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8.12.14

la tasa de generación de futbolistas como función del crecimiento económico

Como David Goldblatt indica en The Ball is Round, “con muy poca riqueza, la infraestructura del fútbol no puede mantenerse. Con demasiada, la línea social de producción de malandras y pibes no puede mantenerse”.

JONATHAN WILSON
“La pirámide invertida”

1.12.14

eventos globales

Que el descenso en la superficie de la Luna sea el logro tecnológico supremo del siglo veinte y que el éxito de Brasil en la Copa Mundial de 1970 sea el logro supremo del deporte es discutible, pero lo seguro es que ningún otro evento en cualquiera de esos ámbitos tuvo un impacto tan inmediato, una importancia simbólica tan universal. La razón de eso es simple: televisión. Instantáneamente, a una audiencia de millones en todo el mundo, el pequeño paso de Neil Armstrong y la patada tronadora de Carlos Alberto se convirtieron en íconos, destinados desde el momento de su ocurrencia a ser reproducidos una y otra vez en una multiplicidad de formas. Éstos fueron los dos primeros grandes eventos globales de una era tele cultural.

JONATHAN WILSON
“La pirámide invertida”

24.11.14

el fútbol inglés versus el fútbol brasileño

En un artículo en A Gazeta en 1949, Mazzoni escribió que, “Para el inglés, el fútbol es un ejercicio atlético; para el brasileño es un juego.

“El inglés considera que un jugador que gambetea tres veces seguidas es una molestia; el brasileño lo considera un virtuoso.

“El fútbol inglés, bien jugado, es como una orquesta sinfónica; bien jugado, el fútbol brasileño es como una banda de jazz con mucho swing.

“El fútbol inglés requiere que el balón se mueva más rápido que el jugador; el fútbol brasileño requiere que el jugador sea más rápido que el balón.

“El jugador inglés piensa; el brasileño improvisa.”

JONATHAN WILSON
“La pirámide invertida”

17.11.14

la forma de jugar al fútbol

(“¿Cómo hay que jugar al fútbol?”, se preguntó el periodista francés Jean Eskenazi. “¿Cómo quien hace el amor o como quien toma un ómnibus?”)

JONATHAN WILSON
“La pirámide invertida”

23.9.14

la tarde que el fútbol se separó del rugby

El debate fue largo y furioso pero, luego de un quinto encuentro en la Freemason's Tavern, en la Lincoln Inn Field's de Londres, el día 8 de diciembre de 1863 a las siete de la tarde, se prohibió llevar la pelota con la mano, y el fútbol y el rugby fueron cada uno por su lado. La disputa, extrañamente, no giró en torno al uso de las manos, sino en torno a lo que podríamos llamar el hachazo, esto es, si estaba permitido patear a los rivales en las canillas. F.W. Campbell, de Blackheath, estaba totalmente a favor del hachazo. “Si lo prohibimos, se eliminarán el coraje y la valentía de este juego”, dijo, “y me vería obligado a traer a un montón de franceses que los derrotarían tras una sola semana de práctica”. El deporte, parecía sentir Campbell, era algo relacionado con el dolor, la brutalidad y la hombría; sin ello, y si era sólo cuestión de habilidad, cualquier viejo extranjero podía ser capaz de ganar. Podría haberse tratado de una broma, pero que estas palabras fueron parte de un debate serio es indicativo del esquema de valores generalizado, aún teniendo en cuenta el hecho de que Blackheath terminó renunciado a la asociación cuando las patadas en los tobillos fueron finalmente prohibidas.

JONATHAN WILSON
“La pirámide invertida”