembre en Wayne, un área boscosa al norte de Nueva Jersey, y transportado en un camión de una cuadra de largo. Es un pino noruego de casi veintitrés metros, que pesa nueve toneladas y que seguirá allí hasta el 6 de enero, cuando el mismo camión se lo lleve para que lo reduzcan a tablones de dos centímetros. Yo prefiero el árbol desvalido que está cerca de la Octava Avenida, a la entrada de la estación de Pennsylvania. Mide poco menos de un metro y, si llega a fines del año, será por un verdadero milagro de Navidad.

La estación de Pennsylvania (a la que todos llaman Penn Station) comparte con el Madison Square Garden una mole de dos manzanas, entre las calles 31 y 33, al oeste de Manhattan. Desde allí salen los trenes a Long Island, Washington y Montreal. Poco antes de la medianoche, cuando la frecuencia de los viajes se atenúa y los negocios de comida rápida cierran las puertas, se convierte en el lugar más triste de la ciudad. Los vagabundos sin techo, que ocupan algunas sillas vacías de los Pizza Hut y los Roy Rogers, son expulsados sin contemplaciones por los encargados de la limpieza y, desde entonces, los que no disponen de un refugio estable van de un túnel subterráneo a otro en busca de un rincón de penumbra para echarse a dormir.

(…)

Fue una de esas noches cuando descubrí el árbol. Aunque la calefacción es perceptible, hay pocos sitios en la terminal que no estén cruzados por ráfagas árticas. Hasta en los pasos subterráneos se congelan las manos y las narices. Cerca de los baños, sin embargo, hay un punto en el que confluyen dos entradas de calor. Los policías, que conocen el refugio, no permiten que nadie se eche allí a dormir, pero no se han opuesto, hasta ahora, a la presencia del árbol, que está en el centro, bajo un reflector.

Es un paraguas que debió ser elegante en su vida remota, con un bastón central de madera y varillas negras. Lo han enterrado en una maceta de hojalata, sobre una pasta de tierra y cartones que Dolly, la decana de los sin techo en la estación, mantiene siempre húmeda y compacta. De la armazón cuelgan boletos de trenes en desuso, cartones del metro, serpentinas de colores. Sobre el suelo, en semicírculo, están tendidas medias de lana con los nombres de los vagabundos que imaginaron esta obra maestra de la ingenuidad: Sam, Terry, Doug, Alma y Dolly.

(…)

El 29 de noviembre, los cinco estaban cerca del Rockefeller Center, contemplando cómo adornaban el gran árbol de Navidad, cuando Alma les propuso poner uno por su cuenta en la estación de Pennsylvania. Doug -un frustrado jugador de basquetbol- creyó que sería un pino enorme con guirnaldas costosas y estuvo burlándose de Alma toda la tarde, hasta que ella aclaró que no se trataba de un árbol real, sino de un símbolo, un "como árbol", algo que lo representara. Quizás un paraguas.

Poco después, Terry compró el paraguas por dos dólares en una tienda de segunda mano de la calle 42, Dolly desnudó las varillas con delicadeza, Doug y Alma consiguieron la maceta con tierra en el negocio de flores que está junto al túnel de la Séptima Avenida, y Sam logró que un vendedor coreano de ropa vieja, en la calle 32, les regalara tres pares de medias de lana, sobre las que Alma pintó los nombres. Nadie sabe de dónde Alma sacó las lentejuelas de colores con las que hizo la estrella que está clavada sobre la punta del paraguas.

El miércoles 14 de diciembre lograron el permiso verbal de la policía de la estación, que sigue viendo el árbol como un estorbo de breve vida. Al amanecer del sábado 17, cuando todos dormían, los obreros de la limpieza iban a llevárselo pero Doug, que tiende sus abrigos en el túnel que va hacia la línea azul del Metro, los vio justo a tiempo.

A eso de las ocho de la noche del sábado 17, una mujer dejó caer una moneda de veinticinco centavos en la media de Dolly. El domingo por la mañana ya habían reunido veinte dólares. Alma decidió que, si en Navidad llegaban a los cien dólares, comprarían juguetes y los regalarían a los chicos de los refugios. "Los pobres han sido siempre los que más ayudan a los pobres", dijo Sam. Con su voz de pájaro, Alma le hizo eco: "Jesús era pobre, ¿no?"

Nunca hubo árboles de Navidad en la estación de Pennsylvania. Después de ahora puede que haya otros, pero ninguno tendrá tanto sentido como el de Alma, Dolly, Terry, Sam y Doug. Allí han de estar los cinco todavía, junto al paraguas lleno de guirnaldas que sólo ellos ven.

TOMÁS ELOY MARTÍNEZ
El árbol de la estación Pennsylvania
(la nación, 23.12.05)

24.12.05

es un mono grande y pisa fuerte

Image hosted by Photobucket.com
KING KONG

En una frase: la película es tan grande como el simio. Peter Jackson metió las manos en uno de los grandes símbolos del arte cinematográfico, un icono máximo de esta disciplina relativamente nueva. Y comprendió (cosa que no hizo Dino De Laurentiis con el mamarracho que produjo en 1976) que hay una sola manera de meterse con los símbolos: con grandeza. Así como en su momento destacamos a Mel Gibson afrontando la Pasión de Cristo o Wolfgang Peterson con la épica guerra de Troya, destaquemos ahora a Jackson. Llevó al extremo las interpretaciones freudianas del símbolo de King Kong, buscó los límites de la metáfora sexual detrás de la bella y la bestia y construyó un monumental homenaje de tres horas al cine. "King Kong" es una de las más bellas películas de este año. La crítica agotó el calificativo "desmesura" al criticar "King Kong". Yo rectifico y repito: no es desmesura, es grandeza. Absoluta y total grandeza. Y hasta es justo que el mono más excepcional de la historia del cine, confronte con Carl Denham, el alter ego de Orson Welles, otro animal del cine, otra bestia de la lente, tan implacable, feroz y egocéntrico como el gorila que arrasa Nueva York.

Image hosted by Photobucket.com

La tesis principal de esta versión 2005 de "King Kong" es clara: el primer rasgo que nos diferencia de las bestias, es la capacidad de apreciar la belleza. En ese mundo salvaje y violento de la Isla de la Calavera, Kong es diferente, no por su excepcional talla, no por ser el único de su raza, no por su ferocidad; Kong es distinto porque ha visto a la bella y se ha conmovido. En su profunda mirada brilla la conciencia; sabe que anhela aquello que nunca, jamás, podrá obtener. Pero (vital pero) también es conciente de su necesidad de respetar aquello que, aunque imposible, merece persistir.

La escena en la que los protagonistas libran un duelo a muerte con insectos y vermes gigantes, con música clásica de fondo, es un momento clave del filme. Es la lucha del hombre contra la muerte, el combate del ser humano contra el olvido, desde que se incorporó sobre sus pies, en un ambiente hostil. Luchar por sobrevivir, no nos hizo diferente a los animales. Justipreciar la vida, sí. Comprender lo que nos rodea, perseguir el misterio, conmovernos ante la belleza, eso nos distinguió de la bestia, del animal, de las máquinas de carbono matándose unas a otras. Eso diferencia a Kong del resto; eso explica su tremenda y absoluta soledad, en la isla de los salvajes.

Image hosted by Photobucket.com

Peter Jackson dispuso de los tres actores que mejor expresan emociones con sus miradas, en este momento de la pantalla mundial: Naomi Watts, Adrien Brody y Andy Serkis (el hombre que dio movimiento al golem digital de Gollum, en "El señor de los anillos"). "King Kong" es una película de miradas, de primeros planos de electricidad emotiva que encienden la pantalla. La relación entre Kong y Ann Darrow está explicada, más que en parlamentos, en los intensos cruces de miradas entre la bella y el mono. La evolución psicológica de los protagonistas se graba en sus ojos. Es una delicia que, en una megaproducción de efectos especiales, la clave sea la actuación, el pilar más fuerte esté en lo que los actores puedan transmitirnos al mirar a la cámara.

Image hosted by Photobucket.com

Hay otro personaje capaz de conmoverse en el filme: Carl Denham, el tiránico director, homenaje a Orson Welles, la máquina de mirar, el perseguidor del misterio, un misterio que no puede entender, pero que siente tan importante como para arriesgar su propia vida y la de los demás (otro brillante trabajo de Jack Black). Pero este personaje se desvía de su destino, se pervierte por un puñado de dólares. A la inversa de Kong, profana el misterio, con el burdo apetito del mercader. Metáfora social, el drama existencial de Kong se transforma, maniatado en el escenario rodeado de bufones de cartón, en una caricatura ridícula, en una indiferencia atroz. El público masificado que aplaude ante el rugido y ríe cómodamente ante el chiste tonto, es una irónica mirada que el director proyecta al otro lado de la pantalla, al espectador promedio aburguesado que es incapaz de reconocer lo bello, de conmoverse con el misterio.

Jackson se permite ofrecer varios homenajes al cine y a la industria del espectáculo. Utiliza los mismos trucos de los años 30, pero con las técnicas del nuevo siglo. Un ejemplo: la estampida de los dinosaurios. Para el espectador desprevenido, hay un toque desprolijo en la realización digital de esta secuencia, algo demasiado plano, con poca profundidad de la imagen, donde notoriamente vemos a los protagonistas corriendo delante de una pantalla verde. Sencillamente es un homenaje a las películas de clase B de antaño. Adrede usa ese recurso (hoy anticuado) de actores corriendo delante de escenas proyectadas. Sólo que ahora son dinosaurios generados por computadora. Pero el principio conceptual es el mismo.

Tal vez, por eso, "King Kong" sea una película que se malinterprete para gran parte del público. Hay muchos guiños cinéfilos que pasarán, seguramente, desapercibidos para la mayoría (remember, el guionista escribiendo dentro de una jaula). Y es una lástima, porque esos guiños forman parte de esta grandeza épica del filme.

Image hosted by Photobucket.com

Escenas a destacar: la presentación de la época, en la primer secuencia de la película; la lucha entre Kong y el dinosaurio; Kong bailando con la bella, en el lago congelado del Central Park; la secuencia final de Kong sobre el Empire State; la postrera mirada final de Kong a Ann Darrow; Ann haciendo morisquetas ante Kong que festeja ruidosamente como un chico; Denham demandando a su asistente que traiga la cámara; la lucha con los insectos gigantes; el encuentro entre Denham y Ann.

Frases: "¡Grita Ann! ¡Grita por tu vida!"; "Herb, ¡la cámara!"; "Sólo soy un actor con una pistola que perdió su motivación"; "Soy alguien en quien puedes creer. Soy productor de filmes"; "Hay una sola cosa en el mundo que pudo hacer esto... ¡el Abominable Hombre de las Nieves!"; "¡Actores! Viajan por el mundo y lo único que ven es un espejo"; "Trae el trípode y todo lo demás para filmar", "¿Quiere que cambie a una lente de 6 pulgadas?", "El Gran Angular estará bien"; "No fueron los aeroplanos. La Bella mató a la Bestia"; “Él era un héroe. La película será en su memoria. Y todas las ganancias serán para su viuda y sus hijos”; “"Y la bestia miró la cara de la bella. Y detuvo su mano. No pudo matarla. Y desde ese día, es como si estuviera muerto".

CONSEJO: imperdible.

23.12.05

las minas y los mineros

Las sociedades humanas tienen lo que en los teatros se llama un tercer subterráneo. El suelo social está todo minado, ya sea para el bien, ya sea para el mal. Existen las minas superiores y las minas inferiores.

Hay bajo la construcción social excavaciones de todas suertes. Hay una mina religiosa, una mina filosófica, una mina política, una mina económica, una mina revolucionaria.

La escala descendiente es extraña. En la sombra comienza el mal. El orden social tiene sus mineros negros.

Por debajo de todas las minas, de todas las galerías, por debajo de todo el progreso y de la utopía, mucho más abajo y sin relación alguna con las etapas superiores, está la última etapa. Lugar formidable. Es lo que hemos llamado el tercer subterráneo. Es la fosa de las tinieblas. Es la cueva de los ciegos.

Comunica con los abismos. Es la gran caverna del mal. Las siluetas feroces que rondan en esta fosa, casi bestias, casi fantasmas, no se interesan por el progreso universal, ignoran la idea y la palabra. Tienen dos madres, más bien dos madrastras, la ignorancia y la miseria; tienen un guía, la necesidad; tienen el apetito como forma de satisfacción. Son larvas brutalmente voraces, que pasan del sufrimiento al crimen. Lo que se arrastra en el tercer subterráneo social no es la filosofía que busca el absoluto; es la protesta de la materia. Aquí el hombre se convierte en dragón. Tener hambre, tener sed, es el punto de partida; ser Satanás es el punto de llegada.

Hemos visto en capítulos anteriores algunos compartimentos de la mina superior, de la gran zanja política, revolucionaria, filosófica, donde todo es noble, puro, digno, honrado.

Ahora miramos otras profundidades, las profundidades repugnantes.

Esta mina está por debajo de todas y las odia a todas. jamás su puñal ha tallado una pluma; jamás sus dedos que se crispan bajo este suelo asfixiante han hojeado un libro o un periódico. Esta mina tiene por finalidad la destrucción de todo.

No sólo socava en su hormigueo horrendo el orden social, el derecho, la ciencia, el progreso. Socava la civilización. Esta mina se llama robo, prostitución, crimen, asesinato. Vive en las tinieblas, y busca el caos. Su bóveda está hecha de ignorancia.

Todas las demás, las de arriba, tienen una sola meta: destruirla.

Destruid la caverna Ignorancia, y destruiréis al topo Crimen.

VÍCTOR HUGO
Los miserables

22.12.05

los magos están alzados

Image hosted by Photobucket.com
HARRY POTTER Y EL CÁLIZ DE FUEGO

Vale detenerse y comparar el primer episodio de las aventuras de Harry Potter con esta cuarta película, para saber cuanto ha ganado, desde entonces, cuanta hondura dramática han alcanzado sus personajes. "Harry Potter y el cáliz de fuego" es otro paso hacia delante, la más oscura y emocionante de las cuatro películas del pequeño gran mago.

En este episodio, Harry Potter entrará, a su pesar, en un peligroso torneo de magos, donde están representadas tres escuelas de magia. Cada prueba impone un riesgo. Pero detrás de su participación, surge la sombra de Lord Voldemort, el oscuro enemigo de Potter, el asesino de sus padres, moviendo los hilos tras bambalinas.

Image hosted by Photobucket.com

"Harry Potter y el cáliz de fuego" es, en realidad, una alegoría de la adolescencia, el paso a la adultez de este grupo de amigos. La competencia no es más que la metáfora de la vida, un juego no apto para cobardes y donde uno está sólo. Si se quiere jugar, hay que poner el cuerpo.

Trinidad que se repite en la trama: hay tres pruebas que Potter debe superar y a la vez, tres grandes males o pecados capitales de la magia. Potter aprenderá a tener el suficiente valor para salvar la vida, tener valor para salvar la vida de otros, arriesgando la propia y el valor para competir pero, aún más valor, para saber cuando parar y mirar hacia atrás. Los pecados son el menosprecio a otros seres, la crueldad y el pecado mayor de todos, el asesinato.

Image hosted by Photobucket.com

Ese es el mundo que deben afrontar Harry, Ron y Hermione. Un mundo del despertar sexual (las bellas señoritas y los fornidos muchachos), del coqueteo, del primer beso, pero también ese mundo de maldad acechando, el mundo de dolor y de muerte, los claroscuros de la existencia.

El combate final será otro: Harry Potter se verá cara a cara con el mal. Y sabrá que hay algo más fuerte que toda la magia negra: el amor y el apoyo de los que nos aman. "Aquí tienes amigos, no estás sólo" le dice Dumbledore en el final de la película, tras recitar la tesis del filme y augurar los tiempos oscuros que sobrevendrán en el próximo episodio. (Se perfila una remake de la Segunda Guerra Mundial: rusos, ingleses y franceses por un lado; un demoníaco Señor de la Oscuridad por el otro).

Image hosted by Photobucket.com

La dirección de Mike Newell ha sabido aportar bellas imágenes, dar con la estética justa, que esta serie no contaba en los dos primeros episodios. Aquí se profundiza todo lo bueno hecho en esa tercera parte y se da un paso más, en la dirección correcta.

Emma Watson (Hermione) sigue robando protagonismo en el terceto principal; Rupert Grint (Ron) cada vez está quedando más como el personaje cómico secundario, sin ningún peso en la acción y Daniel Radcliffe, nuestro Harry Potter, es muy livianito, pero logra esconderse en el guión y los efectos especiales para hacer de lo suyo, apenas decoroso.

Un cameo especial para Miranda Richardson (la periodista sensacionalista), la gran aparición de Ralph Fiennes, como Lord Voldemort y la gran actuación de Brendan Gleeson como "Ojo Loco" Moody, personaje clave de esta parte.

Escenas: el mundial de quidditsch; el encuentro final con Lord Voldemort; la persecución área del dragón; el ataque de pánico de Ron tras invitarla al baile a Fleur Delacour (la más linda de las bellas chicas de la Academia de Magia Beauxbatons); el reportaje de Rita Skeeter; el abrazo de Hermione a Harry, antes de la primera prueba.

Image hosted by Photobucket.com

Frases: "¡La Gloria Eterna! Es lo que le espera al estudiante que gane el Torneo de los Tres Magos. Pero para lograrlo deberá sobrevivir a tres pruebas. Tres pruebas en extremo riesgosas"; "Si son elegidos, estarán solos. Y créanme si les digo que este torneo no es para asustadizos"; "Quien desee participar en el Torneo, sólo debe escribir su nombre en un pedazo de pergamino y lanzarlo a la llama antes del jueves a esta hora. Piénsenlo con mucho cuidado. De ser elegidos, ya no hay marcha atrás"; "¿Quién puede decirme cuántos maleficios imperdonables existen?"; "Brillante, ¿no les parece? Está completamente loco", "Es aterrador estar cerca de él. Pero él, realmente, sí se ha enfrentado al mal"; "Harry, ¿tú pusiste tu nombre en el Cáliz de Fuego?"; "Aquí estás, un muchacho de 12 años...", "Tengo 14, lo siento"; "Mis ojos no se humedecen con el fantasma de mi pasado"; "Mantén a tus amigos contigo"; "Ronald me pidió que te dijera que Seamus le dijo que Vin le dijo a Parvati que Hagrid te busca"; "Dragones, es la primera prueba. Hay uno para cada uno"; "No importa lo que hay dentro. No lo creerías si te lo dijera"; "Dime, Potter, ¿cuáles son tus habilidades?", "Pues no lo sé. Sé volar, vuelo bien, pero...", "Más que bien, según escuché", "No dejan usar escobas", "Pero te dejarán usar... la varita"; "El baile de Navidad ha sido una tradición del Torneo de los Tres Magos desde que se estableció. La víspera de Navidad, junto con nuestros invitados nos reunimos en el Gran Salón para una noche de recatada frivolidad. Como representantes del colegio espero que todos y cada uno de ustedes se esfuerce por dar un buen paso. Y lo digo literalmente porque el baile de Navidad es eso justamente: un baile";

Image hosted by Photobucket.com


"Siempre andan en grupo. ¿Cómo haremos para poder invitarlas?", "¿Enfrentas dragones, y no consigues una chica?", "Creo que prefiero los dragones"; "Hermione, tú eres una chica", "Qué observador"; "Ella iba caminando, con lo que me gusta verla caminar. Y no pude evitar preguntarle"; "Se vuelven odiosas con la edad"; "Significa que esto está diseñado para probarte de la manera más cruel. Y temo por ti. Te enfrentaste al dragón con mucho valor. Pero tal vez no sea suficiente esta vez, Harry"; "¡Oh, por Dios! ¡Maté a Harry Potter!"; "Un verdadero líder hace lo correcto sin importar nada"; "El primero que toque la Copa será el ganador"; "En el laberinto, no habrá dragones ni criaturas malignas. Ahí enfrentarán algo mucho más desafiante. Las personas, estando ahí adentro se transforman. Si pueden, busquen la Copa, pero sean cautelosos o podrían perder la razón en el trayecto"; "Oye, por un momento creí que no ibas a ayudarme", "También yo"; "Qué gran mentira es tu leyenda, Harry"; "¿Quieres que divulgue cómo perdí en realidad mis poderes? Sí, debo hacerlo. Fue el amor. Verán, cuando la querida Lily Potter dio su vida por su único hijo le proporcionó la máxima protección. No pude tocarlo. Era magia antigua. Debí saberlo"; "Ha vuelto. Ha vuelto. Voldemort ha vuelto";

Image hosted by Photobucket.com

"La sangre que corre por estas venas también corre en las de él"; "Notifiquen a Azkaban que encontramos a su prisionero", "Me recibirán igual que a un héroe", "Tal vez, pero yo no tengo tiempo para héroes"; "El intenso dolor que sentimos ante esta pérdida, me recuerda, nos recuerda que aunque venimos de distintos lugares y hablamos distintas lenguas, nuestros corazones laten como si fueran uno sólo"; "Recuerden esto y honraremos a un chico que fue justo y honesto. Valiente y fiel hasta el último momento"; "Ningún encantamiento puede despertar a los muertos, Harry. Creo que lo sabes. Tiempos difíciles y oscuros nos aguardan. Pronto deberemos elegir entre lo que es correcto y lo que es fácil. Pero recuerda esto: aquí tienes amigos. No estás solo"; "Porque... ¿qué sería la vida sin dragones?"; "Todo cambiará ahora, ¿no?", "Sí".

CONSEJO: imperdible para seguidores y cinéfilos.

21.12.05

grotesco

Como cuenta Mijail Bajtin: "A fines del siglo XV, a raíz de excavaciones efectuadas en Roma en los subterráneos de las Termas de Tito, se descubrió un tipo de pintura ornamental desconocida hasta entonces. Se la denominó 'grottesca' un derivado del sustantivo italiano 'grotta' (gruta)". Mas tarde, se encontraron en muchas otras grutas muchas otras pinturas análogas. Esos bocetos subterráneos tenían una característica saliente: eran alegres, un "caos sonriente", como dice Bajtin. Bajo tierra, enigmáticos artistas destilaban alegría, y la impregnaban sobre las oscuras paredes irregulares.

Más tarde, el "grotesco" se vinculó directamente con la dimensión cómica de la cultura popular, con las representaciones de las celebraciones e incorporó un costado a la vez 'burlesco'.

MIGUEL WIÑASKI
El periodismo futbolero

(clarín, 20.12.05)

20.12.05

corre Franka corre

Image hosted by Photobucket.com
CREEP

Livianita película de terror con dos cosas para rescatar: un muy buen planteo y Franka Potente. Lamentablemente, el guión del director Christopher Smith cae de lleno en brazos del lugar común, chorreando tanta sangre de plástico como obviedades.

Kate se va antes de una fiesta, con un dato bajo el brazo, unos cuantos hectolitros de alcohol y una intención: acostarse con George Clooney. Su aventura termina en el andén del subte: se queda dormida esperando el tren al despertar, se encuentra sola y con la estación cerrada. De pronto, ese mundo habitual de todos los días adquiere, a esa hora, un carácter hostil y amenazador. Más aún cuando, tratando de hallar a alguien de guardia, y Kate descubra que hay algo que deambula por los túneles, matando a voluntad.

"Creep" no tiene más pretensiones que asustar. Si ese fuera su objetivo (loable, sano y justificable), no sería un inconveniente. El problema es cuando el guión empieza a acudir a tipos que se paran de espaldas a una ventana y toda la platea palpita la llegada del asesino serial de turno y para peor... ¡el asesino serial aparece! Demasiado candoroso a esta altura del género.

La otra falla principal de "Creep" es que se pierde la posibilidad de una segunda interpretación, el doble juego de la alegoría, de la lectura en segundo plano que tienen las grandes películas. En un momento, se adivina alguna metáfora social en el submundo darwinista del subterráneo. El viaje de Kate, en esa noche con reminiscencias de "Después de hora", es un descenso al hábitat de los perdedores del sistema, a los que sobreviven en la jungla, a los que no ingresan a las fiestas a donde suele ir Kate. Pero la historia pierde, rápidamente, esa lectura y sigue otros caminos más convencionales.

Un acierto estético del filme es la yuxtaposición de este mundo subterráneo con el mundo real, el de la la superficie. Cloacas que llevan a pasadizos tras la pared que dan a una fila de estantes con archivos; túneles que colapsan en hospitales clandestinos con puertas clausuradas; muertos agonizando a pasos de un andén con gente esperando el subte. Esa sensación de lo oscuro conviviendo con lo cotidiano, es muy sugerente y un hallazgo estético, aunque está poco aprovechado.

Escenas: cuando Kate enciende la linterna y se encuentra con el merodeador mirándola a los ojos; la escena en la que Kate se duerme y despierta en la estación vacía; la escena de las jaulas en el agua; la escena del quirófano; la escena en la que Kate discute con el sereno a través de la cámara de video.

Image hosted by Photobucket.com

Frases: "¿Cuántos tipos de olores tiene la mierda?", "Depende del barrio en que te encuentres"; "Al fin y al cabo es un hombre, y los hombres son criaturas simples. Mira esto. ¡Guy! (LEVANTA UNA MANO, SALUDANDO A GUY QUE RESPONDE DEL MISMO MODO EFUSIVO) ¿Ves? Así de sencillo"; "Disculpe. ¿Le molestaría contestarme? Esta comenzando a asustarme"; "Pero te gusta. ¿No es así?", "No sé que decir. Es como un pene, sólo que más pequeño"; "Primero que todo no puedes salir de aquí en la noche", "¿Que?"; "Es cierto. Cuando estás adentro, estás adentro. Está totalmente cerrado"; "Estoy diciéndote... Algo no está bien aquí abajo", "Hay muchas cosas que no están bien acá abajo, querida"; "¡Llama a una ambulancia por el amor de Dios!", "No voy a llamar a nadie hasta que sepa de qué se trata todo eso. Por lo que a mi respecta allí abajo podría haber un grupo de adictos contigo", "¿Te parezco una adicta? ¿Eh?", "Es difícil decir. Te estoy viendo en un televisor blanco y negro y de lejos", "¡Escucha, solo llama a una maldita ambulancia, se está desangrando!", "Tan pronto confirme eso, lo haré", "Imbécil", "Te oí"; "¿Qué lugar es éste?", "Oh. no. Esa es Mandy", "¿La conoces?", "Sí. ¿Crees que esté viva?"; "¡Jimmy! ¡Jimmy! No. Por favor... no. Por favor. Por favor no me haga daño".

CONSEJO: dejar pasar.

19.12.05

cartas del mazo

Image hosted by Photobucket.com

Aportes a la Cadena Catártica. Diego Insausti nos regala este puñado de recuerdos:

-Leoncio, el león de canal once
-Los pantalones Eduardo Sport-EDU
-Suelas Vibram- "del andare facile"
-Monzón a la carga con Rabione
-Telecataplum
-Ruta 66
-Telecómicos
-Bonanza
-Combate
-El hombre que volvió de la muerte
-Hollywood en castellano
-Sábados circulares de Mancera
-El Torino Lutheral
-El yeyo (como llamábamos al Peugeot 404)
-El vino Cavic
-El legitimo Yo-yo Russell
-Pivot en el deporte
-Magiclic y los 104 años de garantía
-Coñac Bousac
-Hesperidina
-Espadol
-Calcevita


Horacio Raúl Ponce, en tanto, nos pregunta “si alguien recuerda el tema que hacia de cortina musical en el programa radial “Modart en la noche" conducido por el peruano Pedro Aníbal Mansilla, allá por el año 1967/8”. Lanzamos la pregunta y esperamos la repuesta de nuestros visistantes.

Un abrazo a todos, cuídense que el 2006 está cerca. Sigan visitándonos.

18.12.05

la cárcel exterior

La excarcelación no es la libertad. Se acaba el presidio, pero no la condena.

VÍCTOR HUGO
Los miserables

16.12.05

la historia de la verdadera Emily Rose

Image hosted by Photobucket.com
Al comentar "El exorcismo de Emily Rose", dejamos pendiente la promesa de un post con la historia verdadera en la que se inspira la película. Saldamos la deuda: contaremos la historia de la auténtica Emily Rose.

Anneliese Michel era el nombre de la chica alemana en la que se basó el filme. Nacida en Leiblfing (Bavaria), de la entonces Alemania Federal, en un modesto hogar católico de clase media, la vida de Anneliese fue normal hasta los 16 años, cuando empezó a sufrir convulsiones. Los médicos de la Clínica Psiquiátrica de Würzburg diagnosticaron epilepsia. Los ataques se tornaron tan fuertes, que Anneliese tuvo que ser internada.

En 1970, sus ataques empezaron a tomar otro cariz, de tinte religioso. Anneliese tenía visiones diabólicas y escuchaba voces que la condenaban al infierno. Le confió a sus doctores que creía estar poseída por el Demonio y que los demonios estaban dándole órdenes.

Tres años después, el cuadro de Anneliese había empeorado. Comía moscas y arañas o sus propias heces, orinaba en el suelo, mordía, golpeaba, se rasgaba la ropa, se automutilaba, corría por la casa rompiendo los crucifijos o las imágenes de Cristo. Ante la severidad de los ataques, sus padres decidieron buscar la ayuda de la iglesia, abandonando la medicación que recibía.

El obispo Josef Stangl asignó a los pastores Arnold Renz y Ernst Alt para practicarle un "Gran Exorcismo" a Anneliese. Cerca de 70 sesiones de exorcismo fueron llevadas a cabo, entre septiembre de 1975 y julio de 1976; cerca de 40 fueron grabadas. Esas grabaciones registran las voces de seis demonios que poseían a la joven. Se identificaban como los de Judas Iscariote, Nerón, Caín, el propio Lucifer y un Hitler con fuerte acento francés.

Los exorcismos no mejoraron a Anneliese, pese a que alternó con momentos de calma, en los cuáles retomó sus estudios superiores en Pedagogía. Pero, progresivamente, la condición física de Anneliese se deterioró. Rechazaba los alimentos, sufría serias lesiones en las rodillas por las innumerables flexiones que repetía obsesivamente y una neumonía dio paso a altas fiebres.

"Pidan la absolución" fue lo último que les dijo a sus exorcistas; a su madre Anna, la víspera de su muerte (el primer día de julio de 1976), sólo musitó un "Madre, tengo miedo". Anneliese pesaba tan sólo 32 kilos al morir.

Ni los padres ni los pastores que realizaron el exorcismo dudaban de que Anneliese murió por posesión demoníaca. Los forenses tenían otra opinión: Anneliese Michel murió de hambre y deshidratación. De haber sido internada y alimentada a la fuerza, hubiera evitado su muerte.

Los padres y los dos sacerdotes fueron llevados a juicio, por homicidio por negligencia; los sacerdotes presentaron como prueba de la posesión, las grabaciones de las sesiones de exorcismo. La justicia los encontró culpables, al igual que los padres, y purgaron 6 meses de prisión, tras los que obtuvieron la libertad condicional.

Pese a que una comisión de la iglesia alemana dictaminó que Anneliese Michel no estaba poseída por el demonio, cientos de seguidores siguen encontrando en su tumba, un lugar de peregrinación. En 1988, exhumaron su cuerpo, en busca de una irregularidad en el proceso de descomposición, que probara la posesión diabólica. El cuerpo presenta los signos normales de la putrefacción cadavérica.

Pese a la aterradora conducta de Anneliese, la posesión demoníaca no es la única explicación para su comportamiento. A Anneliese se le había diagnosticado epilepsia, de la clase "Grand Mal", una cuadro clínico que tiene como síntomas, en los períodos entre los accesos convulsivos, delirios paranoides, alucinaciones, desviaciones sexuales. Los peritos psiquiatras que testificaron en el juicio por la muerte de Anneliese, adujeron que los sacerdotes influyeron en la obsesión psicótica de la joven, que "compró" la tesis de la posesión.

Vale recordar que era la época en que una película de William Friedkin, "El exorcista", aterraba a multitudes, inaugurando el género de las películas de exorcismo. Los psicólogos de esa época reportaban un aumento de histeria paranormal, coincidente con el éxito del filme.

Como se ve, "El exorcismo de Emily Rose" presenta varias "licencias poéticas", pero en líneas generales sigue en gran parte los hechos históricos. El desvío más fuerte del filme es la aparición de la Virgen y de los estigmas de Emily Rose, dos sucesos que no le ocurrieron a Anneliese.

FUENTES:

Movies Online
http://www.moviesonline.ca/events/movienews_1253.html

Traducción al castellano:
http://www.emule.us/foro/archive/index.php/t-25170.html

Realidades y fantasías del 'Exorcismo de Emily Rose'
Eskpe/Cine

http://eskpe.eltiempo.terra.com.co/secc_eskpe/cine_eskpe/otrasnoticias/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_ESKPE-2610417.html

Wikipedia
http://en.wikipedia.org/wiki/Anneliese_Michel

un exorcista menor

Image hosted by Photobucket.com
EL EXORCISMO DE EMILY ROSE

Películas como "El exorcismo de Emily Rose" vienen muy bien para mostrar como un mismo tema (la posesión demoníaca de una joven) puede ser contada con el nivel de maestría de "El exorcista" o con el grado de precariedad de este filme. Basado en un hecho real (prometemos para un post posterior, las características de ese caso), el guión de "El exorcismo de Emily Rose" comete un error fatal: pretende mantener abierta todas las alternativas, sin definir ninguna. Esa "corrección" le quita posibilidades dramáticas en lo que prometía ser una gran discusión filosófica sobre los límites de la ciencia y la fe, sobre la creencia en que hay una realidad paralela a el mundo que percibimos. Al pretender picotear en un lado y otro, "El exorcismo..." se queda en la puerta y desperdicia un muy buen elenco, que daba para algo más.

La historia: Erin Brunner, abogada, tiene una segunda oportunidad. Un caso con repercusión pública ha encarrilado su carrera laboral, pese a las sombras de un pasado alcohólico que se adivina al comenzar el filme. Tras una defensa exitosa, ahora tiene un nuevo cliente: un cura acusado de dejar morir de hambre a una joven, al tratar su epilepsia psicótica con un exorcismo.

Image hosted by Photobucket.com

Para contar esta historia, era necesario definir qué cosa se quiere contar. Si se cuenta la posesión demoníaca de una joven, vean "El exorcista". Ahí no hay vueltas. Lo que queremos es causar terror y los personajes giran alrededor de esa necesidad dramática: expulsar al demonio del cuerpo de una niña inocente.

"El exorcismo...", sin embargo, tiene una posibilidad diferente: contar el caso judicial detrás de un exorcismo. La primera línea, con la que el filme coquetea, es cómo defender a un hombre del que todos creen un fanático religioso y que es el único que conoce la verdad. La lucha del hombre solo contra todos, es por demás atractiva, en términos dramáticos. Y lo es también esa tesis de preguntarse si el escepticismo no es otra forma de superstición, si la explicación "racional" de hechos sobrenaturales, de fenómenos que desafían la observación, no es uno de los modos de la cobardía, si descreer de la existencia del mal, no es su mayor triunfo. "Hemos dejado de reconocer que hay un bien y un mal" parece decir el padre Moore "Yo estoy acá, frente a ustedes, para atestiguar que esa diferencia existe".

Otra opción: el crecimiento de un personaje extraviado, un ser que ha perdido la luz y que ante este caso reencausa su vida. La Dra. Bruner vuelve al ruedo, ahogándose en alcohol. Es una perra, pero una perra exitosa. Sola, competitiva, amargada, Bruner sigue en una senda con destino de colisión. Pero, entonces, se topa con la presencia del mal, sin disimulo ni excusa. Y sabe que el camino que ha tomado esta equivocado.

Agregue otra opción: asistimos a un caso judicial, un hombre sincero y honesto, un hombre de fe, que cuenta su epopeya ante el demonio, su lucha, a corazón partido, por salvar a una joven en manos del mal. Híbrido de "Otra vuelta de tuerca" y "Edipo Rey", durante el transcurso del juicio se le revelará al protagonista (con quien nos identificamos desde la primera escena) que, en realidad, ha cometido un error. Que Emily Rose no estaba poseída sino enferma. Que él es el responsable de la muerte de una joven inocente, pura y libre de toda maldad.

Bueno, pueden buscarse más opciones, pero con este puñado alcanza. Ahora, como siempre pasa a la hora de contar, hay que elegir una alternativa y luego seguirla a pies juntillas. Esa elección determina el comportamiento de los personajes. Lo peor es saltar de un tema al otro, porque la historia se diluye y no termina siendo nada. Y eso es exactamente lo que ocurre con "El exorcismo de Emily Rose...". Por eso, el saldo final es en rojo.

Un síntoma: la mejor secuencia es la del exorcismo. Eso revela que la primera opción, la senda de "El exorcista" es la que mejor funciona en esa estructura. Todo el juicio, entonces, está de más.

Image hosted by Photobucket.com

Una mención aparte para los actores principales, Laura Linney (¡qué lindos ojos que tiene Laura Linney! Un primer plano a la derecha, por favor, Señor Director), Tom Wilkinson y Campbell Scott. Este trío daba para más. La chica, Jennifer Carpenter, correcta. Mucho grito por exigencias del guión que opaca un poco lo suyo. (Muy parecida a la verdadera "Emily Rose"). Para destacar la fotografía de Tom Stern, con una onda setentosa, que hace recordar más a "El exorcista".

Escenas: la secuencia del exorcismo; el primer signo de posesión de Emily, a las 3 de la mañana; idem, pero para Bruner; las últimas palabras del Dr. Cartwright. Frases: "Necesitamos alguien cristiano. Preferiblemente católico. Alguien que sepa de esto. Y que el público lo vea sin prejuicios. Estamos atacando a un hombre de Dios", "Ethan Thomas. No es católico. Creo que es metodista. Pero prácticamente vive en la Iglesia. Canta en el coro e imparte catequismo. No es un monaguillo en el tribunal. Lo he visto despedazar a la gente cuando los interroga. Es un hijo de perra astuto"; "Ahí va la ambición. Nunca para. Trabaja hasta bebiendo"; "¿Y ahora viene a aumentar su fama?", "No. Vengo para ser socia mayoritaria en mi firma"; "No me importa mi reputación. Ni le temo a la cárcel. Lo que me interesa es contar la historia de Emily Rose. Quiero que la gente escuche lo que solo yo sé";

Image hosted by Photobucket.com

"Antes de comenzar, hay algo que debo decirle. Algo que debí decirle antes de que aceptara el caso", "OK", "Hay fuerzas alrededor de este caso. Oscuras... fuerzas poderosas. Tenga cuidado, Erin"; "Me quedé con ella hasta el final. Mucho de lo que compartimos fue una pesadilla, pero no me arrepiento de cada minuto que pasé con ella. Ella me despertó a cosas que nunca había sentido. Cosas que no sabía que podía sentir. Nunca supe lo muerto que estaba hasta que la conocí"; "Las fuerzas de la oscuridad tratan de alejarla de la luz. No se los permita"; "Este libro que estoy leyendo es de un antropólogo. Trata de casos contemporáneos de posesión, la mayoría en el Tercer Mundo", "Porque la gente ahí aún es primitiva y supersticiosa", "Tal vez. Tal vez ven la posesión como lo que es de verdad. Tal vez nos hemos enseñado a no verla"; "Mi segundo nombre es Christine. Erin Christine Brunner. Y de toda la gente que pasó ese día, lo encontré yo. ¿Cuantas posibilidades hay de eso? No lo sé, tal vez fue una señal. O tal vez, sólo fue una increíble coincidencia. Pero me hizo sentir que no importa cuantos errores he cometido en el pasado, en ese momento yo estaba justo donde debía estar. Como si estuviera en el camino correcto"; "Soy aquél que reside dentro"; "1, 2, 3, 4, 5, 6"; "Dígale al Padre Moore que lo lamento. Dígale que sé que los demonios son reales, y que admiro su valentía por hablar en contra de ellos. Dígale que ya sé lo que pueden hacer"; "Juré que haría siempre lo mejor para mi cliente", "Ahórrate los discursos de la Universidad, Brunner. La conciencia queda en la puerta de entrada"; "Ethan Thomas se dice a sí mismo un hombre de fe. Yo, por otra parte, soy una mujer de dudas. Ángeles y demonios. Dios y el diablo. Esas cosas o existen, o no. ¿Estamos solos en esta vida? ¿O no estamos solos? Cualquiera de las dos opciones es increíble"; "No puedo regresar. Ya no. Una vez que has mirado dentro de la oscuridad creo que la cargas contigo para toda la vida".

CONSEJO: esperar al video.

15.12.05

el valor de lo bello

La señora Magloire cultivaba legumbres en el jardín; el obispo, por su parte, había sembrado flores en otro rincón. Crecían también algunos árboles frutales. Una vez, la señora Magloire dijo a Su Ilustrísima con cierta dulce malicia:

-Monseñor, vos que sacáis partido de todo, tenéis ahí un pedazo de tierra inútil. Más valdría que eso produjera frutos que flores.
-Señora Magloire -respondió el obispo-, os engañáis: lo bello vale tanto como lo útil.

Y añadió después de una pausa: Tal vez más.

VÍCTOR HUGO
Los miserables

14.12.05

media suela

Image hosted by Photobucket.com
EN SUS ZAPATOS

Cuesta entrarle a esta película. La primera media hora, pese a las buenas escenas, no terminamos de comprar los personajes, no nos metemos en la piel (o los zapatos) de las protagonistas. El catalizador es Shirley MacLaine. Cuando su personaje aparece en juego, la historia empieza a cobrar vigor. ¿El carisma de una actriz especial, a la que sólo con una mirada le alcanza para decirnos que siente su personaje? Posiblemente. Pero hay una explicación desde la vereda del guión. A partir de la aparición de Elle, el personaje de MacLaine, se comienza a desanudar tanto sobreentendido que sofocó a las protagonistas, los secretos y las palabras nunca dichas, sepultadas pero que emergen con respuestas duras y agresivas. Los personajes de la primera mitad nos parecen desagradables, egoístas. En la segunda mitad, se vuelven humanos y comprendemos que escondían detrás de su fachada, los dolores de una muerte no resuelta.

"En sus zapatos", el guión de Susannah Grant sobre la novela de Jennifer Weiner, con la dirección del muy buen Curtis Hanson, es una película femenina. Rose es abogada de un estudio importante de Filadelfia, es adicta al trabajo y tiene la autoestima por el piso. Se siente fea, gorda, aburrida. Sólo se permite una gratificación: zapatos. Muchos zapatos. Pilas de zapatos en su placard.

Maggie es su hermana. Lo único que tienen en común es la pasión por los zapatos. Pero Maggie completa el cliché de la rubia tonta hipersexual, a que cualquier resaca la despierta sobre la cama (en el mejor de los casos) de un hombre. No mantiene ningún empleo y deriva en el naufragio cotidiano.

Rose se pasó la vida cargando con Maggie, desde la muerta de su madre, presuntamente en un accidente automovilístico. Pero un día, Maggie comete una tontería muy grave y Rose la echa de casa. Desamparada, Maggie se aloja en la casa de una abuela que hasta entonces desconocía que viviera. Y a partir de esa relación, empieza a descubrirse secretos, dolores enterrados pero siempre presentes, piezas de un rompecabezas que no permite seguir, hasta ser armado completamente.

Image hosted by Photobucket.com

Si la primera mitad del filme abunda en escenas risueñas, el humor es menos preponderante en la segunda parte, cuando empieza a cobrar volumen dramático los personajes. Es muy detallada la forma que el guión descubre, como las capas de una cebolla, los auténticos problemas de las protagonistas. En una primera etapa, compramos la imagen que ellas dan hacia fuera: la rubia tonta, la fea inteligente. Pero atrás, hay otras facetas reprimidas. La hostilidad entre Maggie y Rose, se convierte en una tierno vínculo, asimilado por Elle, la abuela, que completa la pata que faltaba.

Curtis Hanson ha contado, además de la gracia de los diálogos del guión, con un trío de deliciosas actrices. La muy buena Toni Colette, la genial Shirley MacLaine y la absolutamente apetitosa Cameron Diaz, que monopoliza la cámara, a lo largo y a lo ancho.

( (interprétese como "abre paréntesis de baba")

Image hosted by Photobucket.com

A Cameron Diaz
(escrito al dorso de un programa de cine, con tinta de Coca-Cola y el resto de un pochoclo mordido)

Rubia fatal.
No me claves esos puñales
te pido
por favor
no persistas en tu mirada
ojos de plata
o al atardecer
de los títulos en cascada
encontrarán mi corazón
bajo la roja butaca
partido en dos
por tu sonrisa brutal
de cinerama

Si elijo morir
que sea entre tus dedos
del póker servido
al borde de tu escote.

Vampira feroz
loba nocturna
anaconda de satén
y medias negras
y encaje
y seda.

Y terciopelo.

Y rubia.

Y platinada.

Pero yo conozco esa noche, Diaz.
Ese negro velo que tu córnea nubla.
(¡Sino fatal de la rubia tarada!
Nostalgia de abrazo y ronroneo)
Puedes ahogar en risa,
aquella nube, Cameron.
Como un sol que amanece
entre la bruma
a primera hora
de la mañana,
en la húmeda mañana.
Díaz,
Cameron.
No me claves
tu mirada.


(interprétese como "cierra paréntesis de baba") )

Agréguese a Mark Feuerstein como Simon Stein, otro actor para seguir de cerca.

Escenas: la charla entre Maggie, Rose y Elle, viendo las fotos; Cameron, en bikini, tomando sol en el geriátrico; Maggie leyendo los poemas al profesor universitario ciego; el diálogo de Rose cuando echa de casa a Maggie; la escena en la que Elle sorprende a Maggie husmeando en su cajón.

Image hosted by Photobucket.com

Frases: "Te quería. Verdaderamente te quería... Ella ni recuerda tu nombre. Es más, es probable que ni sepa deletrearlo. ¿Puedes Maggie? Vamos, vocaliza… Juh… immm… Jim… Oh… ella es bonita, lo es… pero realmente es una estúpida", "¡Cállate! ¡Tú, cerda gorda!", "¿Verdaderamente esto es lo mejor que puedes decir? ¿Cerda gorda? Eres mi hermana... ¿y lo mejor que puedes decirme es 'cerda gorda'? ¡Sal de mi vida!"; "Bueno, Sydelle y Marsha no están en buenos términos, en verdad", "¿Qué? ¿Decoró un cuarto con los colores del año pasado?", "No. Se unió a 'Judíos por Cristo'"; “Zapatos como éstos no deberían estar guardados en un armario. Deberías vivir una vida de escándalo. ¡Deberías estar tirándote a un millonario en un callejón detrás de un club, mientras su esposa espera en el coche y que él le diga que sólo olvidó su cartera!”; “La vagina de mi Marsha está hecha de diamantes”, “¡Oh, la vagina de mi Marsha es tan perfecta que deberían ponerla en un museo”;

Image hosted by Photobucket.com

“Habla de privacidad y lleva una estampilla por malla”; “Tú estás peor. Es normal que un hijo entierre una madre que una madre a su hija”, “Lo que no es normal es que una abuela se olvide de sus nietos”; "El arte de perder no es tan difícil de dominar, tantas cosas parecen… hechas… con la intención de ser perdidas que su pérdida no es un desastre. Perdemos algo todos los días. Aceptamos la agitación de perder las llaves, las horas malamente gastadas. El arte de perder no es tan difícil de dominar. He perdido dos ciudades, amadas ambas. Y, más aún, algunos reinos propios, dos ríos, un continente, los echo de menos, pero no es un desastre… Aún lo que perdí tuyo… una voz risueña… el gesto que amo… No podría mentir. Es evidente que el arte de perder no es tan difícil de dominar aunque pueda parecer como… ¡escríbelo! ...como un desastre”.

CONSEJO: puede esperarse al video, pero es una muy buena opción en cine. (¿Te vas a perder a Cameron Diaz en bikini, a todooooo el ancho y todooooo el largo de la pantalla. ¿O esa remerita roja ajustada? Es tu decisión. Vos sos grande y sabés bien lo que hacés… qué querés que te diga…).

13.12.05

radiante pasado

Image hosted by Photobucket.com
UNA VIDA ILUMINADA

Liev Schreiber (el actor que personificó a "El embajador del miedo") eligió una novela de Jonathan Safran Foer (el verdadero Foer aparece en el comienzo de la película), para su ópera prima. Schreiber quería hablar de su abuelo y encontró en la novela de Jonathan Safran Foer, el texto justo para recordar a sus ancestros judíos, para seguir la huella de los antepasados que afrontaron la guerra y la persecución.

Emotiva, poética, mágica, "Una vida iluminada" es una road movie del pasado, una travesía hacía aquello que nos trajo a este mundo, que está ahí, subterráneo, pero presente. Fotos en una caja, anillos en un frasco, perdidos en una cabaña en medio de la eternidad. Persistencia de la memoria, tradición, fogonazos desde esa oscuridad metafísica que nos amenaza con ahogarnos.

Jonathan es un coleccionista, un coleccionista de cosas de su familia. Desde la muerte de su abuelo, ha guardado medallones, aparatos de ortodoncia, calzoncillos viejos, fotos, cajas, clips, todos perfectamente embolsados, colgados de la pared de su habitación, debidamente catalogados. Ahora, ha llegado el turno de la abuela quien, poco antes del final, le entrega una foto que su abuelo quería darle. El retrato en sepia de su abuelo (cuando era tan joven y parecido como él) junto a una mujer, Agustine, quien lo salvó de morir en la guerra, en Europa. Rosebud trascendental, Jonathan viaja a Ucrania, a buscar la aldea perdida de su abuelo, a reconstruir el pasado oculto. Y en ese viaje lo acompañan un chofer anciano y malhumorado, su nieto medio pavo, medio chantún y una perra medio pirada (el personaje del año: Sammy Davis Junior, Junior).

Image hosted by Photobucket.com

Entre gags y color local, "Una vida iluminada" bucea en una idea: el pasado ilumina nuestra vida, le da sentido a lo que somos. La persistencia de la vida se impone, a contramano del fluir eterno del tiempo. En el viaje de Jonathan, el pasado está allí, oculto tras las malezas, enterrado para siempre, silenciado en llanuras sin el mínimo desnivel. Tantas vidas perdidas, tantos sueños inconclusos, tantos dolores transcurridos, dejan una huella, mínima, elemental, pero huella al fin, que se resiste a la erosión de la eternidad. Mantener vivo el pasado, mantener viva la memoria, es tarea de coleccionistas. Bucean en la noche, para traer a la superficie aquella perla que se niega a morir en el anonimato.

Sólo entonces, al final del viaje, Jonathan comprenderá la trascendencia de su recorrido, el círculo que se cierra e ilumina con su fulgor a sus acompañantes, rescatando lo que no se resiste a ser olvidado.

Hay un personaje que se niega a aceptar su pasado, su origen y su naturaleza. Ese personaje (no vamos a decir quién, para no develar el final) confronta dramáticamente con Jonathan, el personaje angustiado por la pérdida de las cosas. El tercer vértice del triángulo es Alex, el traductor y nieto del chofer que se cree ciego, que sostiene la superioridad del presente. Para él no hay pasado, sólo presente, la vida es ahora y no hay nada atrás. El final del viaje de Jonathan también lo ilumina a él y comprenderá que su presunción es falaz. Hay un puente que el pasado tiende hacia el presente y de ahí, se proyecta al futuro. No es nada más que ese viejo deseo de persistir que motiva a todo aquello que está vivo.

Image hosted by Photobucket.com

Escenas: el diálogo en la casa en medio del campo de girasoles; la escena de la perra chocando contra la heladera, tras morder a sus dueños; el encuentro de la aldea del abuelo de Jonathan. Frases: "Mi abuelo es una buena persona"; "Soy vegetariano", "¿Qué?", "No como carne", "¿Cerdo?", "No", "¿Pollo?", "No", "¿Y la salchicha?", "¡Nada de carne!", "¿Cuál es tu problema?"; "No soy un escritor... soy un coleccionista, en realidad"; "Supongo que sólo quería conocer donde creció mi abuelo y donde estaría ahora, si él no hubiese ido a América"; "Todo lo ilumina, la luz del pasado".

CONSEJO: se puede esperar al video, pero es una muy buena segunda opción en cine.

12.12.05

Frecuentemente escribía algunas líneas en los márgenes del libro que estaba leyendo. Como éstas:

"Oh, Vos, ¿quién sois? El Eclesiástico os llama Todopoderoso; los Macabeos os nombran Creador; la Epístola a los Efesios os llama .Libertad; Baruch os nombra Inmensidad; los Salmos os llaman Sabiduría y Verdad; Juan os llama Luz; los reyes os nombran Señor; el Éxodo os apellida Providencia; el Levítico, Santidad; Esdras, Justicia; la creación os llama Dios; el hombre os llama Padre; pero Salomón os llama Misericordia, y éste es el más bello de vuestros nombres".

En otra parte había escrito: "No preguntéis su nombre a quien os pide asilo. Precisamente quien más necesidad tiene de asilo es el que tiene más dificultad en decir su nombre".

Añadía también:

"A los ignorantes enseñadles lo más que podáis; la sociedad es culpable por no dar instrucción gratis; es responsable de la oscuridad que con esto produce. Si un alma sumida en las tinieblas comete un pecado, el culpable no es en realidad el que peca, sino el que no disipa las tinieblas".

Como se ve, tenía un modo extraño y peculiar de juzgar las cosas. Sospecho que lo había tomado del Evangelio.

VÍCTOR HUGO
Los miserables

11.12.05

cuando Mira Nair juega a ser James Ivory

Image hosted by Photobucket.com
VANIDAD

Mira Nair (la directora de "La boda" y "¡Salaam Bombay!") jugó a ser James Ivory y se metió en los idas y vueltas de un folletín inglés melodramático, la historia de una mujer demasiado inteligente y demasiado pobre, para una época en la que no convenía ninguna de las tres cosas (ni mujer, ni inteligente, ni pobre). Si el material de origen (una novela de William Makepeace Thackeray) no pasa de un dramón, la adaptación prometía mayor hondura dramática, mayor sutileza en la composición de los caracteres. Sin embargo, el guión de Matthew Falk y Mark Street es tan leve, con tan pocas ideas, que este experimento de Mira Nair peca de frialdad e insustancialidad. "Vanidad" es un paso en falso, más que nada porque no se sabe bien cuál es el interés que tuvo la directora en contar esta historia, de esta manera.

Rebecca Sharp queda huérfana, en la Inglaterra de los 1800. Hija de un pintor y de una cantante de ópera francesa, Rebecca entra a un internado, de donde sale adolescente e institutriz. La joven desea escalar en la alta sociedad inglesa, que le pone sus obstáculos por sus orígenes plebeyos. Las dos horas y media largas del filme, describen esos intentos (ora triunfos; ora fracasos), de nuestra heroína, tratando de ganarse un lugar a los codazos, dejando jirones de su ser en su camino.

Lo que el planteo promete, se queda a mitad de camino. El primer problema es la definición de la protagonista, de Becky Sharp. ¿Es una cínica capaz de todo por alcanzar la cima? ¿Es una chica confundida por una infancia traumática? ¿Es una heroína que trata de sobrevivir? Por momentos es una cosa, por otro otra y termina siendo tan snob e inmoral como el resto de los que la rodean.

La otra gran contra de "Vanidad" es Reese Witherspoon, una de esas figuritas marketineras que aparecen todos los años, que críticos y productores tratan de imponer por la fuerza y lo único que logran es dejarlas descolocadas. Lo de Witherspoon es tan malo, tan falto de garra y de emoción, que la película mejora cuando no está ella y deriva por los personajes secundarios, interpretados por muy buenos actores (Jim Broadbent, Jonathan Rhys-Meyers, Bob Hoskins, Geraldine McEwan, Gabriel Byrne). Esos atajos laterales se vuelven más interesantes que las peripecias de la protagonista, cuando debería ser exactamente al revés.

Al guión de "Vanidad" le faltan diálogos brillantes, profundidad psicológica, grandeza humana, carece de ese profundo poder de observación sociológica que caracteriza a las mejores películas de James Ivory, esa mirada a un grupo que se esfuerza en seguir un protocolo, espejo de la estructura jerárquica de la sociedad que los contiene. Amén de esa falta estructural, la puesta en escena de Mira Nair tampoco apoya. Ni el vestuario, ni el diseño de arte, ni los maquillajes logran transportarnos a esa época, logran transmitirnos un mínimo de credibilidad. Todo es deliberadamente cartón y oropel, artificial y vacuo.

En nuestra opinión, la gran historia detrás de "Vanidad", la que debía contarse (y en mucho menos tiempo que el utilizado), es la historia que empieza en la primer escena, con el Marqués de Steyne negociando con la pequeña Becky, por un retrato de su madre. Y la última escena debió ser la charla que el mismo Steyne tiene con Becky (a esta altura, todo una mujer hecha y derecha, más de lo primero que de lo segundo como dirían los malintencionados). La tesis del filme, la expresa el mismo Steyne, cuando le dice a Becky que todo es un juego de marionetas. Becky creerá que sube por la escala social, cuando en realidad está siguiendo el juego de prostitución que los otros, los verdaderamente poderosos, quieren jugar. Ellos reparten las cartas e imponen las reglas. Lo que Becky cree ganar, en realidad es una derrota existencial: está confirmando la rígida estructura de una sociedad que no permite el paso de los recién llegados.

De los momentos destacados de "Vanidad", nos quedamos con las intervenciones de Bob Hoskins con su perro (notable personaje); la patética relación que une al Coronel Durbin y a Amelia; la snob viejita Crawley y la taimada Lady Southdown (brillante Geraldine McEwan, a quien vimos como Mrs. Marple en HBO). Frases: “Con certeza, mamá, no puedes venderme al mejor postor, aunque él sea un Lord", “¿Por qué no, niña?", "No podemos insultar las reglas de la noble sociedad"; "Y si te doy 10 guineas por este cuadro de tu madre... ¿estarás feliz entonces de que se venda?", "No. Pero será demasiado para rechazar"; "Becky, ¿quién sabe? Podría terminar siendo una bendición oculta tras un disfraz", "El disfraz es muy convincente"; "Ninguna luz después de las 11:00, pequeña desvergonzada. Acuéstese en la oscuridad... a menos que le guste que entre a apagar su vela todas las noches, ¿eh?"; "Y en mi opinión, ésa era la mejor parte de la personalidad de Nelson. Se jugó por una mujer. Tiene que haber algo bueno en un hombre que hace eso. Adoro las uniones imprudentes"; "Me preguntaba... si quizá le gustaría enseñarme su cuarto", "Por supuesto. Iré de prisa a pedirle permiso a la Srta. Crawley"; "No te engañes. Habla como Oliver Cromwell, pero piensa como Carlos I"; "La había tomado por una simple escaladora social. Ahora veo que es una alpinista"; "Un verdadero coleccionista irá adonde sea para conseguir lo que quiere";

Image hosted by Photobucket.com

"Los hombres necesitan la guerra como la tierra que la aren. La disfrutaré"; "Por qué es famosa es un misterio para mí", "¿Por qué la reciben todos, incluso el general Tufto?", "Debe encontrar útil su dominio del francés. Sé que haría lo mismo", "Una verdadera dama no lo hablaría ni la mitad de bien"; "Jamás hubo una mujer que pudiera arreglárselas como tú, Becky Sharp"; "Recuerdo cómo sus medicinas ayudaron a la pobre Srta. Crawley"; "¿No te das cuenta de lo que significa esto? Estamos de vuelta en la familia. Por fin hemos comenzado"; "Tenía un gran talento para la pintura, como recuerdo... y ninguno en absoluto para la vida", "Intento compensar eso. Es mi desafío"; "Son las mujeres las que mantienen las puertas de la sociedad cerradas. No les gusta que los de afuera descubran que no hay nada detrás de ellas"; "Estás aceptando favores de un tigre, Becky", "No tengo miedo"; "Mantén los ojos abiertos"; "La ventaja principal de nacer en la aristocracia es que uno aprende temprano qué deslucida obra de títeres es. ¿Se acuerda de la niña que puso un precio alto a este cuadro antes de aceptar que se fuera?", "No lo suficientemente alto", "El problema es, Sra. Crawley, que se ha llevado la mercancía. Es demasiado tarde para poner en duda el precio"; "Sé de lo que es capaz tu corazón. Puede aferrarse fielmente a un recuerdo brumoso y atesorar un sueño, pero no puede reconocer o retribuir un amor como el mío", "He sido tu amiga", "No. Me has permitido que yo sea tu amigo".

CONSEJO: esperar al video sin apuro.

10.12.05

derrumbe

"El individuo se nutre hasta el hartazgo de sentimientos afectivos. Es cuando se lo despoja insidiosamente de su libertad e independencia. Cuando intenta reaccionar, casi siempre tardíamente, no puede imponer su albedrío perdido. Ya no hay miramiento para nada ni por nadie. Sobreviene la decadencia. Entonces los lobos esteparios hambrientos asedian su presa, la husmean primero y la devoran después".
STEPHEN KOEK KOEK

Image hosted by Photobucket.com

Amanece en la Plaza Lavalle, una mañana de 1926, la misma mañana que un policía detiene a un hombre tambaleante, intoxicado por el alcohol y la morfina. El hombre (Stephen Koek Koek) es remitido al entonces llamado Hospicio de las Mercedes, en la calle Vieytes, el actual Hospital Borda.

Image hosted by Photobucket.com

Su amigo y marchand, Carlos Orero, se entera que ha sido internado y va a visitarlo. Koek Koek se ha derrumbado de lleno en sus fantasmas. Se cree Napoleón y condecora a los médicos y enfermeros, otorgando cargos de Mariscales a los que más les simpatiza. Orero interviene para que lo dejen pintar. Los propios médicos son sus clientes: ellos compran sus cuadros.

Los cuadros de esos años se impregnan de la megalomanía del pintor. Inmensos, debe serruchar los bastidores para que pasen por las puertas de los vagones que lo llevan a su destino. En Santa Fe hacer cerrar un prostíbulo para festejar el éxito de su exposición. Provoca destrozos en el lugar ("depredé lo que me incomodaba" le comenta a Maeder con una sonrisa) daños que paga sin perder el aliento. Lo que gana, lo pierde.

Se suceden las exposiciones, pero el vértigo es la inercia del final.

Image hosted by Photobucket.com

En 1929 se aloja en una pensión de la recova del Once, frente a Plaza Miserere. Allí lo visita Maeders que registra el momento: Koek Koek tirado sobre la cama, meditando su depresión, el torso descubierto, los pantalones atados con un piolín, varios cajones de madera como mobiliario. Se ha quedado sin muebles: los ha ido desarmando, uno por uno, convirtiéndolos en tablas sobre las que pintar. Muchas de ellas cuelgan del patio de la pensión: con ellas Koek Koek le ha pagado, al dueño de la pensión, los alquileres largamente vencidos.

Unos alumnos golpean a la puerta de esa tarde de calor. Koek Koek abre una ventana y saca los cajones de madera, al techo de zinc de la vecina, invitando a los jóvenes alumnos a salir a la terraza adyacente, donde recibirán sus clases.

Image hosted by Photobucket.com

Cuatro años después, se radica en Rosario y se hace amigo de Florencio Parravicini, con el que empiezan a escribir una obra de teatro que nunca concluirán. Al año siguiente se lo ve en Montevideo, donde Menéndez Behety le paga un pasaje a Chile.

El 20 de diciembre de 1934, el conserje de un hotel de Santiago, encuentra el cuerpo sin vida de Stephen Koek Koek. Se habla de un asesinato. El presidente chileno Alessandri se interesa personalmente en la investigación policial. Pero la conclusión más probable es que Koek Koek falleciera de un cóctel fatal de alcohol y drogas.

Image hosted by Photobucket.com

Tal vez, en el momento previo, Koek Koek haya percibido ese rayo de luz que trató de atrapar, durante tantos años, durante tantos cuadros.

Tal vez.

O, quizás, sólo dejó que la oscuridad ganara definitivamente la batalla.

Entre tanta noche y tanta bruma, refulge aún, ecos de chispazos que agonizan, el color de Stephen Koek Koek derritiendo los ojos del espectador.

Image hosted by Photobucket.com

"Los que crean en la otra vida de las sombras; los que sepan que detrás de las estrellas anda Dios escuchando; los que disfruten la suprema conciencia de que la vida no termina en la vida, esos hallarán en Koek Koek la encarnación de un espíritu que ha venido a la tierra para dignificarla"
JUAN JOSÉ DE SOIZA REILLY


FUENTES:

Image hosted by Photobucket.com

La biografía de Stephen Koek Koek fue tomada de los siguientes sitios:

El muy buen artículo "Tormenta" de Andrés Manrique, en el excelente sitio "Temakel":
http://www.temakel.com/pintkoekkoek.htm

En la sección "Nuestros artistas", del sitio de la Galería Zurbarán:
http://www.zurbarangaleria.com.ar

La biografía de la Fundación Koek Koek:
http://www.fundacionkoekkoek.com.ar

La caricatura y datos biográficos de Claudio Alas se tomaron de:
http://siglo20.tercera.cl/1910-19/1918/cult2.htm

Y en los primeros tres sitios pueden encontrarse imágenes con algunas de las más de 4 mil pinturas que elaboró Stephen Koek Koek en su vida. Agregamos este sitio de la Galería Arroyo, de la exposición que montó hace un año sobre el autor:
http://galarroyo.com/nuevo/muestras/koek/

Y la recomendación de tipear su nombre, en el buscador de imágenes de Google, para encontrar más obras del pintor.

Image hosted by Photobucket.com