Mostrando las entradas con la etiqueta huo yan jia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta huo yan jia. Mostrar todas las entradas

22.6.07

huo yuan jia

En el post de ayer comentamos la película “El duelo” con Jet Li que cuenta, libremente, la historia del maestro de artes marciales Huo Yuan Jia. Después de la ver la película, nos quedamos con ganas de saber más del personaje histórico e indagamos un poco en Internet, de donde sacamos este puñado de datos sobre su vida.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket


Dicen que Huo Yuan Jia nació el 19 de enero de 1869, en Tianjin, en la provincia china de Hebei. Su padre era un experto de las artes marciales y su oficio (además de cultivar su campo) era la de proteger a las caravanas comerciales que se dirigían a la Manchuria. De todos sus hijos, Huo Yuan Jia era el que menos prometía. Débil por su ictericia y asma, el padre se negó a enseñarle los rudimentos del mizongquan (“boxeo de las huellas perdidas”) uno de los estilos del kung fu que dominaba.

Huo Yuan Jia no se resignó: espiaba las clases de su padre y aprendió las artes marciales en secreto. Su padre debió reconocerlo como un gran luchador cuando, ya en 1890, Huo Yuan Jia venció a un peleador que llegó a Henan para retar a duelo al padre y a los hermanos (a quienes venció, por otra part). Desde entonces, su fama de peleador trascendió en la región. Huo Yuan Jia se convirtió en guardia, como su padre, y desbarató a la banda de ladrones de Zhao.

Políticamente, China atravesaba una época de crisis. Tras la caída de la Dinastía Quing, las potenciales occidentales controlaban importantes regiones de China donde ejercían su política comercial imperialista. Al mismo tiempo, surgía un nuevo líder regional, con vocación militarista: el Japón. La corrupción administrativa y los enfrentamientos internos, ataron de pies y manos al gigantesco imperio chino que veía, menoscabado su orgullo, como los opresores se burlaban del caído.

En ese clima, el peleador británico Hercules O’Brien fanfarroneó en los diarios de Shanghai, proclamándose el hombre más fuerte del mundo, desafiando a los chinos a demostrar esa fortaleza sobre un ring. Años antes, un luchador ruso había tildado de “enfermos de Asia” a los chinos; esta nueva mofa de un occidental era como sal sobre la herida del sensibilizado orgullo nacional. Muchos chinos aceptaron el desafío y perdieron. Era la hora de Huo Yuan Jia.

Huo llegó a Shanghai, acompañado de dos discípulos. Allí recibió el apoyo económico y moral de otros compatriotas y, cerca de la puerta norte de la ciudad, fundó, junto a otros maestros de artes marciales, la Escuela Superior de Arte Marcial (Jin Wu Men). Mientras Huo se preparaba para la contienda, se convinieron las reglas del combate con el boxeador británico. Huo pedía seguir las reglas del kung fu, que permitía pegar golpes en cualquier parte del cuerpo. Pero, finalmente, se concedió el pedido del luchador occidental, de seguir las reglas tradicionales del boxeo.

A la cuatro de la tarde, de un día del mes de junio, Huo llegó al lugar de la contienda y esperó. Esperó pacientemente. Y siguió esperando. Porque Hercules O’Brien, enterado del poderío de su rival, se marchó de Shanghai y nunca volvió. Huo Yuan Jia había ganado por abandono.

A partir de allí, muchos luchadores orientales se llegaron a la Escuela Superior de Arte Marcial para retar a Huo Yuan Jia y sus discípulos. Después de varios duelos, tras salir victoriosos de todos ellos, Huo suspendió esa clase de peleas entre compatriotas.

Los retos siguieron llegando, esta vez de peleadores japoneses. De uno de ellos, muy fuerte y agresivo, hay una anécdota que pinta de cuerpo entero a Huo Yuan Jia. Se cuenta que en un duelo, Huo arrojó, fuera del área de competición, a su oponente quien se lesionó una rodilla en la acción. Huo interrumpió el combate y presuroso, pidió a sus alumnos agua y medicamentos para curar a su rival, a quien le pidió, humildemente, disculpas por lo sucedido.

Los reiterados triunfos de Huo y la filosofía que había logrado imbuir en la práctica de las artes marciales china, fue aglomerando tras sí al pueblo chino. Algo así como un sentimiento nacional y una divisa común, empezó a ser reconocido por los enemigos de China que empezaron a preocuparse por lo que Huo Yuan Jia podía llegar a representar.

Un resfrío mal tratado, un medicamento a base de arsénico (común en esos tiempos) mal dado o un envenenamiento intencional nunca del todo confirmado, acabaron con la vida del maestro Huo Yuan Jia e1 14 de septiembre de 1910, a los 42 años de edad. La leyenda asegura que Huo fue envenenado por Akino, un doctor japonés que, falsamente, ganó su amistad. En 1989, los huesos del cuerpo exhumado de Huo Yuan Jia mostraban las inconfundibles manchas negras del envenenamiento con arsénico.

Sus discípulos reorganizaron la escuela, tras su muerte, y este centro fue la base de la difusión de las artes marciales en China y en el mundo.

Más datos sobre Huo Yuan Jia pueden encontrarse en las siguientes fuentes:

Wikipedia, en español:
http://es.wikipedia.org/wiki/Huo_Yuanjia

en inglés:
http://en.wikipedia.org/wiki/Huo_Yuan_Jia

Reportaje a uno de sus bisnietos:
http://spanish.people.com.cn/31619/4058627.html

Una reseña biográfica de maestros del Kung Fu de David Conches:
http://www.cc-am.com/Maestros.htm

http://www.centrokaimen.com.ar/Kung_fu/mizong.htm

21.6.07

el camino del guerrero

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket
EL DUELO

Filmada con corrección, sin apartarse del manual, la que se promocionó como la última película de artes marciales de Jet Li no brilla por su ingenio, ni por su atrevimiento estético. Podría ser otra película más, de no ser que cuenta la historia real de un personaje épico chino, Huo Yuan Jia, el padre de las artes marciales modernas. En otras manos más creativas, podría haber sido un clásico al estilo “Héroe”. No obstante, para los amantes de las películas chinas de combate, es cita ineludible.

Estamos en los albores del siglo XX, época complicada para la China milenaria que ve perder, día a día, su poderío, a manos de las potencias occidentales y del ascenso irresistible del Japón. En esos días (igual que ahora), los compadritos de cuarta se atreven a mojarle la oreja a los caídos en desgracia. Un peleador occidental se declara el hombre más fuerte del mundo y tilda de “enfermos de Asia” al pueblo chino. Un hombre aceptará el desafío: el maestro Huo Yuan Jia que trae, tras sí, un pasado de peleador y un pecado que trata de purgar.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

La moraleja de “El duelo” es la evolución de un personaje que aprende, por el camino más difícil, que las artes marciales son un camino para la superación personal y que la competencia sólo sirve para probarse, identificar las debilidades y mejorarse. Ese es el espíritu agonal de las artes marciales: cortesía, respeto, humildad y convencimiento que el verdadero enemigo está dentro de uno.

Ronny Yu, el director hongkonés de “El duelo”, ha preferido no desbordarse, lucir a su estrella, diseñar algunas notables escenas de pelea y algún que otro momento poético. El filme aprueba, pero nos queda esa sensación de que la historia merecía mucho más.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Escenas destacadas: los campesinos deteniendo su trabajo, para escuchar el viento silbando en las copas de los árboles; la pelea con el luchador norteamericano; el diálogo en la invitación del té, entre Huo Yuanjia y Tanaka; la pelea de Huo Yuanjia en la casa de comidas de Nong, destruyendo totalmente el lugar.

Frases:

La victoria o derrota es decidida por los hombres. La Vida o la Muerte, la decide el Cielo.

Mi hijo, el aspecto más poderoso de las artes marciales no es vencer a los demás, sino el contener tu sed de victoria. No importa qué, la virtud y la moral no deben perderse. Las artes marciales son para fortalecer el cuerpo y ayudar a los demás. No para salir a causar problemas. Y, definitivamente, no para vengarse. Para llevarte bien con los demás debes respetarlos y tratarlos bien.
Entonces todos te respetarán a cambio.

-Si eres bueno en artes marciales, ¿quién se atreve a no respetarte?
-Que las personas te teman y que te respeten son dos cosas muy distintas.

Tu puño no fue lo suficiente rápido, ni despiadado. Pero no te preocupes, conmigo aquí el puño Huo nunca será derrotado de nuevo.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

-Huo Yuan Jia. ¿Cuándo serás campeón del mundo?
-No lo sé, ¿tú qué piensas?
-¡Hoy! ¡Justo hoy!

-Siempre eres un espectador desde abajo del escenario. Ahora que estás arriba. ¿Sientes alguna diferencia?
-No puedo sentir nada.
-Cuando estás abajo la pelea a muerte no tiene nada que ver contigo. Estás sólo por el espectáculo. Pero cuando te paras aquí, debes ganar a toda costa y nunca perder.
-Entonces, puedes elegir no estar en el escenario.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Luego, mi abuela me dijo: "Cuando estés triste, debes llorar. Cuando no te queden más lágrimas, la vida seguirá su curso."

Ahora me doy cuenta de porque, ese día en el escenario, hace muchos años, no diste el último golpe. Tú eras el verdadero campeón de Tian Jin.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

¿Sabes por qué desprecian a nuestro pueblo? La razón porque nos dominan, es porque no estamos unidos. Desde hace años, luchamos entre nosotros, somos nuestro propio enemigo. Ellos nos llaman “Los hombres enfermos
de Asia”… ¡Es una vergüenza! Pero eso no es lo peor. Algunos ni siquiera somos conscientes de lo enferma que está la nación.

-Sr.Huo, por lo que has dicho, ¿realmente no conoces nada sobre el arte del té?
-No es que no entienda, sino que no estoy dispuesto a entender. No quiero categorizar el té. El té es té.
-Pero el té... tiene diferencias de grado y calidad.
-¿Cuál es el propósito de clasificarlos? Todos los tés crecen en la naturaleza con apenas diferencias.
-Cuando se aprende a conocerlos, se perciben las diferencias entre ellos.
-Puede que tengas razón. Pero desde mi punto de vista, el té no puede juzgarse a sí mismo. Son las personas las que juzgan al té. Yo no quiero hacerlo.
-¿Por qué no?
-Cuando se está de buen humor, la calidad del té no importa.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Ningún estilo es superior a otro. Sólo hay diferentes niveles de habilidad. Los campeonatos nos ayudan a descubrir nuestras debilidades y nos enseñan que nuestros verdaderos enemigos somos nosotros mismos.

Los hombres no pueden elegir como comienzan sus vidas, pero deben tener el coraje de caminar hasta su último paso.

Escucha, vivir nunca es el asunto de una sola persona.

CONSEJO: se puede esperar al video / DVD.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket