Mostrando las entradas con la etiqueta iwo jima. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta iwo jima. Mostrar todas las entradas

23.2.07

segundas partes

Photobucket - Video and Image Hosting
CARTAS DESDE IWO JIMA

En comparación a “La conquista del honor”, “Cartas desde Iwo Jima” luce menos arriesgada, más convencional, con menos fortaleza dramática. No hay brillo en esta historia que queda demasiado desconectada de esa primera parte, la visión norteamericana del conflicto. La pregunta es: ¿por qué ha sido elegida esta visión de la contienda como la mejor de las dos películas, unánimemente elogiada por la crítica? No deja de ser un misterio. Tal vez porque resulte más políticamente correcto alinearse del lado japonés que del americano.

Photobucket - Video and Image Hosting

En primer lugar, hay que descartar la presunción que “Cartas desde Iwo Jima” es un espejo de “La conquista…”. Una posibilidad (no es la elegida por Clint Eastwood) es que “Cartas…” fue el reflejo del lado norteamericano. Plantear un guión artesanalmente construido como una maquinaria de precisión en la que cada escena y conflicto de la primera mitad, encuentre una “respuesta” en la segunda, una reinterpretación que cambie el sentido de lo visto. En suma, la primera queda “desmentida” por la segunda y viceversa. Este esquema (complicado pero una deliciosa especulación desde la vereda del guionista) tendría un fuerte tema: la relatividad de la verdad. El héroe de un lado, es el asesino del otro. Bueno, descarten esa presunción porque “Cartas desde Iwo Jima” es otra cosa, una película totalmente diferente que tiene, como única relación con su predecesora, el conflicto bélico. Habrá escenas que “replican” las escenas de “La conquista…” vistas desde el interior del bunker o desde este lado del frente. Pero son meros juegos de edición, sin funcionalidad dramática.

Photobucket - Video and Image Hosting

“Cartas…” es una ficción basada en las cientos de cartas de los soldados japoneses que, muchos años después, se siguieron descubriendo en el interior de las cuevas donde los combatientes murieron resistiendo el ataque norteamericano. En ese mosaico de historias de vida, se mezcla desde el soldado que quiere volver a su vida civil, junto a su esposa, con el general que enfrenta la tozudez de sus oficiales, hasta el joven recluta que quiere morir con honor aunque no sepa bien que es vivir del mismo modo.

Photobucket - Video and Image Hosting

Hay una línea de interés en “Cartas…” que es la presencia del dogma en el mando japonés. El general Kuribayashi como el Barón Nishi son hombres influidos por la escuela utilitaria occidental, ven al soldado no como un elemento descartable sino como el recurso principal de la maquinaria de guerra. No les temblará la mano al momento de sacrificarlos en una acción, pero sabrán protegerlos, minimizar el número de muertes a lo imprescindible. La vieja guardia aristocrática nipona mantiene el vetusto concepto del “honor” entendido como “morir a lo pavote”. Ataques frontales, negarse a replegarse, desperdicio de hombres en embates suicidas. La guerra es terrible, la estupidez es peor; no hay nada que se compare a la combinación de ambas cosas.

Photobucket - Video and Image Hosting

El guión de Paul Haggis e Iris Yamashita no proporciona ningún hallazgo estilístico ni estructural. Tampoco los diálogos brillan particularmente. Hay un deslizarse de la película, gambeteando, disciplinadamente, la posibilidad de la grandeza. No es un bodriazo, por cierto, pero tampoco aporta algo nuevo al cine bélico. Demasiada corrección y buena vecindad con los antiguos enemigos de guerra.

Photobucket - Video and Image Hosting

Del elenco se destaca Ken Watanabe como el General Kuribayashi y el patético personaje del Teniente Ito, con sus bombas colgando del cuello, esperando un tanque norteamericano para morir con honor. Como en la primera película, mención especial para la fotografía de Tom Stern.

Escenas destacadas: la aparición del General Kuribayashi deteniendo la golpiza a los soldados en la trinchera; la escena del perro que ladra; la charla final entre Kuribayashi y Saigo; el banquete de despedida de Kuribayashi con sus “amigos” americanos; la escena del suicidio con las granadas.

Photobucket - Video and Image Hosting

Frases: “Me pregunto si no estoy cavando mi tumba”; “Haz lo correcto, porque es correcto”; “Cada uno tendrá que matar a diez enemigos antes de morir”; “Todo sucede en grupo de tres”; “Siempre estaré al frente de ustedes”; “Lo siento, el agua de acá no me hace bien”; “Voy a recorrer la isla”; “Felicidades. Su esposo ha sido elegido para ir a la guerra”; “Todavía no has vivido lo suficiente para saber lo que estás sacrificando”.

CONSEJO: para ver en cine.

Photobucket - Video and Image Hosting

22.2.07

frases de “La conquista del honor”

¡Enfermero! ¡Enfermero!

Cualquier tonto piensa que sabe lo que es una guerra. Especialmente esos que jamás han estado en una. A ellos les gustan las cosas claras y simples: el bien y el mal, héroes y villanos, y aunque siempre hay cantidad de esos la mayoría de las veces nadie lo es. Aunque creamos que lo son.

Ese día se tomaron muchas fotos que nadie querría ver. Lo que vemos y hacemos en la guerra es crueldad. En increíble. Pero hay que hallarle algún sentido.

Photobucket - Video and Image Hosting

Y si logras tomar una foto. No, la foto correcta... puedes ganar o perder una guerra. Por ejemplo, la foto de ese oficial de Vietnam del Sur volándole los sesos a aquel hombre.. ¡Bum! Eso fue todo. Se perdió la guerra. Solo seguimos ahí fingiendo que no era así. Escoja las otras fotos de ese día. Ninguna era muy diferente.

Creo que lo encontramos.

Es una fea, apestosa y sucia islita rocosa llamada Iwo Jima. Significa "Isla de Azufre" lo que uno puede decir por el olor.

Y dijeron que nadie se quedaría atrás.

Ninguno acaba de disparar. Me tienen nervioso. Tal vez estén muertos todos. ¿Que crees, Doc? ¿Estarán muertos?

Photobucket - Video and Image Hosting

Todo el que vio esa foto pensó que plantar la bandera significaba la victoria. Es todo lo que querían saber. Victoria. A unas semanas de ser tomada la foto la mitad de los hombres en ella habían muerto. Mirándola es fácil creer que el sacrificio no fue en vano.

Los políticos y los actores. Los reúnes y se mueren de viejos antes de pagar la cuenta.

Si no conseguimos 14 mil millones de dólares, no tenemos ni un millón. La guerra terminara a fin de mes. Haremos un arreglo con los japoneses. Y tendremos que regresar a casa, porque los han visto como pelean. Ellos no se van a rendir. 14 mil millones. Las otras tres veces no conseguimos casi nada. La gente en las esquinas ve esta foto y sintieron esperanza. No me preguntes por que, me parece una mierda. Ni siquiera se ven las caras. Pero les dice que podemos ganar y estamos ganando esta guerra. Solo necesitamos cavar un poco más. Quieren darnos ese dinero. No, a ustedes. Pero ustedes no lo quieren pedir. No quieren darles esperanza. Quieren explicar sobre esta persona o la otra bandera.

-Cuando recibí el telegrama no sabía como entenderlo. Al saber que estaba contigo ese día, y verlo en la foto, no sé porqué me hace sentir mejor, pero lo hace. Es tonto… ¿No?
- No lo es.

Dicen que ese es Hank. Y yo honestamente no lo noto. Es extraño que una madre no reconozca a su propio hijo. ¿Pero es él, cierto?

Photobucket - Video and Image Hosting

Quiero esa bandera. ¿No son mis hombres los que la izaron? El cuerpo de marines la tendrá por 100 años. Quiero esa bandera.

Nadie notó el cambio de banderas. Todos vieron la maldita foto e hicieron su propio cuento. Los otros sabían lo que habían hecho y lo que no hicieron. Todos tus amigos muriendo, es difícil que no te digan héroe por salvar a alguien. ¿Pero por levantar un asta?

-¿Quiere que pongamos la bandera en una loma de papel maché?
-Es el mundo del espectáculo. Traten de pararse como la vez anterior. Hagan como si los otros tres estuvieran aquí.
-¿Los muertos?
-¡Sí, sí!

Photobucket - Video and Image Hosting

Es un honor estar frente a un pueblo tan fuerte. Debido a la guerra, los blancos entenderán a los indios mucho mejor. Y será un mundo mejor.

-¿Tú eres él? ¿El héroe? ¡Perfecto! Vayan para tomar la foto. Perfecto, perfecto. ¡Sonrían!

Aunque levantar la bandera no significaba nada para él, de alguna forma sabia que lo era todo para ellos.

Tal vez no existen los héroes. Tal vez solo hay gente como mi papa.

Photobucket - Video and Image Hosting

21.2.07

gastar la imagen

Photobucket - Video and Image Hosting
LA CONQUISTA DEL HONOR

El primer capítulo de la aproximación de Clint Eastwood a la batalla de Iwo Jima, en la campaña del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial. La visión del lado norteamericano. Por alguna extraña razón, esta primera película recibió críticas menores y pasó, relativamente, indiferente por las pantallas locales. Sin embargo, “La conquista del honor” es, conceptual y dramáticamente, la mejor de este díptico bélico.

Durante los primeros veinte minutos de película, creemos que vamos a ver otra historia de soldados, la sintaxis clásica del registro de los reclutas en la víspera de la batalla, describir su naturaleza sencilla, sus bravuconadas o humor pavo. Luego, el momento épico y la violencia que contrasta con esa sencillez previa.

Bueno, no es así. Clint Eastwood (con el guión de William Broyles Jr. y Paul Haggis) se dedica a contar la historia de una imagen, la épica foto de los soldados estadounidenses levantando una bandera, en la cima de un cerro. La batalla es una excusa. Porque el tema central de la película es la explotación de la imagen, la utilización política de los que fueron héroes de guerra. El tema de “La conquista del honor” (pésima “traducción” de “Flags of our fathers”) es la historia de los tres soldados que levantaron la bandera en Iwo Jima, utilizados por el ejército norteamericano en deshumanas giras por el país con el objeto de recaudar fondos para financiar la guerra.

Photobucket - Video and Image Hosting

Hay una idea central en el relato: la necesidad de la sociedad moderna de conmover con una imagen. Conmover para no interpretar. Conmover para atontar y responder con un reflejo. De todas las fotos tomadas ese día, fotos heroicas, fotos de hombres en el límite, fotos de compatriotas arriesgando sus vidas, de todas ellas, sólo hay una foto que sirve: la que expresa una victoria. No importa que las otras fotos muestren la verdad; nadie quiere saber la carroña de la guerra. Sólo el triunfalismo banal para que el poder pueda manipular a sus ciudadanos.

En las dos horas de película, Clint Eastwood nos habla de gastar la imagen. Es tan feroz, tan implacable la explotación de esa fotografía que, cada día que pasa, pierde un poco más de sentido, deja jirones de significado en el proceso. Para seguir provocando la reacción, se debe buscar otras vueltas de tuerca, se machaca sobre lo existente, hasta degradar la imagen original. La pose arquetípica se repite: en una estatua, un helado, una recreación en un campo de fútbol. Cada vez más fastuoso, cada vez con más aditamentos, hasta desdibujar el significado primigenio.

Photobucket - Video and Image Hosting

Con gran agudeza, el guión contrapone la historia central con una serie de flashbacks, estratégicamente ubicados. La crudeza del combate cede paso a la no menos cruel utilización pública de los héroes de guerra. El soldado que se ha bancado ver a sus amigos volar en pedazos en el frente, no puede soportar el cinismo y la hipocresía de una sociedad que se los fagocita, con menos respeto que sus enemigos. La foto del gordo con su familia, posando junto al héroe de guerra que hace ondear una banderita deshilachada, es más dolorosa que un hombre desmembrado. Las reglas del campo de batalla son más sencillas: sólo se trata de sobrevivir. En la sociedad, la cuestión hasta dónde tendremos que llegar para sobrevivir, cuál es la cuota de dignidad que debemos dejar para no perecer.

Otra línea es la banalización del acto heroico. La obsecuencia a la imagen de la victoria deja de lado la comprensión del hecho heroico en sí. Lo sienten los tres soldados que representan a los otros, los que quedaron luchando en Iwo Jima: levantar una bandera no fue lo más trascendente que hicieron. Llevar un mensaje bajo fuego, entrar en una cueva presintiendo al enemigo, encarar a la metralla, hundir el cuchillo en el cuerpo del enemigo, son actos que pueden aproximarse al heroísmo. Pero la sociedad domesticada responde a las luces de color, al brillo de la toma vacua en desmedro de la auténtica prueba del valor.

Photobucket - Video and Image Hosting

Esa es la historia que cuenta Clint Eastwood en, tal vez, una de sus mejores películas. Ese es el mensaje central, toda una vuelta de tuerca para no gastar, también, las imágenes de las películas bélicas. Tras “Salvando al soldado Ryan”, ¿cómo contar de nuevo la guerra? ¿cómo mostrar otra vez el horror del hombre bajo fuego, en un campo de batalla? Eastwood ha logrado advertir del riesgo de dejarse encandilar por el fuego fatuo de aquellos propagandistas que jamás pisaron un campo de batalla.

Puntos fuertes de esta historia, el parejo elenco, la fotografía de Tom Stern (con esos grises azulados con aires de fotos viejas, similar a la paleta de colores de “Band of brothers”), la edición, el diseño de arte y la banda de sonido del propio Clint Eastwood.

Photobucket - Video and Image Hosting

Escenas destacadas: el helado cubierto por la salsa de fresa; la foto que se saca el gordo turista con Ira Hayes; las fotos (verdaderas de Iwo Jima) que acompañan los créditos finales; la escena del izamiento de la bandera; la secuencia del desembarco en la playa de Iwo Jima, esperando un ataque que no parece llegar; la escena del soldado que se cae del barco y es dejado atrás por su flota; la discusión con el gobernador y los tres soldados, por los 14 mil millones de dólares a recaudar.

Las frases, mañana.

CONSEJO: imperdible.

Photobucket - Video and Image Hosting

20.2.07

iwo jima

En los próximos días, publicaremos nuestra crítica del díptico fílmico de Clint Eastwood sobre la batalla de Iwo Jima (“La conquista del honor” y “Cartas de Iwo Jima”). Para no sobrecargar la nota con referencias históricas, nos pareció acertado adelantar una breve reseña de lo que fue Iwo Jima en el final de la Segunda Guerra Mundial, junto a un listadito de enlaces para quien quiera profundizar en el tema.

Photobucket - Video and Image Hosting

Iwo Jima (la Isla de Azufre, en japonés) es una isla volcánica, a unos 1200 km de Tokyo. La isla estuvo deshabitada hasta fines del siglo XIX, básicamente porque su suelo es casi estéril. Las únicas tierras que posibilitan algún tipo de cultivo están en la parte norte de la isla, donde prosperó la caña de azúcar y los granos secos, principalmente para el consumo local. La ausencia de agua dulce (sólo la que pueda reservarse de las lluvias), el olor a azufre y la presencia de suelos con ceniza volcánica que hacen dificultoso el avance, completan el cuadro de una geografía apta para la desolación. Su accidente geográfico más destacado es el monte Suribachi (Suribachiyama) de menos de 200 metros de altura.

Iwo Jima entra en la historia por la trascendental batalla que se llevó a cabo durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se enfrentaron las fuerzas de Estados Unidos con las del Imperio del Japón, en febrero a marzo de 1945.

La importancia táctica de Iwo Jima residía en que Japón había dispuesto un radar y dos aeródromos en esta isla, con los que podía anticipar el vuelo de los cazas norteamericanos que llegaban a bombardear Japón, desde sus bases en las islas Marianas. Las defensas antiaéreas japonesas, alertada por los puestos de Iwo Jima, provocaban grandes pérdidas en el enemigo.

Photobucket - Video and Image Hosting

Cuando Estados Unidos decidió la invasión a Iwo Jima, la fuerza naval japonesa estaba en ruinas. Los submarinos norteamericanos habían hundido la flota mercante nipona y la armada oriental ya no tenía capacidad ofensiva. Japón sólo se limitó a resistir heroicamente, buscando llegar a un honroso acuerdo de paz con Estados Unidos, con el objetivo de máxima de preservar la figura imperial. Iwo Jima iba a ser el lugar donde los japoneses estrenarían esta táctica de resistencia.

Los japoneses, al mando del general Tadamichi Kuribayashi, acumularon 21 mil soldados en los 20 km cuadrados de la isla, distribuidos en una red de túneles, bunkers y cavernas, especialmente preparadas para afrontar el ataque estadounidense.

Tras los bombardeos previos (inédito según las fuentes militares), se produjo el desembarco norteamericano en las playas cercanas al Suribachiyama, alrededor de las 9 de la mañana del lunes 19 de febrero de 1945. El suelo de ceniza blanda y la fuerte pendiente dificultó el avance de los infantes americanos que recibieron el fuego nipón de los artilleros escondidos en los túneles. Pese a las fuertes pérdidas, las tropas norteamericanas llegaron a la meseta al pie del monte Suribachi y resistieron en esa posición.

Los ataques sorpresa japonesas continuaron durante los siguientes días y sólo el 23 de febrero, las fuerzas de Estados Unidos lograron escalar el Suribachi y hacerse fuertes en esa posición. Fue en esa fecha cuando se logró la histórica foto de Joe Rosenthal, motivo central de la primera parte del díptico de Clint Eastwood.


La toma total de la isla no se completaría sino hasta un mes después, tras un ataque suicida final de los últimos sobrevivientes japoneses. El 25 de marzo de 1945, Iwo Jima estaba bajo el completo control de los Estados Unidos. El saldo: 25 mil bajas norteamericanas (4 mil muertos); 21 mil bajas japonesas (casi todos muertos: sólo sobrevivieron 216 hombres). Para algunos historiadores, la resistencia japonesa en esta isla, decidió a los mandos militares norteamericanos a arrojar la bomba atómica, para forzar la rendición condicional de su enemigo.


Photobucket - Video and Image Hosting

FUENTES:

En Wikipedia hay dos artículos:

Iwo Jima
http://es.wikipedia.org/wiki/Iwo_Jima

y

La Batalla de Iwo Jima
http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Iwo_Jima


Otro sitio con mucha información fotográfica es:

http://www.iwojima.com

En inglés.

Otro dos artículos de interés:

“Polémica en torno a la bandera de Iwo Jima” por Horacio Villalobos
http://www.fotomundo.com/historia/autores/banderas.shtml


“Izando la bandera en Iwo Jima: otra foto con historia”
http://www.microsiervos.com/archivo/mundoreal/izando-bandera-en-iwo-jima.html