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17.7.08

en busca de robert allen zimmerman

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El que haya visto “I'm not there” tendrá ganas de saber más de Bob Dylan. El que no haya visto aún la película de Todd Haynes, conviene proveerse de información previa. Para unos y otros, una serie de links útiles con data del cantautor norteamericano:

Su biografía en Wikipedia:
http://es.wikipedia.org/wiki/Bob_Dylan

Su discografía, también en Wikipedia:
http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Discograf%C3%ADa_de_Bob_Dylan

El sitio oficial de Bob Dylan:
http://www.bobdylan.com

Las letras de Dylan en inglés y español:
http://www.goddylan.com/

De youtube.com elegimos dos temas emblemáticos de Dylan:

“Blowing in the wind” en 1963:


“Like a rolling stone” en el Festival de Newport de 1963 con Joan Baez:


Y agregamos uno que nos gusta especialmente, “Knocking on heaven's door”, versión de 1975:

16.7.08

frases de “I'm not there”

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“Con esta arma se matan fascistas”
(escrito en la funda de una guitarra)

Que Dios se apiade de su alma y de su incorrección. Un público voraz puede compartir ahora los restos de su enfermedad y sus números telefónicos. Ahí yace el poeta, el profeta, el fugitivo, el farsante, el bandido.

Un poema es como una persona desnuda. Hasta el fantasma era más que una persona. Pero una canción es algo con vida propia.

Bien, Shakespeare, está en el callejón. Con zapatos puntiagudos y campanas hablando con una chica francesa que dice que me conoce bien.

Yo creo que el canto me mantiene por el buen camino en este mundo más de lo que lo hace cualquier Biblia. ¿Y saben qué más aprendí? Si posees algo, por más pequeño que sea, alguien te lo robará.

En el fondo, todos nos acurrucamos para ir a dormir. Los del vagón con coche cama y los que dormimos a la intemperie. No nos engañemos. Debemos recorrer caminos solitarios.

He estado por muchas calles para hacer lo mismo una y otra vez.

No soy fatalista. Los empleados bancarios son fatalistas. Los oficinistas son fatalistas. Yo soy un granjero. ¿Quién oyó alguna vez de un granjero fatalista?

Muchacho, parece que encontraste tu libertad antes de descubrir tu técnica.

La verdadera música estadounidense proviene desde adentro.

Vive en tu época, muchacho. Canta sobre tu época.

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Yo no elijo lo que canto. Lo que canto me elije a mí.

Pero ¿cómo vas a cambiar algo si sólo quieres mostrar lo que es lindo?

El folk siempre ha sido un estilo de música política, pero él la expresaba como una forma artística, de un modo muy elevado y profundo.

Pero ustedes que discuten la desgracia
y critican todo temor
quítense la máscara.
Ahora es el momento para sus lágrimas

Jack dejó las protestas luego de 1963. Dijo que no se podía cambiar nada con una canción. Que sólo podías escribir sobre lo que tenías dentro de ti.

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No tienes que escribir algo para ser un poeta. Algunos trabajan en gasolineras. Otros lustran zapatos. No me considero un poeta, porque no me gusta la palabra. Yo soy un trapecista. Lo veo, lo oigo, lo respiro y lo siento en cada poro de mi piel. Y el viento entre mis ojos es la fuente de mi inspiración.

Entonces ¿por qué era tan difícil de repente poder respirar?

Quizá alguna vez podrías cantar sobre Mary Hamilton y limoneros, no puedes innovar como yo e intentar sacudir este mosquitero. Pero le quitaron el significado, Alice. Era un peón en su juego.

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-¿Tienes algún plan a partir de ahora?
-Mi único plan es convertirme en cantante, un verdadero cantante de televisión. O convertirme en la voz del pueblo.

Bien, Dios está en su Cielo y todos queremos lo que es suyo. Pero poder y avaricia y semilla corrupta parece ser todo lo que hay.

Recuerdo que pasaron por TV el funeral de Kennedy y estábamos sentados afuera. Podías oírlo. Yo estaba arrancando el césped con la mano y sentía cómo nos distanciábamos. Y... Y, sí, le pregunté qué creía que nos hacía tan diferentes. Y dijo que era simple. Yo pensaba que podía cambiar las cosas. Y él sabía que nadie podía hacerlo.

Bueno... no es como antes. No hay blanco o negro, ni izquierda o derecha. ¿Saben? Ahora hay superior e inferior, que es por lo que creo que este hombre que mató al presidente Kennedy, Lee Oswald, creo que vi algo que... que él sintió... en mí. Sólo estoy diciendo... ¡Pueden abuchear, pero no conseguirán nada con eso!

No me entendieron, saben, porque tienen la mente atrofiada. Sólo ven la causa y cómo usan a la gente para su causa. Y ahora intentan usarme a mí para algo. Quieren que... quieren que lleve un cartel de manifestante, tomarme una fotografía, que sea un buen negrito y no interfiera en su juego. Lo único que quieren de mí son canciones de protesta. Y sólo tengo diez dedos para protestar.

Es muy fuerte saber que esperan algo de ti, pero no saber exactamente qué. Te viene un extraño sentimiento de culpa.

La experiencia ha demostrado que el silencio es lo que más aterra a las personas

Libertad. Sólo debo lavarme un poco. Y estaré bien.

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Te esfuerzas mucho pero no entiendes lo que dirás cuando llegues a casa. Pero algo está pasando aquí. Y no sabes qué es.

Luego dice: “Te devuelvo tu boca Gracias por el préstamo”.

Acepto el caos. No sé si el caos me acepta a mí.

1968. Estados Unidos vio cómo colapsaba su plan de guerra, cómo se incendiaban sus ciudades y estallaba su juventud, cómo se derrumbaba su presidente y sus grandes líderes eran asesinados. Y ahí estábamos. Solos con Richard Nixon.

Cada uno tiene acceso a distintas clases de dolor, y es por eso que las mujeres nunca pueden ser poetas.

Te digo, el amor y el sexo son dos cosas que inhiben a la gente.

Quizá fuiste genial en una época, pero ese truco expiró, viejo, hace mucho tiempo. Ahora, cada vez que abres la boca, pienso ¿cuánto durará esto?

¿Qué más honorable para una nación que poder hablar por Dios?

Es un milagro que aún sepas cómo respirar.

Domaste al león en la jaula. Pero no fue suficiente para cambiar mi corazón

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Se necesita un ladrón para atrapar a otro ladrón.

Deteriorarme así. Es la voluntad de la naturaleza, y yo estoy en contra de la naturaleza.

¿Yo? Puedo cambiar en el transcurso del día. Me despierto y soy una persona, y cuando me acuesto, sé con seguridad que soy otra persona. No sé quién soy la mayoría del tiempo. Es como si tuvieras ayer, hoy y mañana en la misma habitación. Nadie sabe qué puede suceder.

15.7.08

el tipo que era mil

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I’M NOT THERE

“Ahí yace el poeta, el profeta, el fugitivo, el farsante, el bandido” dice una voz en off, al principio del filme. “Me despierto y soy una persona. Y cuando me acuesto, sé con seguridad que soy otra persona. No sé quién soy la mayoría del tiempo. Es como si tuvieras ayer, hoy y mañana en la misma habitación” esgrime otro personaje cerca del final. Son dos frases que definen el modo en que Todd Haynes y su co-guionista Oren Moverman se acercaron al mito de Bob Dylan. Originalísima manera de contar la historia de un hombre: plantear como axioma que son muchos. Uno es la sucesión de todos aquellos que fuimos (somos) en cada momento en el tiempo. Haynes y Moverman se lo toman al pie de la letra y cuentan la biografía de un hombre, como la sucesión de varias historias y personajes, interpretados por actores diferentes. Distintas texturas, iluminación y colores. Un adolescente negro, una mujer, un director de cine, un poeta, un bandido. Todos ellos son Bob Dylan. Y Bob Dylan no es nadie al mismo tiempo.

La tesis del filme es muy cruel: no puede cambiarse el mundo. No hay nadie que pueda hacerlo, muchos menos con una canción. Esa verdad le es revelada a Bob Dylan en el fulgor de su carrera, cuando otros lo han tomado como el Ángel de la Protesta, como el Apóstol del Progresismo. Su retraimiento, su escape del centro de la escena es interpretado por la masa como una traición. No pueden entender que ha llegado a otro plano de iluminación: el de la inutilidad de todas las acciones.

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“I’m not there” puede disfrutarse por su original planteo, pero se pierden muchas cosas si no se conoce la historia del hombre. Es como si asistieran a la historia de un tal Joan Manuel Serrat, sin conocer las letras ni la trayectoria de ese hombre ni de todo lo que representó para su generación. Por eso y por la torpeza de no traducir las canciones (una falta de respeto al producto que se presenta al público), el filme puede parecer oscuro y complejo. Por eso, este imaginativo documental de Haynes gana mucho si el espectador se toma el trabajo de conocer un poco más de la historia de este cantautor norteamericano. La visión de “No Direction Home” de Martin Scorsese puede ser un buen punto de partida.

Del póker de buenos actores que componen las varias caras de Dylan, destacamos la monumental perfomance de Cate Blanchett, en el segmento más interesante, visual y conceptualmente. De los que interactúan con Dylan, nos quedamos con Charlotte Gainsbourg.

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Novedoso, experimental, ingenioso, “I’m not there” es un ensayo cinematográfico de uno de los grandes poetas contemporáneos. Para no dejar pasar.

Elegimos una escena de las tantas imágenes: Escenas destacadas: el encuentro de Dylan-Blanchett con Allen Ginsberg, a través de la ventanilla del auto. Las frases, mañana. Y el jueves, un mezcladito de links sobre Bob Dylan y unos temitas.

CONSEJO: esperar al DVD, pero agendar. Y acopiarse de data antes de verla.